El aplaudido gesto de Alcaraz con Zverev tras ganarle en Cincinnati: “Feliz por la final, pero sintiéndome mal por él”
El jugador alemán llegó con problemas físicos a la semifinal y los arrastró durante el encuentro, sumado a las altas temperaturas por las que tuvo que pedir asistencia médica
Carlos Alcaraz y Zverev saludándose después de un partido. (Reuters/Guglielmo Mangiapane)
Carlos Alcaraz ya sabía en los vestuarios que en la final le esperaría Sinner, pero antes debía ganar en semifinales a Alexander Zverev. En la previa se había hablado de los problemas físicos en la espalda del alemán y al final se acabaron notando durante el encuentro cuando tuvo algún bajón que no le permitió competir a su mejor nivel.
El calor tampoco ayudó al jugador de Hamburgo, ya que tuvo que llamar al servicio médico porque no se encontraba bien, con una especie de mareo debido a las altas temperaturas de Cincinnati. Pudo mantener su saque pero se le notaba bajo de energía y con dificultad entre los intercambios.
En el segundo set, con problemas físicos evidentes y fundido, fue capaz de ganar tres sets y no dar su brazo a torcer ante Carlos. Al final, Alcaraz venció con 6-4 y 6-3 en 1 hora y 45 minutos y se disputará el trofeo ante Sinner este próximo lunes.
El tenista murciano, viendo el sufrimiento de su rival, quiso tener un gran gesto con Zverev dedicándole un mensaje al firmar la cámara tras el partido: “Feliz por la final, pero sintiéndome mal por Sascha (Zverev). Te deseo todo lo mejor”.
Alcaraz habló de ello tras finalizar el encuentro: “Nunca es fácil jugar contra alguien que sabes que no está al cien por cien. Es incluso todavía más duro cuando se trata de 'Sascha', un grandísimo jugador y una gran persona fuera de la pista”.
El español se mostró muy empático con el alemán: “Empezamos muy bien el partido, con buenos intercambios y a un gran nivel de tenis. Pero de repente empezó a encontrarse mal y entonces mi atención se centró más en cómo se sentía él que en mi propio juego. Para mí fue una situación muy complicada”.
Carlos Alcaraz ya sabía en los vestuarios que en la final le esperaría Sinner, pero antes debía ganar en semifinales a Alexander Zverev. En la previa se había hablado de los problemas físicos en la espalda del alemán y al final se acabaron notando durante el encuentro cuando tuvo algún bajón que no le permitió competir a su mejor nivel.