"Me hace muy feliz verte ganar títulos": Alcaraz, Sinner y una rivalidad basada en el señorío
Carlitos mostró una educación absoluta tras perder en Montecarlo. Su felicitación a Jannik, al acabar el partido y con el micrófono en mano, fue sincera. Siguen mirándose de reojo
Alcaraz perdió en Montecarlo frente a Sinner. (EFE/Yoan Valat)
Ocurrió al acabar el partido, cuando las emociones están a flor de piel y más palpable tendría que ser la decepción. Lejos de mostrarse cabizbajo, Carlos Alcarazdesplegó su mejor sonrisa para abrazar a Jannik Sinner y felicitarlo por su triunfo en el Master 1.000 de Montecarlo. Un éxito que, además, tuvo otro premio: ahora es el número uno del mundo.
La educación de Alcaraz fue incluso más allá, cuando le acercaron el micrófono y sus palabras fueron públicas, no simples susurros al oído como cuando se cruzan en la red. "Quiero empezar felicitándote por todo, por el trabajo que estás haciendo con tu equipo. Pude ver a casi toda tu familia aquí, a mucha gente de tu equipo. Me hace muy feliz verte ganar títulos delante de ellos. Así que felicidades para ti, para tu familia y para tu equipo".
El gesto no es baladí, porque ha ocurrido en ocasiones anteriores. Alcaraz, a pesar de sus antagónicos caracteres, se profesan un profundo respeto, inexistente en otras rivalidades. Pero presente en la que marca el tenis contemporáneo.
Los halagos fueron recíprocos. Sinner reconoció la valía de Alcaraz con la tranquilidad que suele acompañarlo. "Con el jugador que eres, consiguiendo cosas que nadie había logrado antes a tu edad, y enfrentarme a ti, especialmente en las finales y en los últimos partidos del torneo, lo hace aún más especial. Muchísimas gracias y te deseo lo mejor para el resto de la temporada. Gracias por llevarme al límite".
Alcaraz perdió en Montecarlo. (EFE/Yoan Valat)
El saque de Sinner
Era el primer partido que ambos disputaban en 2026, con la final de las ATP Finals como último precedente. La última victoria de Alcaraz fue en el US Open, cuando corrigió lo mostrado en Wimbledon. Y sumó otro Grand Slam.
Carlitos había mostrado un tenis alejado de su mejor nivel en los partidos anteriores. Era, por tanto, imprescindible su versión más brillante para neutralizar a Sinner. Pero no hubo rastro de ella, porque el italiano estuvo férreo desde el saque y desde el fondo.
Sinner triunfó en Montecarlo. (EFE/Yoan Valat)
El calendario inminente
La derrota, sin embargo, hay que observarla desde el plano constructivo. Con Roland Garros de fondo, un tropiezo a tiempo es la mejor manera de estar prevenidos para llegar a París en óptimas condiciones. Ese es el objetivo de Alcaraz.
Alcaraz ha perdido el número uno, pero no las ganas de seguir con sus triunfos. Tiene en su mano sumar su tercer Roland Garros, título que Sinner quiere arrebatarle. De ganar en París, ya serían ocho Grand Slam. Pero antes están el Godó, el Mutua y Roma. Todo a su debido tiempo.
Ocurrió al acabar el partido, cuando las emociones están a flor de piel y más palpable tendría que ser la decepción. Lejos de mostrarse cabizbajo, Carlos Alcarazdesplegó su mejor sonrisa para abrazar a Jannik Sinner y felicitarlo por su triunfo en el Master 1.000 de Montecarlo. Un éxito que, además, tuvo otro premio: ahora es el número uno del mundo.