"En su cabeza, Carlos no tiene derecho a perder": el último lío del 'bad boy' que se enfrenta a Alcaraz
El tenista español buscará los octavos de final del Open de Australia y, para ello, deberá derrotar al francés, que, hace solo unas horas, tuvo un incidente con una cámara de TV
Alcaraz celebra una victoria en Australia. (EFE/EPA/James Ross)
Carlos Alcaraz ha comenzado el Open de Australia con buen pie. Había mucha expectativa por ver cómo iba a afrontar su primer gran torneo sin Juan Carlos Ferrero a su lado y, de momento, el inicio en Melbourne ha sido benévolo. Las victorias del número uno ante Adam Walton y Yannick Hanfmann —de hecho, casi por marcadores calcados— han servido al español para ir cogiendo rodaje, confianza y conceptos. Pero, ahora, llega el primer rival de entidad.
Será en tercera ronda donde Alcaraz se enfrentará a Corentin Moutet, uno de esos jugadores a los que siempre es difícil medirse. No solo por ser un jugador con gran mano, capaz de cambiar alturas, profundidades y ritmos de manera constante, sino también por su personalidad. Temperamental y descontrolado, es capaz de lo mejor y lo peor por esa inconsciencia que, en ocasiones, muestra en pista. Sea el primer punto o el match ball, es capaz de hacer lo que se le cruce en la mente.
Y, precisamente, esas situaciones son las que harán que Alcaraz tenga un partido complicado por impredecible. Hasta la fecha, ninguno de los dos jugadores se ha visto la cara en el circuito, por lo que es complicado entender sobre el papel qué puede pasar antes de comenzar el partido. Pero lo sucedido con Moutet este mismo jueves es el mejor ejemplo de qué tipo de jugador es, de lo que es capaz... y también de su lado oscuro. Por algo es el nuevo bad boy del tenis.
Hasta hace no mucho, ese papel de tenista irreverente, algo díscolo y lejos de esos cánones que se le presuponen a un jugador profesional lo tenía Nick Kyrgios. Pero sus problemas físicos dejaron una vacante en el circuito que, sin ser tan exagerada, ocupa en algunos aspectos Moutet. Así lo explicaba recientemente en Tennis Magazin: "No soy un bad boy, simplemente no soy perfecto. Cometo errores. Soy emocional, auténtico, honesto y me muestro como me siento", expresaba.
🤯💣 ¡Liada gordísima del próximo rival de Alcaraz!
🤬 Corentin Moutet juega dobles en este #AusOpen y lanzó su raqueta 𝑪𝑶𝑵𝑻𝑹𝑨 𝑳𝑨 𝑪Á𝑴𝑨𝑹𝑨 de pura frustración
Pero, en ocasiones, esos sentimientos le hacen perder el control, como sucedió este jueves en el partido de dobles junto a Luca Sánchez. Los dos franceses se medían a Alex Bolt y Dane Sweeny y, en un momento de duda del segundo set, todo estalló. Moutet, enfadado por un mal golpe, se giraba contra el muro trasero y, malhumorado, reventaba su raqueta contra las protecciones, impactando directamente en una de las cámaras ubicadas en la zona para la retransmisión.
Ese temperamento es el que le lleva a ofrecer su mejor y peor versión al mismo tiempo. Así lo explicaba recientemente: "Ante Alcaraz, saldré a la pista convencido de jugar como yo entiendo que debo hacerlo siempre y con muchas ganas de enfrentarme a él". Y eso implica el amplio catálogo de situaciones que es capaz de ofrecer: desde golpes imposibles a dejadas impredecibles o, incluso, estas salidas de tono tan poco atractivas e, incluso, peligrosas en el tenis.
Moutet está convencido de que puede hacerle daño a Alcaraz, especialmente por su capacidad de descentrarle con su juego y de provocarle dudas si el partido no sale como tiene previsto el español: "Sé que Alcaraz, en su cabeza, no tiene derecho a perder y eso será difícil de gestionar para él, así que tengo muchas ganas de ver qué sucede", expresaba. Será un partido atractivo donde el español tiene que demostrar que es capaz de estar por encima de cualquier duda.
De momento, Alcaraz no ha perdido un solo set en todo el torneo y, curiosidades de la vida, casi ha calcado el resultado de los dos partidos. Y, lo más importante, se ha llevado los dos tie-breaks que ha tenido hasta el momento, situación que debe darle confianza para lo que está por venir. Es la primera gran prueba del torneo, donde el número uno del mundo intentará confirmar que va en serio en Australia. Eso sí, deberá acabar con el bad boy Moutet para meterse en octavos.
Carlos Alcaraz ha comenzado el Open de Australia con buen pie. Había mucha expectativa por ver cómo iba a afrontar su primer gran torneo sin Juan Carlos Ferrero a su lado y, de momento, el inicio en Melbourne ha sido benévolo. Las victorias del número uno ante Adam Walton y Yannick Hanfmann —de hecho, casi por marcadores calcados— han servido al español para ir cogiendo rodaje, confianza y conceptos. Pero, ahora, llega el primer rival de entidad.