nadal, clave para ganar la sexta ensaladera

El tirón de orejas que el padre de Roberto Bautista no dio a su hijo en la Copa Davis

Rafa Nadal se tiró al suelo y pronto fue arropado por sus compañeros de la Selección. Después, el abrazo más especial se lo dio a Roberto Bautista, protagonista de esta Copa Davis

Foto: El abrazo entre Bautista y Nadal que lo dice absolutamente todo. (Reuters)
El abrazo entre Bautista y Nadal que lo dice absolutamente todo. (Reuters)

"Si no hubiera venido a jugar, mi padre me hubiera dado un tirón de orejas". Rafa Nadal fue el hombre de esta Davis, pero la historia del sexto título la escribió Roberto Bautista. España ganó la ensaladera de Piqué ante Canadá con el castellonense de vuelta en sus filas, siendo protagonista y haciendo de tripas corazón para saltar de nuevo al ruedo, sentir el calor de la grada y entregar el primer punto de una tensa eliminatoria a la Armada. Pasarán los años y esta cosecha se recordará por lo que hubo tras la escena, los 'flashes' y las cámaras. El dolor de Bautista empujó a la Selección, dio más fuerza a un grupo de jugadores unidos por el luto de su compañero.

Bautista se vio obligado a dejar la concentración del equipo el pasado jueves para acompañar a su padre, Joaquín, en sus últimas horas de vida. Su progenitor sufrió un durísimo accidente hace tres años en su yeguada del que jamás logró recuperarse. Su madre, Esther, había fallecido en 2018 poco antes de que el tenista iniciara Roland Garros. Lejos de hundirse, Bautista sacó fuerzas de flaqueza en aquel momento y ahora. Nadie le esperaba de vuelta, pero él se empeñó. No quiso dejar las cosas a medias. Es la raqueta número dos de este país (novena del 'ranking' ATP) y quería demostrarlo en el momento más importante: la final de este pasado domingo en la Caja Mágica de Madrid. España llegó a ella superando dos eliminatorias sin él: Argentina y Gran Bretaña. Pablo Carreño y Feliciano López le sustituyeron, sin éxito, en sus correspondientes individuales.

Roberto Bautista, tras ganar en su partido de vuelta a la Copa Davis. (EFE)
Roberto Bautista, tras ganar en su partido de vuelta a la Copa Davis. (EFE)

Sergi Bruguera, capitán, le trató de frente. Sus inquietudes, resueltas. Estaba listo y preparado. Bautista lo tenía claro, iba a darse un homenaje, también a los suyos. Con una entereza brutal, pisó la pista de la central para enfrentarse a Félix Alassime, la gran promesa canadiense, y no decepcionó. Gestionando sus sentimientos a la perfección, controlando temple y calma, Roberto finiquitó su duelo en dos sets, el primero de ellos muy comprometido, para abrir una autopista anchísima a España y, más en concreto, a Rafa Nadal. El balear había tenido que sacar de varios apuros al combinado nacional durante prácticamente toda la semana, siendo el héroe absoluto, pero esta vez tendría un papel mucho más goloso, sentenciar lo que todas las apuestas anunciaban. Era imposible que esta Selección, que había superado lesiones, desgaste y horarios intempestivos, dejara escapar una oportunidad así. No, porque, junto a todo eso, tenía un deber con Roberto. Una especie de pacto de sangre. Un plus de motivación.

La victoria de su vida

El castellonense rebosó libertad cuando cerró su partido. El abrazo con Bruguera, sentidísimo. Puños y mirada al cielo en memoria de sus padres. Beso al palco, donde su novia, emocionada, no paraba de aplaudir y llorar. Se casan este próximo 30 de noviembre. Roberto, con los ojos vidriosos y repleto de adrenalina, sacó un grito de rabia que encogió el corazón de todos los presentes. "No podía quedarme en casa. Tenía que dar un paso adelante, y es lo que hice. Todo eran adversidades, pero me he sabido sobreponer", explicó. Rafa, el campeón de 19 Grand Slams, el máximo exponente de nuestro tenis, la persona sobre la que recae el peso de la responsabilidad, tantas veces admirado por sus habilidades dentro de la cancha como por su educación fuera, no podía sino rendirse: "Roberto es un ejemplo para el resto de mi vida". El número uno del mundo, impulsado por la gesta de su amigo, no estaba dispuesto a aplazar la fiesta y que el enfrentamiento se decidiera en un tercer duelo. Despidió a un combativo Shapovalov tras otro encuentro mayúsculo, no exento de sufrimiento. Rafa cayó rendido al suelo de la Manolo Santana a las 21:15, y a felicitarle fueron como locos Bruguera, Carreño y, por supuesto, un Roberto Bautista que se abalanzó sobre su figura envuelto en lágrimas.

Roberto Bautista y Rafa Nadal, con la Copa Davis en la Caja Mágica. (EFE)
Roberto Bautista y Rafa Nadal, con la Copa Davis en la Caja Mágica. (EFE)

Roberto puso el aperitivo y Nadal, el postre. Ambos se mezclaron en un fraternal abrazo ante el delirio de la afición. "La persona vital en esta Davis ha sido Bautista, lo que ha hecho es inhumano", expresó el manacorí. "Lo más duro y difícil, lo que nos rompió el alma a todos, fue la trágica muerte del padre de Bautista. Eso es lo más terrible que nos ha pasado y por eso esta Copa tiene un significado especial. Verle de vuelta es fantástico. No sé si alguien sería capaz de hacer lo que ha hecho él hoy", comentó, siguiendo la misma línea, el capitán en rueda de prensa. Todos estuvieron de su parte, durante el encuentro y después del paso por la ducha. Feliciano, Granollers, Carreño... Hasta el jovencísimo Carlos Gimeno, convocado como 'sparring' e integrante de nuestra 'nextgen', le alentó en un día de contrastes, de sentimientos encontrados que se quedan para siempre tatuados en la piel. Fue la victoria de su vida. La más difícil de conseguir. Bautista partió con una ventaja irrefutable: nunca jugó solo, porque en su corazón siempre halló aquello que buscaba. El tenis como refugio. Roberto aplicó el domingo, ante Felipe VI y el mundo, su mejor lección: la de la vida.

Él y Rafa forman, por así decirlo, la coalición perfecta, la que nos ha sacado de la recesión y de las dudas, guiándonos hacia el título. "Nadal es el 'MVP' por algo. Formar parte de este equipo es muy especial. Aprendo siempre en la pista con él. Es una de las mejores semanas de mi carrera. Rafa es una persona espectacular que siempre está ahí para lo que necesites. Cuando Rafa ganó el último punto, fue muy emocionante. No puedo engañar a nadie, este triunfo es increíble para mí", indicó ante los periodistas. Bañado por el confeti y tras los acordes del himno nacional, Roberto Bautista posó para las fotos oficiales con la Davis en la mano rodeado de todos sus compañeros. El gesto dice mucho: el castellonense, en el centro de la imagen, y Nadal, que previamente le había pegado su bocado particular al trofeo (es su quinta ensaladera y su 29ª victoria consecutiva en la competición), en un lado, más escorado, dejándole la mayor parte del protagonismo a su amigo. Si el deporte une a la gente, esta pasada noche el tenis, con el efusivo abrazo de ambos, cosió a España por los cuatro costados.

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