EL BANCO DE ESPAÑA ENDURECE AÚN MÁS SU POLÍTICA HACIA EL SECTOR

MAFO 'prohíbe' a las cajas dar beneficios porque "2010 viene muy negro"

Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el gobernador del Banco de España, está endureciendo cada vez más el control sobre el sector financiero, en especial las cajas de

Foto: MAFO 'prohíbe' a las cajas dar beneficios porque 2010 viene muy negro
MAFO 'prohíbe' a las cajas dar beneficios porque "2010 viene muy negro"

Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el gobernador del Banco de España, está endureciendo cada vez más el control sobre el sector financiero, en especial las cajas de ahorros. En una nueva vuelta de tuerca, ha comunicado a estas entidades que deben dar este año un beneficio mínimo o nulo, para destinar todas las ganancias a provisiones, según confirman varias entidades. El argumento es que deben prepararse para la segunda -y más grande- oleada de morosidad, que comenzará en septiembre, y para un año 2010 en que, además de esta morosidad, deben afrontar una caída en picado de los márgenes.

El Banco de España lleva aplicando una política de 'negociar' individualmente con cada entidad los resultados desde el cierre de 2008, lo que en el sector llaman "tunear" las cuentas: es decir, provisionar el máximo posible de activos 'tóxicos' (créditos dudosos, activos inmobiliarios y participaciones empresariales, principalmente) cada trimestre sin llegar a entrar en pérdidas. Ahora, la novedad es que se trata de una directriz general para todas las cajas.

No obstante, las fuentes consultadas conceden que la exigencia es más estricta para aquellas cajas que tienen ya una tasa de morosidad más alta y unos niveles de cobertura (porcentaje que suponen las provisiones respecto al total de créditos morosos) más bajos. Estas entidades son las más vulnerables ante un aumento todavía mayor de la mora, independientemente de su tamaño, por lo que necesitan elevar todo lo posible su nivel de provisiones. Y para eso la única fórmula es detraerlo del beneficio.

"El nuevo mantra del Banco de España es que 2010 viene muy mal y que quien no se prepare lo va a tener muy difícil para sobrevivir, nos están machacando con ese mensaje todos los días", aseguran en una caja. Lo cierto es que el próximo año se van a juntar tres problemas que van a dejar en pañales la crisis vivida hasta ahora por la banca: por un lado, la necesidad de provisionar el grueso de la morosidad declarada en 2009, incluyendo el 75% del crédito promotor y de las hipotecas de mayor riesgo (lo cual va a acabar con todo el colchón de la provisión genérica); por otro, el hundimiento de los márgenes por el traslado de las bajadas de tipos a las hipotecar (el repricing hipotecario); y finalmente, el límite de las prácticas actuales para contener el crecimiento de la mora: compra de inmuebles y de acciones de empresas en quiebra.

Esta nueva medida se inscribe dentro de la política de mano dura aplicada por el Banco de España desde la intervención de Caja Castilla-La Mancha. Entonces ya se interpretó que MAFO estaba lanzando un mensaje contundente a las cajas de que se acabaron las contemplaciones. Y después hemos asistido a muchos ejemplos de este endurecimiento: la exigencia de que la fusión de las cajas del Vallés incorpore más entidades para alcanzar un mayor tamaño; las reticencias al proyecto de unión de Caixa Catalunya con las cajas de Tarragona y Gerona; o la dura batalla librada con las comunidades autónomas por el control del FROB. El último caso es la exigencia de que Cajasur se fusione y el rechazo de sus planes para poder sobrevivir en solitario.

Olvidarse del primer trimestre

Por otro lado, la instrucción del supervisor no es tan fácil de cumplir, sobre todo en el caso de las cajas más grandes y, en consecuencia, con mayores ganancias. La cuestión es que el conjunto del sector dio un beneficio de 1.980,8 millones de euros en el primer trimestre (que serían más de 2.000 sin la revisión de las cuentas de CCM), lo cual supone que, para llegar a un beneficio nulo en el año, deberían entrar en pérdidas en los próximos trimestres.

Aunque es inevitable que más de una caja entre en números rojos en la segunda mitad del año, las fuentes consultadas explican que la intención del Banco de España no es que las provisiones masivas lleven al sector a las pérdidas generalizadas, sino que las cajas frenen en seco la generación de beneficios en los próximos trimestres; es decir, que den beneficio cero -las más pequeñas- o unos pocos millones de euros -las más grandes-. En consecuencia, la comparación con 2008 será catastrófica a partir de ahora (en el primer trimestre la caída de beneficios fue de sólo un 25%). Pero no se trata de salir bien en la foto, sino de sobrevivir.

Economía
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