El deportista a seguir | El gigante del país que dejó de lado el tenis se une a Nadal para hacer historia
Ziga Sesko está llamado a ser uno de los grandes jugadores de los próximos años, con un tenis de mucho nivel y un estilo muy diferente a lo que sus características físicas suponen
Ziga Sesko, con el título del Open de Australia júnior. (EFE/EPA/James Ross)
En los últimos tiempos, un perfil determinado de jugador ha comenzado a tener cada vez más peso en el tenis mundial. Hasta la década de los ochenta del pasado siglo, los jugadores cercanos a los dos metros se podían contar con los dedos de una mano. Pero esa situación ha cambiado de manera diametral en los últimos años, donde hay varios ejemplos de tenistas que superan los dos metros. Las nuevas raquetas, los cambios con las bolas y las pistas son una ayuda extra.
El ejemplo más llamativo en la actualidad es el del norteamericano Reilly Opelka. Con 2,11 metros de altura, es el jugador más alto de la historia junto a una leyenda como Ivo Karlovic. Ha llegado a estar entre las 20 mejores raquetas del mundo, además de levantar cuatro títulos a lo largo de su carrera. Pero nunca ha conseguido dar el salto para llegar a convertirse en una leyenda. El jugador de esas características más cercano a ese hipotético futurono es otro más que Jannik Sinner.
Es cierto que el jugador habilidoso, rápido, poderoso y de enorme pegada sigue dominando el circuito, especialmente por su capacidad para adaptarse a diferentes torneos y superficies. Rafa Nadal, Roger Federer, Novak Djokovic o Carlos Alcaraz, sin ir más lejos, se manejan en una diferencia de cinco centímetros. Sin embargo, el italiano ya se marcha a los 1,95 metros de altura: es el mejor ejemplo de lo que está por venir, de la mano del propio Nadal.
Y es que una de las grandes promesas del tenis mundial no es otra más que Ziga Sesko, un gigante esloveno que se ha convertido por méritos propios en uno de los jugadores más brillantes de la nueva hornada. Y es aún más especial si cabe por venir de un país con escasa tradición en el plano masculino, algo que el joven de 197 centímetros de altura ha llegado para cambiar: la victoria en el Open de Australia júnior es la mejor razón para comenzar a creer.
Sesko es un jugador diferente que tratará de entrar de lleno en el brillante abanico de deportistas eslovenos que son referencias mundiales, con Luka Doncic y Tadej Pogacar como mejores referentes. Ahora, el joven tenista puede presumir de haber levantado un título de manera sorprendente, pues tan solo había disputado dos majors previamente cuando consiguió tocar metal. Sueña con seguir progresando a lo grande hasta ser profesional gracias a la Rafa Nadal Academy.
Eslovenia no tiene gran tradición en el tenis masculino. Grega Zemlja (llegó a ser el 43º del mundo) y Aljaz Bedene (45) son sus mejores jugadores, mientras que en femenino sí cuenta con mejores jugadoras como la mito Mima Jausovec (6ª del mundo y un Roland Garros en su palmarés), Katarina Srebotnik (20º del mundo y cuatro títulos) o Polona Hercog (35ª del mundo y tres títulos) son los mejores ejemplos. Ahora, Sesko sueña con abrir su propio camino.
Y es que, a pesar de su enorme envergadura, no responde al estilo de jugador que su perfil presupone. No es uno de esos sacadores imponentes a los que casi es imposible devolver una bola, sino que es más bien un jugón desde el fondo de la pista y, sorprendentemente, alguien a quien le encanta subir a la red. Es agresivo, valiente y atrevido en su juego, lo que le convierte en un jugador peligroso. Y tiene mucho margen de mejora de la mano del tenista balear.
"Todavía no conozco a Rafa, pero sé que está habitualmente por las instalaciones. Hice un gran trabajo en pretemporada, cambiando un poco mi derecha y mi saque, y mejoré muchísimo. Está funcionando a las mil maravillas y estoy muy agradecido al apoyo de los entrenadores de la Academia", explicaba Sesko. Solo tiene 17 años, pero todo apunta a que será uno de los nombres a tener en cuenta en los próximos años. Y quiere reventar la historia de su país en el tenis.
En los últimos tiempos, un perfil determinado de jugador ha comenzado a tener cada vez más peso en el tenis mundial. Hasta la década de los ochenta del pasado siglo, los jugadores cercanos a los dos metros se podían contar con los dedos de una mano. Pero esa situación ha cambiado de manera diametral en los últimos años, donde hay varios ejemplos de tenistas que superan los dos metros. Las nuevas raquetas, los cambios con las bolas y las pistas son una ayuda extra.