La mitad de los portugueses vive a cargo del Estado, según calcula un diario luso
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AFECTA A LA INVERSIÓN EN DESARROLLO NACIONAL

La mitad de los portugueses vive a cargo del Estado, según calcula un diario luso

La mitad de los diez millones de habitantes de Portugal vive a cargo del Estado, según la suma de funcionarios, pensionistas, desempleados y de quienes reciben

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La mitad de los portugueses vive a cargo del Estado, según calcula un diario luso

La mitad de los diez millones de habitantes de Portugal vive a cargo del Estado, según la suma de funcionarios, pensionistas, desempleados y de quienes reciben subsidios sociales como única fuente de ingresos. El cálculo lo hizo este domingo el diario de Oporto Jornal de Noticias, uno de los principales del país, cuya conclusión es que, por tanto gasto, al Estado luso le queda poco dinero para invertir en el desarrollo nacional.

Los cinco millones de portugueses que dependen del dinero público se componen, según el diario, de 3,5 millones de pensionistas, 675.000 funcionarios públicos, 352.000 titulares del subsidio de desempleo, 105.000 que reciben el de enfermedad y 390.000 beneficiarios de la llamada ayuda de inserción social que les salva de la indigencia.

Este 50 por ciento de la población que sobrevive del erario nacional constituye el principal rubro de gastos del presupuesto del Estado para 2011, cuyo debate amenaza con calentar la política lusa en los próximos meses.

Además de las reivindicaciones de los sindicatos y la izquierda, que censuran al Gobierno las políticas de austeridad que han reducido los subsidios y limitado los aumentos de pensiones y sueldos de funcionarios, el Ejecutivo socialista afronta la presión de la derecha por una aún mayor reducción del gasto público.

El Gobierno de José Sócrates, que llegó al poder en 2005 y perdió la mayoría absoluta en septiembre pasado, tuvo que negociar con los conservadores el plan de austeridad aplicado este año para frenar el déficit estatal y la desconfianza de los mercados en la economía portuguesa, víctima de su peor crisis en tres décadas.

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