Alcaraz activa el modo reconquista: desarma a De Miñaur e inicia las ATP Finals con victoria
El tenista español comienza el Torneo de Maestros con una brillante victoria, en un partido muy trabajado donde Carlos suma su primer triunfo y se queda a solo dos del número 1
Alcaraz celebra un punto en las ATP Finals. (Reuters/Guglielmo Mangiapane)
Carlos Alcaraz comenzó las ATP Finals de la mejor manera posible, con una trabajada victoria ante Alex de Miñaur [7-6(5) y 6-2] que le permite volver a sonreír. Y es que el español, que estaba firmando una temporada perfecta, sufrió uno de los grandes revolcones del curso en París, lo que le hizo caer a las primeras de cambio y perder el número uno del mundo. Por ello, Turín era tan importante: no solo porque busca ser maestro por primera vez en su carrera, sino porque puede asaltar la cima de la ATP.
El español sabía que, para volver a ser la mejor raqueta del mundo, necesitaba tres victorias en las ATP Finals, por lo que el triunfo ante el australiano es su primera muesca en el revólver. Lo mejor es que se volvió a ver una versión sólida de Alcaraz por muchos momentos y que, en las situaciones más complicadas, no perdió la cara al partido y supo sufrir para lograr un triunfo sanador. Nadie dijo que fuera fácil ganar y, menos, en el Torneo de Maestros, donde nadie regala nada.
Alcaraz comenzó el partido con la necesidad de enterrar las dudas. La pista rápida bajo techo no es la que mejor se adapta a sus condiciones y, tras lo sucedido hace unos días en el Masters 1.000 de París, el español sabía que tenía que estar concentrado para cumplir con su plan. Era fundamental ser contundente con el servicio, no dar oportunidades a De Miñaur y aprovechar las bolas de break que tuviera para tomar la delantera en el partido.
Fue el guion que trató de seguir, si bien en los primeros servicios se mostró con ciertas dudas, especialmente con segundos, donde le costaba algo más de lo esperado. Pero Alcaraz fue capaz de mantenerse fiel a la idea de juego, hasta romper a De Miñaur en el cuarto juego. Tras confirmar y ponerse con una clara ventaja de 4 a 1, el español tuvo la opción casi de resolver... pero se complicó, justo lo que sabía que no tenía que pasar si no quería sustos.
Con tres bolas de break para ponerse 5 a 1, no solo no las aprovechó, sino que el australiano le rompió a continuación para enjugar la desventaja que tenía en el marcador. Una vez recuperada la igualdad, el partido llegó al tie-break. Con oportunidades de llevárselo para ambos jugadores, fue finalmente el número dos del mundo el que conseguía encontrar su ventana de oportunidad para golpear primero, metiendo varios winners en el momento clave [7-6(5)].
La segunda manga comenzó de la mejor manera posible para Alcaraz, logrando un break inicial que le ponía el partido muy de cara. Pero De Miñaur no se iba a rendir y, solo un juego después, le devolvía la rotura al español para conseguir de nuevo la igualada. Si Carlitos quería llevarse la victoria, iba a tener que trabajar cada punto y tener mucha paciencia, pues el australiano no tenía intención ninguna de rendirse. Era el momento de sacar una versión brillante.
Y así fue. Alcaraz firmaba dos breaks consecutivos para colocarse 4 a 1 y que ver la segunda manga muy a su favor, apoyado especialmente en un brillante revés ante el que nada pudo hacer un desdibujado De Miñaur. El español había descubierto la manera de hacer daño a su rival: no solo metía grandes derechas profundas y potentes, sino que había encontrado en su revés una manera perfecta de sorprender a su contrincante, incapaz de frenar el vendaval.
En los juegos finales, Alcaraz se llevó varios puntos de esos mágicos a los que nos tiene acostumbrados, con golpes imposibles ante los que De Miñaur no podía hacer nada más que sonreír. En una brillante segunda manga, el español cerró la victoria (6-2) y consiguió un triunfo fundamental. No solo para superar el round-robin de las ATP Finals, sino para recuperar el número uno del mundo. Carlos Alcaraz acaba de activar el modo reconquista en Turín.
Carlos Alcaraz comenzó las ATP Finals de la mejor manera posible, con una trabajada victoria ante Alex de Miñaur [7-6(5) y 6-2] que le permite volver a sonreír. Y es que el español, que estaba firmando una temporada perfecta, sufrió uno de los grandes revolcones del curso en París, lo que le hizo caer a las primeras de cambio y perder el número uno del mundo. Por ello, Turín era tan importante: no solo porque busca ser maestro por primera vez en su carrera, sino porque puede asaltar la cima de la ATP.