Otra muesca más en el revólver de Alcaraz: el increíble récord con el que mejora a Nadal
El español sigue rompiendo todo tipo de barreras. La última, en Pekín, donde consiguió ser el segundo tenista de la historia que menos partidos necesitó para llegar a 200 victorias
Carlos Alcaraz sigue batiendo récords. (Reuters/Tingshu Wang)
Carlos Alcaraz continúa imparable en el Abierto de Pekín. El tenista español derrotó a Karen Khachanov (7-5 y 6-2) para meterse en las semifinales del torneo, donde este martes se enfrentará a Daniil Medvedev. El murciano está mostrando un elevado nivel de juego en China, confirmando que empieza a recuperar ese ritmo competitivo que parecía que se había apagado después de los Juegos Olímpicos. Y lo hizo con un nuevo récord que le hace entrar en la leyenda del tenis.
Tan solo tiene 21 años, pero Alcaraz continúa reventando todo tipo de registros. Si miramos su palmarés a su corta edad, pronto descubrimos que estamos ante uno de los grandes talentos del tenis mundial. Pero, además, si lo ponemos en perspectiva con otros jugadores, la sensación de estar ante un jugador capaz de derribar todo tipo de barreras es todavía mayor. De hecho, el último récord que ha conseguido en Pekín le sirve para mejorar a alguien como Rafa Nadal.
Y es que el español ha sido capaz de alcanzar en el torneo asiático las 200 victorias en la ATP, para convertirse en el segundo jugador que menos partidos ha necesitado para poder conseguirlo. Alcaraz solo necesitó 252 encuentros para superar esa barrera, solo superado por toda una leyenda como John McEnroe. El norteamericano, un verdadero mito del deporte mundial, llegó a esta increíble cifra a los 245 partidos. Y, a partir de ahí, nadie es capaz de toser a Alcaraz.
Inevitablemente, cuando se habla de Alcaraz y hasta dónde puede llegar, el ejemplo que se suele poner sobre la mesa es el de Nadal. No solo por ser uno de los grandes mitos del tenis sino, sobre todo, por los puntos en común que tienen ambos: son españoles, llegaron a lo más alto muy jóvenes y porque cuentan con un estilo de lucha muy parecido. E, incluso así, Alcaraz sale ganando en esta increíble comparativa de éxito y precocidad.
Carlos Alcaraz hits a beautiful drop shot against Khachanov in Beijing.
Perfect shot selection after that massive backhand.
Para llegar a las 200 victorias en la ATP, Nadal necesitó 255 partidos, pero si nos vamos a otras leyendas recientes, las cifras siguen cayendo del lado del español: Novak Djokovic necesitó 274 partidos y Roger Federer, 302. Casi nada. Si metemos en la ecuación a otros jugadores históricos de talla mundial, el logro de Alcaraz es aún más llamativo: el sueco Mats Wilander tuvo que jugar 256 partidos; el estadounidense Jimmy Connors, 258; y el alemán Boris Becker, 260.
Si nos vamos a otros jugadores más cercanos a Alcaraz, los números también se ponen del lado del español. Jannik Sinner, el jugador con el que deberá luchar a lo largo de la presente década por el trono mundial, necesitó 274 encuentros -como Nole- y su entrenador, Juan Carlos Ferrero, lo logró en 286 choques. Es decir, Alcaraz ha sido capaz de ser el segundo jugador de toda la historia en llegar a la cifra de 200 victorias, algo que solo está al alcance de los mejores talentos.
Será este martes cuando Alcaraz se enfrentará al siempre peligroso Daniil Medvedev en Pekín. "Siempre es complicado enfrentarse a él, pero estoy listo para este desafío, hacer mi mejor tenis y seguir hacia delante. Contra Daniil, cada partido es una guerra: encuentros largos e intercambios largos. Siempre es así cuando nos enfrentamos, pero estoy dispuesto a todo", explicaba Alcaraz. No en vano, sigue destrozando récords... y no está dispuesto a parar.
Carlos Alcaraz continúa imparable en el Abierto de Pekín. El tenista español derrotó a Karen Khachanov (7-5 y 6-2) para meterse en las semifinales del torneo, donde este martes se enfrentará a Daniil Medvedev. El murciano está mostrando un elevado nivel de juego en China, confirmando que empieza a recuperar ese ritmo competitivo que parecía que se había apagado después de los Juegos Olímpicos. Y lo hizo con un nuevo récord que le hace entrar en la leyenda del tenis.