El deportista a seguir | La próxima gran promesa del tenis español es un cañonero 'made in' Nadal
Martín Landaluce está llamado a ser uno de los próximos grandes jugadores del circuito, un tenista que ya sueña a lo grande y que peleará por ganar las próximas ATP Next Gen
Martín Landaluce, jugando la Davis con España. (EFE/EPA/Anthony Anex)
El tenis español puede presumir de buena salud. Desde hace varias décadas, los jugadores nacionales se han multiplicado en el circuito, donde siempre que se pelea por un gran éxito, aparece un deportista nacido dentro de nuestras fronteras dispuesto a pelear por él. Y, además, por si fuera poco, durante ya dos décadas, un español se ha convertido en uno de los grandes terrores de la ATP, con un relevo generacional soñado: hemos pasado de Rafa Nadal a Carlos Alcaraz.
Nadal lo ha sido todo en el tenis mundial. El balear ha sido capaz de cambiar la historia del deporte gracias a su manera de entender el juego: nunca dar una bola perdida, no rendirse a pesar de las adversidades del marcador, inventarse golpes estratosféricos para superar a sus rivales o lograr remontadas históricas son parte de su estilo, ese que le ha llevado a levantar 22 Grand Slam y a marcar una época con letras de oro. Es el mejor deportista español de todos los tiempos.
Y justo cuando estaba a punto de colgar la raqueta, apareció un murciano, de nombre Carlos Alcaraz, dispuesto a superar todos los sus registros. Con un estilo de juego similar al balear, pero mejorado en cuanto a recursos técnicos, ya suma seis grandes con solo 22 años, es el número uno del mundo y tiene por delante una carrera prometedora que le permite soñar a lo grande. Pero lo más importante es que el relevo generacional está asegurado y muchos otros empujan fuerte.
Hace escasas fechas, España quedaba subcampeona de la Copa Davis, un equipo donde no estaba ni el murciano, ni Alejandro Davidovich, síntoma del gran nivel del producto nacional. Y, por si fuera poco, varios jóvenes vienen empujando fuerte: hay un madrileño, formado en la Rafa Nadal Academy, al que muchos expertos señalan como el próximo gran tenista español. Será la próxima semana cuando busque ser campeón en las ATP Next Gen, el torneo de maestros de los jóvenes.
A sus 19 años, Martín Landaluce es uno de esos jugadores a los que todo el mundo sigue de cerca. Dio el salto al circuito profesional en 2022 y, a pesar de su corta edad, ya se le ha podido ver en la fase final de torneos tan importantes como el Open de Australia, Miami, Cincinnati o Madrid. Y, ahora, tiene en sus manos la posibilidad de convertirse en el mejor joven del planeta, un éxito que ya consiguieron jugadores como el propio Alcaraz, Jannik Sinner o Joao Fonseca.
En el año 2022 tuvo su temporada de despegue, en la que con solo 16 años se convertía en campeón del US Open Júnior, el tercer jugador más joven de la historia en ganar el torneo, después de Richard Gasquet y Félix Auger-Aliassime. Un año después, su tenis seguía mejorando de manera tan clara e importante que se convirtió en el número uno del mundo de la categoría, lo que le valió para dar el salto al circuito profesional. Y no iba a defraudar lo más mínimo.
En este espacio de tiempo, ha ganado un torneo ITF y dos Challengers, muestras de que su nivel sigue mejorando. Clasificado en la 134º posición del mundo, tiene dos grandes objetivos en mente a corto plazo: ganar las Next Gen y meterse entre los cien mejores jugadores del mundo. Landaluce tiene tenis para ello y, lo más importante, es un jugador diferente al prototipo de español que tenemos en mente. Es un enorme sacador y, sobre todo, un cañonero desde el fondo de la pista.
"Me gusta estar dentro de la línea de fondo, ser yo el que manda, el que dirige los partidos. Si puedo elegir, prefiero jugar rápido y hacer daño a mi rival con pocos tiros", explicaba el español tras su título en Flushing Meadows. Landaluce, con 1,91 metros de altura, tiene un martillo en su derecha y un saque muy potente. Ahora, sueña con triunfar en las Next Gen, donde, por cierto, habrá otro madrileño en busca del título: Rafael Jódar. El futuro del tenis español está más que asegurado.
El tenis español puede presumir de buena salud. Desde hace varias décadas, los jugadores nacionales se han multiplicado en el circuito, donde siempre que se pelea por un gran éxito, aparece un deportista nacido dentro de nuestras fronteras dispuesto a pelear por él. Y, además, por si fuera poco, durante ya dos décadas, un español se ha convertido en uno de los grandes terrores de la ATP, con un relevo generacional soñado: hemos pasado de Rafa Nadal a Carlos Alcaraz.