"No sabía qué tenía que hacer": cómo Alcaraz superó la prueba ante Fritz y se acerca a romper la maldición
Ganar frente a Musetti el jueves le serviría para mantener el número uno, pero tiene un reto más ambicioso: triunfar por primera vez en Turín y sumar las ATP Finals a su palmarés
Alcaraz ganó a Taylor Fritz. (EFE/Alessandro di Marco)
Las analogías son generalmente odiosas, fruto, tal vez, de la necesidad del ser humano de recurrir con asiduidad a las mismas ideas. En el tenis, hay una corriente que no duda en comparar a Rafa Nadal con Carlos Alcaraz, a pesar de que uno de los monarcas de la raqueta pidiera que las comparaciones cesaran. Carlitos, sin embargo, se empeña en que existan cada vez menos motivos para atender esta solicitud. Su remontada frente a Taylor Fritz en las ATP Finals (6-7, 7-5 y 6-3) es el más reciente de todos esos argumentos.
"Estoy muy feliz, he sabido volver y encontrar mi tenis. Ha habido un momento en el que estaba muy cansado y no sabía qué tenía que hacer. Taylor estaba sacando muy bien, jugando a buen nivel. Solo podía aprovechar las oportunidades que me daban. Ha sido un nivel alto, físicamente. Creo que la gente se ha divertido", resumió Alcaraz tras conseguir la victoria.
Su cara contrariada era la señal inequívoca de que el guion del duelo estaba alejado de un desenlace halagüeño. "Vete a la mierda", se dijo a sí mismo Alcaraz tras fallar un saque. Desconozco si Fritz conoce el castellano, ya sea de manera superficial o en profundidad. Pero hay motivos para sostener que comprendió el enfado de Carlitos. Incluso es posible que le brotara una sonrisa cuando vio el error del murciano.
Fritz perdió frente a Alcaraz. (EFE/Peter Powell)
El triunfo efímero de Fritz
El comienzo intenso mostró a un Fritz implacable, sobre todo desde el saque. Los dos primeros juegos duraron 19 minutos, síntoma evidente de lo que estaba por venir. Llegó un duelo de primerísimo nivel en el que el dominio de los restos mantuvo a ambos con la guardia alta, sin espacio alguno para el optimismo.
La victoria de Fritz en el primer set invitó a una conclusión desafortunada para Carlitos, cuyo espíritu impredecible dejó (una vez más) a todos anonadados. Alcaraz ganó porque es, en compendio, un tenista mejor que el americano; un jugador con capacidad para realizar varias metamorfosis en el mismo partido con independencia del adversario al que se enfrente.
Un férreo Alcaraz ganó a Fritz. (EFE/Peter Powell)
Ya espera Musetti
"Voy a intentar no pensar en el número uno. Va a ser un partido muy importante para mí [frente a Lorenzo Musetti]. Trataré de no dejar que los nervios me jueguen una mala pasada, controlando las emociones y a mí mismo. Pensaré en mis objetivos, en el partido, en sentirme mejor que hoy con los golpes, el saque y todo; pero, obviamente, será un gran día. Ahora voy a disfrutar de esta victoria y tratar de descansar lo máximo posible para estar preparado para el siguiente partido", sostuvo Carlitos.
Una victoria frente a Musetti el jueves permitiría que Carlitos mantuviese el número uno del ranking ATP lo que resta de año. La cuestión, sin embargo, parece importarle poco. En él, de momento, hay un objetivo aún más ambicioso: ganar por primera vez las ATP Finals y romper con la maldición. Hay motivos para ser optimista al respecto.
Las analogías son generalmente odiosas, fruto, tal vez, de la necesidad del ser humano de recurrir con asiduidad a las mismas ideas. En el tenis, hay una corriente que no duda en comparar a Rafa Nadal con Carlos Alcaraz, a pesar de que uno de los monarcas de la raqueta pidiera que las comparaciones cesaran. Carlitos, sin embargo, se empeña en que existan cada vez menos motivos para atender esta solicitud. Su remontada frente a Taylor Fritz en las ATP Finals (6-7, 7-5 y 6-3) es el más reciente de todos esos argumentos.