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La deportista a seguir | Una raqueta italiana es la revelación del año en el tenis (y no es Sinner)
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LA ATLETA DEL MOMENTO

La deportista a seguir | Una raqueta italiana es la revelación del año en el tenis (y no es Sinner)

Jasmine Paolini terminó el año como la cuarta mejor del mundo, un crecimiento exponencial sobre la pista que permite a Italia pasar a ser una de las grandes potencias del tenis actual

Foto: Paolini ha vivido un año para el recuerdo. (AFP7)
Paolini ha vivido un año para el recuerdo. (AFP7)

De manera cada vez más habitual, nos estamos acostumbrando a que si un joven por debajo de 18 años no ha triunfado en el deporte, alcanzar el techo de su especialidad y hacer historia ya se le antoja imposible. Cada vez más, buscamos promesas jóvenes que derriben los muros del éxito a edades muy tempranas, considerando un fracaso si no se consiguen los objetivos que se presuponía que iban a conseguir. Pero los cuentos de hadas no tienen fecha de caducidad.

El mejor ejemplo está dentro del tenis italiano, que ha vivido una importante explosión en los últimos años. Hasta hace escasas fechas, la raqueta italiana había tenido éxito de manera residual. Los máximos exponentes eran Adriano Panatta y Corrado Barazzutti, únicos dos jugadores capaces de meterse en el Top Ten y de ganar un Grand Slam, todo ello en la década de los setenta del pasado siglo. Hasta que el tenis femenino tuvo una explosión que ha sido imparable.

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Llegó de la mano de Flavia Pennetta, Francesca Schiavone, Roberta Vinci y Sara Errani, un póker de jugadoras que en los primeros años del siglo XXI se convirtieron en verdaderas referencias del circuito. Fue el inicio del despegue de un país que puso en marcha un plan para dominar el tenis mundial y que, años después, ha replicado el modelo entre los hombres con tenistas como Fabio Fognini, Matteo Berreitini, Lorenzo Musetti, Lorenzo Sonego, Matteo Arnaldi o Flavio Cobolli, entre otros.

Y, sin duda, el más destacado de todos es Jannik Sinner. A sus 23 años, se ha convertido en uno de los grandes jugadores del momento y, junto a Carlos Alcaraz, el tenista a batir. Este ha sido el año de consolidación del italiano, con dos Grand Slam y las ATP Finals, a lo que puede sumar el triunfo en la Copa Davis. Pero hay otra jugadora que ha vivido su explosión deportiva este año y, pese a su veteranía, acaba de cerrar un año de ensueño para encumbrar a Italia en el tenis.

Jasmine Paolini era una completa desconocida hace un año y, ahora, es una de las tenistas más temidas del circuito WTA. Su temporada ha sido muy buena, con grandes logros para recordar: finalista de Roland Garros y de Wimbledon, también se quedó a las puertas del triunfo en la arcilla parisina en dobles. Pero París sí le iba a traer buenas noticias, donde logró la medalla de oro en dobles en los Juegos. Unos meses después, el triunfo en la Billie Jean King Cup es el lazo de oro.

"Este año ha sido una locura, todo un sueño", explicaba la italiana nada más ganar el torneo de selecciones femenino. A nivel individual, a Paolini le costó llegar al más alto nivel más que a otras jugadoras, donde su altura siempre era señalada: "Siempre ha habido mucha gente que veía mi estatura como un problema para ser tenista, que era bajita, pero nunca les presté atención. Lo que tengo es lo que hay, es increíble haber llegado hasta aquí con mis 160 centímetros", afirmaba.

Paolini ha roto todos los esquemas. Una de las grandes curiosidades de su carrera es que, año tras año, ha mejorado su ránking y desde esa posición 611 en la que terminó el año 2013, sería en 2019 cuando entraba entre las cien mejores raquetas del mundo. Pero su explosión ha llegado en 2024, donde ha acabado como la cuarta mejor jugadora del circuito WTA. ¿Conseguirá seguir mejorando el próximo año? Solo entrar en el Top Tres lo permitiría... pero no hay que dejar de soñar.

Si por algo se ha caracterizado la italiana es por luchar de manera constante y encontrar su camino a base de esfuerzo y sacrificio. Esa tenista que, hasta la fecha, tenía su vitrina de triunfos inédita, ha roto todos los esquemas con dos finales de Grand Slam, una medalla de oro olímpica y el triunfo en la Billie Jean King Cup. Italia puede estar de enhorabuena por el éxito de su tenis, que va mucho más allá de Sinner y Jasmine Paolini es, sin duda, el mejor ejemplo posible.

De manera cada vez más habitual, nos estamos acostumbrando a que si un joven por debajo de 18 años no ha triunfado en el deporte, alcanzar el techo de su especialidad y hacer historia ya se le antoja imposible. Cada vez más, buscamos promesas jóvenes que derriben los muros del éxito a edades muy tempranas, considerando un fracaso si no se consiguen los objetivos que se presuponía que iban a conseguir. Pero los cuentos de hadas no tienen fecha de caducidad.

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