60.000 euros, el sueldo de la felicidad

La eterna pregunta de si el dinero da la felicidad ya tiene respuesta: sí, pero cuando se cobran 60.000 euros al año. Esta es una de

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60.000 euros, el sueldo de la felicidad

La eterna pregunta de si el dinero da la felicidad ya tiene respuesta: sí, pero cuando se cobran 60.000 euros al año. Esta es una de las conclusiones a la que ha llegado un grupo de investigadores del Centro de Salud y Bienestar de la Universidad de Princeton cuando analizaban los vínculos que existen entre el dinero y la felicidad.

Según el estudio, existen dos tipos de felicidad: el bienestar emocional –cómo vivimos el día a día - y la “evaluación de la vida”, que es la satisfacción personal respecto al lugar que una persona ocupa en el mundo. Según una encuesta realizada por Gallup a 450.000 norteamericanos durante 2008 y 2009, las personas que tenían más ingresos se sentían más felices.

"Los bajos ingresos hacen que el dolor emocional sea mayor por infortunios como el divorcio, enfermedades o la soledad. Concluimos que las personas que gozan de unos ingresos elevados ‘compran’ satisfacción, pero no bienestar emocional", aseguran Daniel Kahneman y Angus Deaton, autores del estudio.

Una de las conclusiones más curiosas del estudio es que conforme una persona gana más dinero, va aumentando progresivamente su felicidad hasta llegar a los 60.000 euros. A partir de entonces, la felicidad se estabiliza y deja de ejercer más efectos sobre la alegría del día a día: "Los ingresos superiores a los 60.000 euros no mejoran el estado de ánimo de las personas, pero sí hace que sientan que tienen una vida mejor y su percepción general de éxito o bienestar sigue aumentando a medida que sus ingresos superaron esta barrera".

Los consultados respondieron un intenso cuestionario telefónico de 450 preguntas sobre la felicidad cotidiana de la gente y lo satisfecho que estaban con sus vidas, en general. Cerca del 85% de los consultados sonreían, sentían placer o felicidad cada día, aunque un 39% confesaba sentir estrés.

Los resultados de este estudio coinciden que los que hizo la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) en España hace tres años y que aseguraba que el 88% de los más ricos se mostraban satisfechos o muy satisfechos con su vida, mientras que, dentro del segmento de los más pobres, el porcentaje de satisfacción era del 66%. Puede decirse, por lo tanto, que la relación entre renta y felicidad no es lineal, es decir, que la utilidad marginal es decreciente con la renta absoluta.

La felicidad no entiende de sexos, aunque sí de edad, ya que tiende a ser mayor entre los jóvenes y entre las personas mayores, y menor entre las personas de mediana edad. Un factor que puede ayudar a explicar el mayor grado de felicidad con la edad es que las personas mayores tienen menos aspiraciones que las más jóvenes. De ahí puede inferirse que el establecimiento de grandes metas difíciles de conseguir puede ser una fuente de infelicidad.

Economía
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