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El Rey Nadal vence al príncipe Alcaraz en la batalla titánica de Indian Wells (4-6, 6-4 y 3-6)
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Historia del tenis mundial

El Rey Nadal vence al príncipe Alcaraz en la batalla titánica de Indian Wells (4-6, 6-4 y 3-6)

El joven murciano de 18 años llevó a Nadal al límite y demostró que es el heredero al trono del tenis español. El balear jugará esta noche la final contra Taylor Fritz

Foto: El balear va a por su cuarto título. (EFE/John G Mabanglo)
El balear va a por su cuarto título. (EFE/John G Mabanglo)

Qué suerte tiene el tenis español de haber dado dos fenómenos del calibre de Rafa Nadal y Carlos Alcaraz. Pasado y futuro, pero sobre todo, presente. La semifinal de Indian Wells, solo ensombrecida por el vendaval del segundo set, dejó un partido épico donde el tenista murciano de 18 años explicó a todos que está preparado para cualquier desafío en este 2022, aunque eso signifique luchar por un Grand Slam ante rivales de la jerarquía de Rafa Nadal. El balear, flamante campeón del Open de Australia y que vuelve a protagonizar su mejor tenis este año, tuvo que alcanzar su límite competitivo para poder derrotar al joven aspirante murciano en tres horas y 11 minutos (4-6, 6-4 y 3-6) en una lucha titánica que cayó del lado del balear en el tercer set. En la final del torneo espera Taylor Fritz (23:00).

A Carlos Alcaraz no le importó plantarse ante el que es su ídolo desde que era un niño y... eso que no hace tanto desde que vio a Rafa Nadal tiranizar Roland Garros. El murciano salió sin complejos, suelto, cómodo y dispuesto a hacer historia contra un tenista único. El repertorio de golpeos que mostró el tenista del Palmar demuestra que estamos frente a un potencial candidato al número uno del mundo en pocos años. A través de su ímpetu y su fuerza, Alcaraz empezó mandón y llevando a Nadal a buscar su mejor tenis en un intercambio de golpes en el que enseñó su latigazo y un revés cruzado a dos manos maravilloso para cerrar el primer juego. En el segundo, Nadal siguió observando a su rival y quiso moverlo de lado a lado.

placeholder Rafa Nadal en acción. (EFE/John G Mabanglo)
Rafa Nadal en acción. (EFE/John G Mabanglo)

Un hecho que provocó que Nadal le comiese terreno y fuese de atrás hacia adelante en la pista. Pero Alcaraz, que tiró de velocidad y concentración, buscaba golpes ganadores y Nadal quería un partido largo y de desgaste. Algo para lo que el tenista de 18 años viene meses preparándose con el objetivo de asaltar Roland Garros próximamente. Alcaraz salvó hasta cinco bolas de break antes de llevárselo con un precioso smash. Diecisiete minutos de juego que cayó del lado del aspirante más joven tras mandar a Nadal al suelo.

Entonces el balear cambió el rumbo del encuentro y los errores no forzados de Alcaraz aparecieron para que Nadal le rompiese el saque. El partido, guadianesco, hizo que empataran a dos juegos cada uno. Poco después, Nadal, ya entonado y sabiendo cómo reconducir las ganas del murciano, remontó para colocarse 2-3 a favor. Sin embargo, ese giro en la inercia del encuentro no alteraría a Alcaraz, sabedor de que tenía un desafío mayúsculo por delante. A base de golpes ganadores, con derechazos paralelos y latigazos demoledores, el tenista murciano contrarrestó que Nadal le devolviese todos sus primeros saques. Alcaraz era más directo y Nadal quería dilatar cada punto para poner a prueba la regularidad del murciano.

Del 2-0 se pasó al 4-2 favorable para Nadal. Alcaraz había tenido bolas suficientes para ganar el juego, pero Nadal, que maquinaba con paciencia, tenía muy claro el plan para acelerar a Alcaraz y hacerle entrar en pánico. No obstante, el tenista del Palmar no le dejaría marcharse en el marcador. La meteórica progresión del murciano, entrenado por Juan Carlos Ferrero, le ha permitido calmar los nervios y resistir el miedo escénico. Indian Wells así lo demostró. Rafa quería moverlo de lado a lado y con el 0-40, quiso alargar más de la cuenta el juego. Alcaraz vio un resquicio y se volvió a meter en la pelea para salvar la tercera bola de break en la que era la novena de las diez que disputó en aquel momento. El revés cruzado del murciano dañaba a Nadal y empataban 4-4, aunque Rafa controlaba lo que sucedía.

