Ganó su primer challenger antes que nadal

Quién es Nicola Kuhn y por qué está considerado el futuro del tenis español

Nació en Austria, pero reside en España desde los tres meses. Ha destacado en categorías inferiores y avanza con paso firme en profesionales pese a su colapso esta semana en Miami

Foto: Nicola Kuhn disputa un punto en el Open de Miami. (EFE)
Nicola Kuhn disputa un punto en el Open de Miami. (EFE)

Nicola Kuhn ha ocupado todas las portadas en los medios de comunicación esta semana por su desgraciado colapso en el Open de Miami, pero más allá de este accidente del que aún está recuperándose y que le ha puesto en el centro del foco mediático, el español no es un jugador al uso. Aún puede que sea un desconocido para el gran público, pero dentro del circuito tenístico su nombre levanta grandes expectativas. El joven de tan solo 19 años, de padre alemán y madre rusa, nació por casualidad en Austria, pero desde los tres meses reside en España. En concreto, en el municipio alicantino de Torrevieja. Desde pequeño mostró condiciones para este deporte y su trayectoria deportiva está repleta de éxitos a nivel internacional.

En 2012, tras siete años entrenando con el argentino Pedro Caprotta, entró como pupilo de Juan Carlos Ferrero en la academia que este tiene en Villena, también en la provincia de Alicante. Cada día, Kuhn se desplazaba 200 kilómetros entre viajes de ida y vuelta para acudir a los entrenamientos. Llegó ya como campeón del mundo y de España en categoría alevín y, desde entonces, su palmarés no conoce límites. En 2014 fue finalista del prestigioso mundial de tenis para chicos de 14 años, el 'Le Petit As', vistiendo los colores de Alemania, país que le reclutó al carecer de pasaporte español. Acabó la temporada como número uno del ranking Tennis Europe, llamando la atención de los especialistas.

En 2015 fue reconocido como MVP en la Copa Davis Junior que se celebró en Madrid y LaLiga 4Sports, proyecto de Javier Tebas para fomentar la visibilidad del deporte minoritario, pasó a patrocinarle. Su tenis siguió creciendo imparable y, poco tiempo despues, se coronó campeón europeo y mundial por equipos Sub14 y campeón continental Sub16. Ahí ya mostró su ilusión por jugar con España: "Llevo desde niño viviendo aquí y siempre me ha hecho ilusión jugar con mi país". Lo pudo conseguir en 2015, cuando obtuvo la nacionalidad y se decantó finalmente por defender los intereses de la 'armada española'.

Nicola Kuhn posa con el trofeo de subcampeón del Ronald Garros junior. (EFE)
Nicola Kuhn posa con el trofeo de subcampeón del Ronald Garros junior. (EFE)


En ese momento ya era el número 47 del ranking mundial Sub18 y había conseguido su primer punto ATP. Por su rubio intenso y su carácter extrovertido todo el mundo lo comparaba con Boris Becker. “Físicamente se parece a él, si. Mentalmente es un jugador que aún siendo jovencito es muy bueno y competitivo. Ha aprendido a entrenar cada vez mejor, a hacer más sacrificios, y cada año que ha estado con nosotros ha entrenado mejor que el anterior. Es más profesional y por eso cada año ha ganado un poquito más de nivel", comentaba por aquel entonces Fran Martínez, su entrenador en Villena.

Su explosión definitiva llegó en 2017, curso en el que consiguió su primer ITF tras ser el mejor en el Pro Futures de Hungría. Luego, ganó el título en dobles del Ronald Garros junior y fue finalista en categoría individual tras perder contra el australiano Alexei Popyrin en dos sets. Su primer Challenger no se hizo esperar y en Alemania, en Braunschweig, a los 17 años, se convirtió en el 15º tenista más joven de la historia en alcanzar el hito, por delante de ilustres como Nadal, Djokovic, Del Potro o Zverev. “Tiene muy buenos golpes de fondo con la derecha y el revés, y es un jugador agresivo desde el fondo de pista al que le gusta dominar y acabar los puntos con golpes ganadores", explicaba Martínez.

Con esta victoria, y una vez mejoró 500 puestos en apenas un año, Kuhn se situó entre las 250 mejores raquetas del planeta en su corta trayectoria profesional, confirmándole como una de las mayores promesas que había tejido el tenis español en las últimas décadas. Necesitado de nuevos aires, abandonó la escuela de Ferrero y volvió con su entrenador de siempre, Caprotta, y después con Iván Navarro, su actual. "En la academia de Ferrero me aportaron valores. Gracias a ellos también soy quien soy ahora, pero decidí irme porque lo necesitaba. Entrenaba mucho y, con una edad tan joven, uno tiende a cascarse más. Jugar con dolor y sufriendo no es el mejor plan para un chico de 17 ó 18 años. Si estás así, a los 25 vas a ser un inválido", justificó el joven en su momento.

"Tenemos mucho margen de mejora"

De hecho, en 2018 sufrió varias lesiones que, junto con algunos resultados adversos, le hicieron retroceder hasta el puesto 388 de la ATP, muy lejos del 196 del ranking, hasta ahora su mejor posición. Este 2019 lo encara con el objetivo de meterse, al menos, entre los 150 mejores jugadores. A pesar de su indiscutible calidad y su fuerte proyección mediática, Nicola siempre ha tenido los pies en la tierra: "Albert Ramos me dijo una cosa muy cierta: ganar en categorías inferiores no te va a cambiar la vida. Me dijo que llegó a octavos del Ronald Garros junior de pequeño y ahora está 20 ó 25 del mundo. Otros que lo ganaron, no han llegado. Yo estoy de camino, espero llegar. Tenemos mucho margen de mejora".

Su modelo a seguir es el serbio Novak Djkovic pues a ambos les gusta más la hierba y las superficies duras, aunque el español está mejorando un extra en tierra. Su constante evolución hace suponer que en pocos años estará jugando partidos importantes en Grand Slam. De momento, este 2019 ya ha debutado en la fase previa del Open de Australia. El primer paso de un largo camino donde, si le respeta la salud, el éxito le espera.

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