"Me lesioné por Alcaraz": el inglés que sueña con quitarle la sonrisa al número uno y a Sinner
Jack Draper es uno de los jóvenes prometedores que sueñan con 'robarle' los grandes títulos a los mejores jugadores del mundo, pero eso derivó en una grave lesión de brazo en 2025
Jack Draper, en un partido esta temporada. (Mike Frey/Imagn Images)
Desde que el Big Three enterró el hacha de guerra, dos tenistas han dominado el circuito en los últimos años: Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Y por una simple comparativa con respecto a la época anterior, siempre se ha tratado de buscar al tercero en discordia que ponga en problemas a los dos tenistas mediterráneos. Muchos nombres se han puesto sobre la mesa en los últimos meses, pero ninguno ha llegado a derribar la barrera de la excelencia. Incluso los que lo intentaron.
Jugadores como Taylor Fritz, Lorenzo Musetti, Ben Shelton o Felix Auger-Aliassime han intentado subirse a ese carro. Pero los datos hablan por sí solos: los últimos nueve Grand Slam se los han repartido Alcaraz y Sinner, con cinco para el español y cuatro para el italiano. Y, lo más importante, más allá del puro resultadismo, es que no hay sensación de que nadie sea, a corto plazo, capaz de acercarse al estilo de juego de ambos. Las últimas tentativas han fracasado.
El caso más evidente ha sido el de Jack Draper. El británico también es uno de esos jóvenes tremendamente talentosos, competitivo y con tenis suficiente como para poner en problemas a cualquier rival. No en vano, con solo 24 años, ya sabe lo que es ganar Indian Wells, Viena y Stuttgart. Pero algo se rompió a mediados de la pasada temporada: cuando mejor estaba jugando y empezaba a apuntar alto, una inesperada lesión le tuvo casi media temporada en el dique seco.
Draper ha vuelto a las pistas en este comienzo de curso, donde vuelve a dar muestras de su calidad y de lo que es capaz de hacer. Y avisa: quiere ir a por Alcaraz y Sinner. Justo en el momento en el que mejor estaba y el tenis más le fluía, un inesperado problema en el hombro y, después, en la muñeca izquierda derivó en un edema óseo que le ha impedido competir durante muchos meses. El británico tiene claro qué es lo que pasó: la culpa es de los mejores jugadores del circuito.
Para Draper, que actualmente es duodécimo de la ATP, su obsesión por tratar de entrenar, mejorar, golpear mejor y más fuerte, amén de pelear cada bola como si fuera la última, es lo que derivó en una grave lesión que le dejó fuera de combate demasiados meses. O, dicho de otra manera, intentar igualar el nivel de los dos jugadores del momento sin contemplaciones se convirtió en la peor decisión de la temporada. Pero, una vez recuperado, no se rinde y quiere volver a las andadas.
"Mi objetivo era situarme al nivel de Carlos y Jannik, lo que hizo que forzara mucho mi cuerpo. Busqué golpear más fuerte a la pelota, obtener puntos gratis y cambiar mi estilo cuando no estaba preparado físicamente. Se convirtió en estresante no poder igualar su nivel así que, en cierto modo, me lesioné por culpa de Alcaraz y Sinnner. He aprendido mucho de mí mismo y he hecho cosas que me ayudarán a mejorar este año", explicaba tras competir en la Copa Davis.
Llega un momento interesante de la temporada, donde Draper sabe que las pistas se ajustan a la perfección a sus cualidades y que, por ello, puede conseguir grandes resultados que le hagan recuperar moral. Y, así, en un tramo final de curso donde no sumó casi ningún punto, tiene la oportunidad de meterse en el Top 8. Pero su gran objetivo es otro: quiere ser el tercero en discordia, ese otro jugador capaz de poner en complicaciones a los dos dominadores de la raqueta.
"Son los grandes líderes del tenis y lo que más deseo es ponerme a su nivel. Voy a hacer todo lo que esté en mi mano para conseguirlo. Ahora mismo, soy un jugador más completo y fiable que en mis mejores momentos del año pasado. Me tomé la lesión como una oportunidad y ahora es momento de demostrar que la he aprovechado", espetaba. Es la gran oportunidad de Jack Draper, que sueña con ser el jugador que ponga en graves complicaciones a Alcaraz y Sinner.
Desde que el Big Three enterró el hacha de guerra, dos tenistas han dominado el circuito en los últimos años: Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Y por una simple comparativa con respecto a la época anterior, siempre se ha tratado de buscar al tercero en discordia que ponga en problemas a los dos tenistas mediterráneos. Muchos nombres se han puesto sobre la mesa en los últimos meses, pero ninguno ha llegado a derribar la barrera de la excelencia. Incluso los que lo intentaron.