En tres sets (6-3, 7-6 y 6-1)

Las dudas de Rafa Nadal y el beso a la recogepelotas tras otro triunfo en Australia

El balear tiró de oficio para imponerse a un combativo Delbonis. Rafa no dio un paso adelante, pero sí a medio gas en su juego. Se enfrentará a Pablo Carreño en tercera ronda

Foto: Rafa Nadal se disculpa con la recogepelotas tras pegarle, por error, un pelotazo. (EFE)
Rafa Nadal se disculpa con la recogepelotas tras pegarle, por error, un pelotazo. (EFE)

Rafa Nadal sigue sin ofrecer buenas sensaciones en este Open de Australia. Tras un debut sin brillo, el paso adelante que el balear buscaba este jueves ante Federico Delbonis, número 76 del mundo, se ha quedado a medio gas. Mejor al servicio, aspecto que le preocupaba desde la pasada ATP Cup, Nadal ha sufrido más de lo que hubiera deseado desde el resto para rascarle bolas de rotura a su rival, un gran superviviente. El resultado es algo engañoso: el de Manacor no anduvo fino y el cansancio que alegó estos días pasados como justificación a su irregular juego empieza a preocupar. Lento y poco lúcido en algunos momentos del encuentro, con errores de bulto, la segunda manga se le complicó muchísimo. A pesar de todo, tres sets le bastaron para sentenciar el choque, la mejor de las noticias (6-3, 7-6 y 6-1).

Si bien no ha cedido un solo juego en dos partidos, de los tres primeros cabezas de serie del torneo al español es al que peor se le ve. Los esfuerzos de la Copa Davis y la ATP Cup parece que le están empezando a pasar factura. Rafa apenas ha descansado durante las fechas navideñas, pues fue de los primeros en volver a la acción para una exhibición en Abu Dhabi en la que se machacó en una dura final contra Tsitsipas. Visto lo visto, no parece ser este el torneo que le acerque a los 20 Grand Slam de Federer, aunque, claro está, bajo ninguna circunstancia se le puede descartar. Nadal es un torrente de competitividad y nunca da su brazo a torcer, tampoco en días grises.

Nadal se lamenta de una oportunidad de 'break' perdida ante Delbonis. (EFE)
Nadal se lamenta de una oportunidad de 'break' perdida ante Delbonis. (EFE)

Las dificultades del escenario

Contra Delbonis, muy serio desde el fondo de pista, a Rafa el duelo se le marchó por encima de las dos horas, algo que quería evitar a toda costa para primar el ahorro de energía. Puede consolarse en que a otros oponentes directos les costó más finiquitar el trabajo: Thiem, Goffin, Wawrinka o el indómito Kyrgios sufrieron de lo lindo para seguir adelante, también un Khachanov que se echó a llorar al pasar de cruce tras más de cuatro horas de intensa lucha. En una semana que ya ha deparado sorpresas entre los favoritos, ahí está la derrota de Berrettini, Rafa avanza en el cuadro contra viento, marea y sus propias dudas. Desgraciadamente, el escenario no le permite ser demasiado optimista: en suelo 'aussie' la bola se nota pesada y al número uno del mundo los golpes no le circulan como le gustaría.

El balear se enfrentará ahora contra su amigo Pablo Carreño, duelo fratricida, el próximo sábado. Ambos llevan prácticamente dos meses compitiendo y ganando juntos con la Selección y, como son las cosas, rivalizarán por un puesto en octavos de final. Cuatro veces se han medido antes a lo largo de sus respectivas carreras, con pleno de triunfos para el de Manacor. Duelo peligrosísimo para Nadal, pues a Pablo se le ve mucho más fresco y ágil. Cabe recordar que el asturiano fue antaño top diez mundial y encara un curso ilusionante donde espera subir su nivel de prestaciones en Grand Slams tras unos años complicados por las lesiones. Carreño quiere volver a destacar.

De momento, lo está consiguiendo. Nadal necesitará subir su nivel al resto, especialmente con el revés, para no complicarse como este jueves en el segundo set. El balear construyó bien los puntos, pero Delbonis se defendió estupendamente en situaciones límites merced a su servicio y a su potente 'drive'. Hubo fases en las que Rafa corrió de lado a lado de la pista incapaz de terminar de echarle el guante al argentino. 3 roturas de 20 posibles, demasiadas oportunidades desperdiciadas que, ante rivales de mayor envergadura, le podrían costar un serio disgusto. Delbonis nunca le había ganado cuatro juegos y hoy casi le rasca hasta un set antes de pegar el bajón físico que se esperaba en el tercer y último parcial, donde Nadal aprovechó para arrasar y cerrar el compromiso no sin antes llevarse un susto.

El balear estaba a punto de ganar cuando un envío impactó de lleno en la cara de una joven recogepelotas. Rafa no dudó en acercarse, preguntarle por su estado e incluso darle un cariñoso beso como disculpa. La grada festejó el detalle. "Es una chica supervaliente. Ha sido uno de los peores sustos que he vivido en una cancha de tenis porque la pelota ha ido directa a la cabeza", explicó el español, que bromeó con su esposa, Xisca Perelló, presente en las tribunas. "Espero que no le importe a mi mujer después de 15 años", pronunció, desatando las carcajadas de su equipo y de toda la Rod Laver.

Tenis
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios