El sector de los fondos, alarmado: cambiar la fiscalidad se cargaría la industria española
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TEME UN TRASPASO MASIVO A FONDOS EXTRANJEROS Y DEPÓSITOS

El sector de los fondos, alarmado: cambiar la fiscalidad se cargaría la industria española

La propuesta de Hacienda de modificar la fiscalidad de los fondos de inversión y las sicav, adelantada este viernes por El Confidencial, ha caído como una

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El sector de los fondos, alarmado: cambiar la fiscalidad se cargaría la industria española

La propuesta de Hacienda de modificar la fiscalidad de los fondos de inversión y las sicav, adelantada este viernes por El Confidencial, ha caído como una bomba en las gestoras, que temen seriamente por su futuro. Las opiniones más generalizadas son que dicha reforma sería un disparate y "acabaría con la industria de gestión española", porque el dinero de los inversores huiría a los fondos extranjeros y a los depósitos bancarios.

La propuesta de reforma consiste en elevar el Impuesto de Sociedades a fondos y sicav del 1% actual al 18%, a cambio de que quede exento en el Impuesto de la Renta el reembolso por parte de los partícipes (que ahora pagan ese 18% cuando rescatan su dinero). Esta fórmula supondría adelantar en el tiempo la recaudación del Fisco, ya que recaudaría anualmente un impuesto sobre las ganancias obtenidas por estos productos en vez de tener que esperar años hasta que el partícipe venda.

"Si esto se aprueba, yo sacaría inmediatamente todo mi dinero de los fondos nacionales y lo metería en extranjeros, porque la mayoría están domiciliados en Luxemburgo y no pagan Impuesto de Sociedades", opinan en una gestora. Se supone que el Gobierno mantendría el pago del 18% en Renta para el rescate de los extranjeros, puesto que si no, estarían totalmente exentos. Ahora bien, tendría que batallar en Bruselas para que no se considere discriminación hacia otros países comunitarios. Y, en todo caso, los extranjeros mantendrían el diferimiento fiscal (no pagar impuestos hasta que no se reembolsa), lo que ya en es un gran atractivo por sí solo.

Aparte de que eso se traduciría en un agravio comparativo en cuanto a las cifras de rentabilidad: "Imaginemos dos fondos que replican un índice, uno español y otro extranjero, los dos con la misma rentabilidad; pues por el efecto del impuesto, el español ofrecería un 18% menos de rentabilidad", explican en otra firma de inversión. Es decir, que ante dos productos similares, siempre interesaría más comprar el extranjero que el español.

En una plataforma de fondos añaden que "esta modificación no recaudaría un euro más en España, simplemente le haría un regalo enorme a Irlanda y Luxemburgo". "Eso iría en contra del objetivo de la Ley de Instituciones de Inversión Colectiva de 2005, que era desarrollar una industria nacional, y además, los fondos extranjeros no iban a comprar deuda pública española en las ingentes cantidades en que lo está haciendo la nacional ahora mismo", un aspecto que dificultaría la financiación de nuestro déficit público.

Agravio con los depósitos

Otra queja mayoritaria en el sector es que no se empeore la fiscalidad de los depósitos en la misma medida que la de los fondos: "Se supone que el tipo único del 18% para plusvalías e intereses, que fue la gran novedad de la reforma fiscal del PSOE, se adoptó para consagrar la neutralidad fiscal entre productos de inversión; si ahora se adopta esta medida, se romperá esta neutralidad en favor de los depósitos", señala una de las fuentes consultadas.

"Se supone que los fondos de inversión son vehículos para gestionar el ahorro a largo plazo y que, por eso, tienen que tener ventajas fiscales. Si eliminas esas ventajas, ¿para qué necesitas un fondo? Mejor invertir directamente uno mismo", opina otra gestora.

Hay quien va más allá y anticipa una debacle todavía mayor si se aprueba esta propuesta: además de 'matar' a las gestoreas, arruinaría a muchísimos brokers que viven de la industria nacional, numerosos despachos de abogados que trabajan para ella se quedarían sin trabajo y hasta la CNMV dejaría de ingresar tasas. "Son miles de empleos los que están en el aire, y con las cosas de comer no se juega", advierten gráficamente en otra entidad.

Confianza en que no verá la luz

Todas estas consecuencias negativas hacen que la mayoría de las fuentes de la industria se muestren convencidas de que finalmente el Gobierno no adoptará esta medida. En todo caso, apuntan, creen que se adoptará una subida del tipo de las plusvalías del 18% al 20%, que, aunque perjudicial, no supondría el fin de su negocio.

Se trata de una propuesta más dentro del abanico que tiene Zapatero sobre la mesa para alcanzar el objetivo recaudatorio de 15.000 millones de euros, junto a otras como la citada subida de la tributación de las plusvalías, la del IVA, la del marginal de la Renta, la de los impuestos especiales, la creación de un "impuesto verde" o el fin de la deducción de 400 euros (esta última es segura). En teoría, la decisión final se anunciará en el Consejo de Ministros del sábado, aunque hay quien afirma que puede demorarse y aprobarse en un Real Decreto Ley posterior.

Sicav