Nadal llevó el partido a su terreno

Pero Nadal es mucho Nadal. Le complicó el resto, se colocó 0-40 y tuvo que tirar del smash para cerrarlo cuando Alcaraz amenazaba con amargarle el juego. El balear se había rehecho de un inicio complicado y, cuando parecía que iba a bajar la persiana del primer set por la vía rápida, el joven de 18 años se agarró al precipicio mientras ambos tenistas se adaptaban al viento. A Alcaraz le hacía daño no sumar puntos con su saque y Nadal remontó el set en un primer asalto antológico con un Alcaraz que había salvado 14 de 17 bolas de break.

Al descanso, Rafa estiró al máximo el tiempo establecido. No tenía prisa y seguía controlando el ritmo de la semifinal. El balear controlaba todos los elementos para apuntarse el primer punto y Alcaraz, que sufría de lo lindo ante el tenis abrasador de Nadal, encajaba un juego en blanco. El viento jugaba de las suyas, confundiendo a los recogepelotas y tiñendo la pista de toallas y camisetas, y Alcaraz igualó el primer juego de Rafa. La experiencia es un grado y Nadal tiene muchos tiros dados a estas alturas de su carrera.

Lo que podría haber sido una molestia puntual se convirtió en una constante, presionando a los dos tenistas a adaptar su juego a las condiciones de Indian Wells. El viento jugó malas pasadas, pero Alcaraz pudo devolver el empate al marcador y poner el 2-2. El murciano rompería el saque a Nadal para el 3-2, aliado con el viento, en una batalla histórica para el tenis español. Ninguno de los dos se quejaba, aunque sabían que el viento afectaba a su juego. Alcaraz quiso volver a subir las revoluciones de la semifinal, pero Nadal, que salvaba bola de break tras bola de break, empató el set con muchos errores de ambos.

La fortaleza mental de Alcaraz, digna de Nadal, le hacía no desconectarse jamás del partido; sin importar si Rafa remontaba, cometía varios errores consecutivos o tenía a su ídolo como adversario. Con el 4-3 de Alcaraz llegó la posible interrupción por viento y una tormenta de arena cada vez más probable que se evitó como se pudo. Hasta se voló uno de los palos que sujetaba la red. Tan deslucido quedó el set que los puntos duraban pocos intercambios, todo lo contrario al primer set. Alcaraz, con una resistencia numantina y un valor enorme, se llevó el segundo set y lo dejó todo para el tercero.

En el tercer y definitivo set, Nadal se impuso en el primer juego y el viento calmó su furia en California. La fragilidad del servicio y el miedo a fallar se cambió por un tenis más propio del primer set, con las espadas por todo lo alto. Alcaraz se llevó un juego en blanco para el 2-2 en un partidazo igualadísimo. Nadal, acostumbrado a doblegar a sus rivales como un martillo pilón, se enfrentó a un tenista que le devolvía los mismos golpes que él suele devolver a sus rivales.

Se fue el set al 3-3. Tan intensa era la batalla que los problemas físicos empezaron a castigar a Nadal. El toma y daca siguió en un juego histórico por su trascendencia y disputa para que Nadal se adelantase de nuevo. Con el saque favorable, Alcaraz quedó contras las cuerdas y se llevó el juego del 3-5. El balear aprovechó los errores del murciano, subió a la red y detectó la poca fragilidad que dejó entrever el joven de 18 años... que aguantó más de tres horas. Es un partido que marca un antes y un después en el tenis español.

Qué suerte tiene el tenis español de haber dado dos fenómenos del calibre de Rafa Nadal y Carlos Alcaraz. Pasado y futuro, pero sobre todo, presente. La semifinal de Indian Wells, solo ensombrecida por el vendaval del segundo set, dejó un partido épico donde el tenista murciano de 18 años explicó a todos que está preparado para cualquier desafío en este 2022, aunque eso signifique luchar por un Grand Slam ante rivales de la jerarquía de Rafa Nadal. El balear, flamante campeón del Open de Australia y que vuelve a protagonizar su mejor tenis este año, tuvo que alcanzar su límite competitivo para poder derrotar al joven aspirante murciano en tres horas y 11 minutos (4-6, 6-4 y 3-6) en una lucha titánica que cayó del lado del balear en el tercer set. En la final del torneo espera Taylor Fritz (23:00).

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