Tenis - Copa Davis: El conservadurismo de Bruguera (sin Nadal) antes de una renovación en la Davis. Noticias de Tenis
ESTE FIN DE SEMANA, ESPAÑA ANTE GRAN BRETAÑA

El conservadurismo de Bruguera (sin Nadal) antes de una renovación en la Davis

Sergi Bruguera, que debuta como capitán en Marbella contra Gran Bretaña, ha apostado por un primer equipo de veteranos. Las eliminatorias en casa pueden ser claves para lograr un nuevo éxito

Foto: Bruguera (c), conversa con Ferrer y Feliciano durante un entrenamiento en Marbella. (EFE)
Bruguera (c), conversa con Ferrer y Feliciano durante un entrenamiento en Marbella. (EFE)

Tras la era Conchita Martínez, Sergi Bruguera comienza su etapa en el banquillo español de Copa Davis ante Gran Bretaña en Marbella con una tarea firme entre las manos: volver a convertir al equipo español en una de los grandes candidatos a la Ensaladera. Su capacidad para hacerlo responde a la lista de nombres que han acudido a la llamada: Pablo Carreño, Albert Ramos, Roberto Bautista, David Ferrer y Feliciano López. Un grupo notable en una temporada donde la competición permite cinco convocados en lugar del tradicional cuarteto.

La convocatoria del catalán muestra varias cosas. Primero, que cuenta con el apoyo general del vestuario nacional, disponible en bloque desde el primer momento. Segundo, que el conservadurismo le gana puntos a la renovación, apostando por la vieja escuela hasta en el quinto hombre. Y tercero, que competir en casa siempre suaviza el trabajo, formando el grupo más sólido visto en años desde el banquillo.

Tras unas ediciones apartados de la pelea directa por la copa, España aparece en disposición de ilusionarse años después. Al menos durante una edición. El cuadro de 2018 coloca a La Armada ante una realidad: la garantía de competir cada serie en casa hasta la ronda de semifinales. Una oportunidad clara para intentar reverdecer laureles de un equipo forzado al exilio reciente, con hasta ocho eliminatorias enlazadas lejos de sus fronteras desde la temporada 2013.

La vuelta de David Ferrer

David Ferrer vuelve a una convocatoria por primera vez desde 2016. A unas semanas de cumplir los 36 años, y con una carrera de desgaste monumental en las piernas, el de Jávea acude a la llamada del capitán para arrimar el hombro. Después de no competir en las dos eliminatorias de un 2017 algo convulso para el levantino, David muestra el músculo para sumarse a filas. Si el fondo de armario nacional cuenta con su presencia, España pasa de alternativa a candidata.

Feliciano López, el jugador en activo con más series a la espalda del equipo español (24), es también el único miembro del equipo clásico que ha estado disponible en eliminatorias de las tres temporadas más recientes. Su presencia en Marbella vuelve a subrayar su compromiso con el equipo nacional.

La presencia de Pablo Carreño, Albert Ramos y Roberto Bautista, un trío de importancia creciente en el equipo para garantizar una media de músculo serie tras serie, confirma sus perfiles como los verdaderos líderes del equipo nacional en la actualidad. Su creciente madurez en el circuito, con la irrupción del asturiano en el Top 10 y el asentamiento entre los 25 mejores de catalán y castellonense, otorga a España unos pilares cada vez más firmes en Copa Davis para evitar las caídas de Grupo Mundial de los últimos tiempos. El gijonés es el más joven de todos con 26 años, eso sí. ¿Suficiente para tocar la copa? Complicado de afirmar. ¿Válido para competir con fuerza? Nada que haga prever lo contrario.

Roberto Bautista se entrena en Marbella. (EFE)
Roberto Bautista se entrena en Marbella. (EFE)

El factor Nadal

En una competición de difícil encaje para las grandes estrellas, el peso de Nadal en el cuadro español es un elemento diferencial. En las cinco mangas de la Copa Davis, y siempre que ha accedido a defender los colores nacionales en la competición por equipos de mayor prestigio, Rafa ha mostrado un ímpetu absoluto. Salvo su debut ante el checo Jiri Novak en la temporada 2004, el balear ha sellado sus 22 puntos individuales en el torneo.

Jugar en casa y sobre tierra batida ha sido tradicionalmente un sinónimo de contar con Rafa en la eliminatoria. Aunque su presencia no fuera posible serie tras serie, ese reducto ante el público español y en su superficie predilecta se mantuvo hasta bien entrada su carrera. En los últimos dos títulos conseguidos (2009, 2011), España contó sin excepción con el balear en cada serie jugada en suelo nacional sobre polvo de ladrillo. Incluso en 2013, en una eliminatoria jugada cinco días después de coronar el US Open al otro lado del océano, la última hasta la fecha celebrada en suelo español, el balear se presentó en Madrid para mantener el equipo en el Grupo Mundial. Ahora, a sus 31 años y con una carrera de altísima exigencia a la espalda, la necesidad de oxígeno dificulta ese pilar.

Antes de sufrir la lesión muscular en cuartos de final del Abierto de Australia, una afección que le ha dejado fuera de competición para un plazo mínimo de tres semanas, el balear ya había manifestado su no disponibilidad para la serie de Marbella ante Gran Bretaña. El campeón de 16 grandes, que planea competir sobre la pista dura de Acapulco a finales de febrero, argumentó que el cambio de superficie era un factor no asumible en este momento de la temporada. Una realidad que deberá asumir Bruguera desde el inicio al frente de la nave.

Ferrer, con el equipo español. (EFE)
Ferrer, con el equipo español. (EFE)

Aire fresco en la recámara

Si España busca un proyecto a medio plazo, jugadores que rondan la treintena no pueden liderar el rumbo por una cuestión natural. A sus 26 años, Carreño Busta, figura como el perfil a arropar en las temporadas venideras. Una circunstancia que debe marcar la altura real del equipo español a medio plazo.

La inclusión en convocatorias para empaparse del espíritu de la competición parece necesario. Algo que ya vivió en la última serie ante Serbia el balear Jaume Munar (20), derrotado en un duelo intrascendente pero sumando una experiencia de gran valor. ¿Estará en los planes de Bruguera alimentar alineaciones de este tipo? La primera oportunidad para hacerlo ha ido por otro camino.

Diferentes figuras aparecen en el horizonte del equipo español. siendo el más veterano Roberto Carballés (24), pero incluyendo perfiles de muy corta edad como Nikola Kuhn (17), Carlos Taberner (20), Pedro Martínez (20), Bernabé Zapata (21), pero ya ubicados entre los 300 mejores jugadores del mundo. La capacidad para nutrir de experiencia ese nuevo talento parece clave para volver a pensar en un éxito razonable en el futuro.

Por ahora, y con una edición de 2018 lista para comenzar, España sigue planteando la receta efectiva para recuperar una grandeza que pide paso.

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