La economía caerá un 3,7% en 2009 y un 1,1% en 2010, mientras que el paro llegará al 20%, según el IEE
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La economía caerá un 3,7% en 2009 y un 1,1% en 2010, mientras que el paro llegará al 20%, según el IEE

La economía española caerá un 3,7% este año y un 1,1% en 2010, mientras que la tasa de paro cerrará el 2009 en el 18% y

La economía española caerá un 3,7% este año y un 1,1% en 2010, mientras que la tasa de paro cerrará el 2009 en el 18% y escalará al 20% el año que viene, según las últimas previsiones del Instituto de Estudios Económicos (IEE).

En una rueda de prensa, el director del Servicio de Estudios del IEE, Gregorio Izquierdo, señaló que la economía española continúa instalada en una "profunda recesión", a pesar de que algunos indicadores pueden empezar a ser menos negativos.

"Esto no quiere decir que la economía vaya a comenzar a recuperarse, sino que la fase más dura de la recesión ya habría terminado", señaló Izquierdo, tras apuntar al desempleo y al déficit como los desequilibrios más importantes en este momento y adelantar que el saldo de las cuentas públicas alcanzará el 10% del PIB en 2009 y el 8% en 2010.

Por su parte, el director del IEE, Juan Iranzo destacó las medidas que se tienen que llevar a cabo para hacer frente a la crisis y pidió la reducción de las cotizaciones socialies y la creación de un marco adecuado para que las empresas puedan impulsar su competitividad, al tiempo que consideró "un gravísimo error" subir los impuestos y consideró "esencial una reforma del mercado laboral.

En este sentido, apuntó a la necesidad de hacer que funcione el despido procedente, de favorecer la movilidad laboral, de asegurar el funcionamiento de los convenios colectivos y de crear un nuevo tipo de contrato que contemple una indemnización de 33 días por año trabajado durante un periodo máximo de dos años.

Sin embargo, Izquierdo subrayó también los efectos benéficos de una crisis como la actual y aseguró que el ajuste está permitiendo la corrección del déficit exterior, que se ha reducido a la mitad en los últimos meses. Asimismo, destacó la tasa negativa del IPC por ser una "excelente noticia" que no supone la entrada en deflación, sino un periodo de desinflación que, "desgraciadamente", no se está aprovechando para reducir los costes laborales a las empresas.

A pesar de resaltar las bondades de contar con una inflación negativa, Izquierdo aventuró que este periodo de desinflación se superará este mismo año, lo que hará que el IPC empiece a registrar tasas positivas a partir del otoño y que cierre el 2009 con una media del 0,5%, que se elevará al 1,2% el año que viene.

Por todo, consideró que España atraviesa una crisis "muy intensa", con una dureza que "posiblemente" tenderá a ralentizarse en los próximos meses, lo que no quiere decir que el país esté cerca de la recuperación. "Estamos normalizando el ajuste", subrayó, tras considerar que hasta que no finalice el ajuste en la construcción y se absorba el stock de viviendas sin vender no cabe esperar el inicio de la reactivación.

Lejos de tasas positivas de crecimiento

"Aún estamos muy lejos de alcanzar tasas positivas de crecimiento", señala el informe del IEE, donde se asegura que sobre la economía española planea además un "importante riesgo" procedente del sector financiero, que ha conseguido capear la primera parte de la crisis gracias al colchón proporcionado por el sector público, pero que aún cuenta con unos activos tóxicos propios, que son los préstamos impagados al sector inmobiliario y el hipotecario.

Por su parte, el director del IEE, Juan Iranzo destacó una serie de ejes fundamentales para solucionar los problemas de la economía real y pidió la reducción de la fiscalidad del trabajo a través de rebaja de las cotizaciones sociales y la creación de un marco adecuado para que las empresas puedan impulsar su competitividad, al tiempo que consideró "un gravísimo error" subir los impuestos y tachó de "esencial" acometer una reforma del mercado laboral.

Nuevo y único contrato

En este sentido, apuntó a la necesidad de flexibilizar el mercado, hacer que funcione el despido procedente, favorecer la movilidad laboral, sensibilizar la negociación colectiva a la actual coyuntura, reducir el absentismo laboral y crear un nuevo tipo de contrato para todos los trabajadores que contemple una indemnización de 33 días por año trabajado durante un periodo máximo de dos años.

Asimismo, resaltó la necesidad de restablecer la sostenibilidad y solidez de las finanzas públicas para consolidar los Presupuestos de 2010, instalar barreras obligatorias al endeudamiento de las administraciones públicas y perseguir la austeridad tanto en el gasto como en el número de funcionarios, transferencias y compras de bienes y servicios.

El cierre de Garoña, una "auténtica barbaridad"

Por último, destacó la importancia de asegurar el abastecimiento de energía por el medio más barato posible y mediante la diversificación de fuentes, por lo que consideró una "auténtica barbaridad" el futuro cierre de la central de Garoña, ya que, a su parecer, no hay nada que lo justifique porque la central no tiene problemas técnicos, no emite CO2 y ayuda "enormemente" a diversificar el mix energético.

Finalmente, el presidente del IEE, Arturo Gil, aseguró que no es posible seguir por el camino de las subvenciones y las políticas de gasto indiscriminadas "que nada tiene que ver con la recuperación", ya que, después de año y medio de crisis, "no parece razonable seguir apostando por mantener cosas imposibles de mantener".

Economía sumergida Juan Iranzo