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El endurecimiento de la fiscalidad a los directivos extranjeros amenaza la futura 'City' madrileña
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ACABA CON LAS VENTAJAS FISCALES PARA ATRAER TALENTO EXTRANJERO

El endurecimiento de la fiscalidad a los directivos extranjeros amenaza la futura 'City' madrileña

El acuerdo alcanzado ayer por el Gobierno con los grupos de izquierda para derogar la llamada Ley Beckham (las ventajas fiscales para los extranjeros que vienen a

Foto: El endurecimiento de la fiscalidad a los directivos extranjeros amenaza la futura 'City' madrileña
El endurecimiento de la fiscalidad a los directivos extranjeros amenaza la futura 'City' madrileña

El acuerdo alcanzado ayer por el Gobierno con los grupos de izquierda para derogar la llamada Ley Beckham (las ventajas fiscales para los extranjeros que vienen a trabajar a España) tendrá unas consecuencias muy negativas para el desarrollo de nuestro país -y más concretamente de Madrid- como un importante centro financiero en Europa, según distintos expertos consultados. El endurecimiento de la fiscalidad puede frenar de forma muy notable la llegada de talento e inversiones a España, ya que afecta a colectivos mucho más amplios y relevantes para la economía que el de los futbolistas.

La Ley Beckham es una norma aprobada por el Gobierno de Aznar en 2003 y desarrollada posteriormente con Zapatero ya en el poder, por la que los extranjeros que vienen a trabajar en España mantienen las ventajas fiscales de los no residentes durante cinco años: tributan a un tipo fijo del 24% por las rentas obtenidas en nuestro país, en vez del 43% como los españoles, y además no tienen que pagar nada por los ingresos obtenidos fuera de España, tales como rentas inmobiliarias, plusvalías de sus inversiones o contratos de imagen en el caso de los jugadores de fútbol.

La enmienda a los Presupuestos Generales del Estado aprobada ayer consiste en la supresión de este régimen ventajoso cuando los ingresos superen los 600.000 euros brutos anuales. En medios políticos se interpreta como una concesión a IU,-ICV y BNG, que habían solicitado reiteradamente un endurecimiento de la fiscalidad de las rentas más altas. Con este gesto -que ocupa muchos titulares al afectar a los futbolistas-, el Ejecutivo logra aparcar otras demandas de la izquierda mucho más espinosas, como la subida de impuestos a las sicav, el aumento del tipo marginal del IRPF o el rescate del Impuesto sobre el Patrimonio.

Pero más allá del fútbol- donde los verdaderos afectados son los clubes, no los jugadores-, la medida puede tener efectos devastadores para las inversiones extranjeras en España y, sobre todo, para las aspiraciones de Madrid de convertirse en un centro financiero relevante en Europa. La Comunidad que preside Esperanza Aguirre -con el apoyo de los dos grandes bancos, Caja Madrid, Mapfre, Garrigues y varias escuelas de negocios, entre otros- había lanzado el proyecto Madrid Centro Financiero, que consiste en crear una 'City' en la capital a semejanza de la que existe en Londres, una especie de hub financiero para el Sur de Europa.

"Madrid trataba de aprovechar la pérdida de atractivo de los paraísos fiscales y de Londres como gran centro financiero europeo para tratar de atraer bancos de inversión, brokers, hedge funds, fondos de capital riesgo y otras entidades financieras internacionales", explica una fuente cercana al proyecto. Otra añade que "uno de los atractivos con que se vendía el proyecto a los inversores interesados en establecerse en Madrid era precisamente esta ventaja fiscal para sus directivos, junto con el tamaño de nuestra bolsa, la potencia de España en el mercado de titulizaciones o el sistema de supervisión del Banco de España, que ahora están copiando los reguladores de los grandes países".

España, a contracorriente

Con la pérdida de esta ventaja fiscal, los argumentos de Madrid se reducen notablemente. Además, España va con el pie cambiado como en casi todas las medidas contra la crisis, porque Portugal acaba de aprobar un régimen todavía mejor que el que teníamos nosotros: sitúa el tipo máximo en el 20%, extiende la ventaja durante 10 años, no exige ser trabajador por cuenta ajena (la normativa española no se aplicaba a autónomos) y, además, es retroactivo a partir del 1 de enero de 2009. Y no se trata sólo de Portugal: Francia aprobó hace un mes un régimen parecido, que ya existe desde hace años en Reino Unido, Bélgica y Holanda.

 "Este régimen ha beneficiado a mucha gente además de los futbolistas, como directivos, científicos, artistas, profesionales de prestigio, etc. Son personas que cobran remuneraciones elevadas y que tienen una gran movilidad geográfica, con lo que probablemente se van a ir de España si les suben al doble la fiscalidad. Y, desde luego, no van a venir más", opina Eduardo Gracia, socio del bufete Ashurst.

Y a cambio de este impacto negativo, la recaudación fiscal apenas se incrementará; es más, posiblemente se reduzca ante la marcha de muchos profesionales. Pero el Gobierno ha conseguido que hoy todos los titulares hablen de que sube los impuestos a los superfichajes de la Liga.

El acuerdo alcanzado ayer por el Gobierno con los grupos de izquierda para derogar la llamada Ley Beckham (las ventajas fiscales para los extranjeros que vienen a trabajar a España) tendrá unas consecuencias muy negativas para el desarrollo de nuestro país -y más concretamente de Madrid- como un importante centro financiero en Europa, según distintos expertos consultados. El endurecimiento de la fiscalidad puede frenar de forma muy notable la llegada de talento e inversiones a España, ya que afecta a colectivos mucho más amplios y relevantes para la economía que el de los futbolistas.