así es el líder que soñó Mandela

El ejemplo de Siya: el primer capitán negro de Sudáfrica en levantar la Copa del Mundo

El tercera línea sudafricano es un ejemplo de lucha continua contra la adversidad y este sábado hizo historia para el país del 'apartheid'. Siya es el líder, el referente de una selección impresionante

Foto: Siya Kolisi (d), con la camiseta de los Springboks, celebra el título junto a Pollard (i). (Reuters)
Siya Kolisi (d), con la camiseta de los Springboks, celebra el título junto a Pollard (i). (Reuters)

La historia de Siya Kolisi se pondrá junto a la del mítico Francois Pienaar en la historia del rugby de Sudáfrica que este sábado consiguió levantar la Webb Ellisante ante Inglaterra (12-32) en el Mundial de Japón. Siya es el primer sudafricano negro en capitanear a la nación del 'apartheid' a una final de una Copa del Mundo y, como apuntaban en su país, ha tenido más responsabilidad que ningún otro capitán en la historia de los Springboks porque representa a más personas. El sueño de Mandela.

"Si Sudáfrica gana con Siya Kolisi como capitán, será absolutamente monumental. Para nosotros, como país, tener esa inspiración, para que el 70% de nuestra población tenga ese ejemplo, sería inmensamente importante, a la par del de Mandela en el 95, si no mayor. Sería histórico”. La leyenda del rugby, Brian Habana, habló en estos términos para explicar el significado que tiene este hecho. Finalmente, Kolisi levantó la copa a eso de las 12:30 en España. Historia viva.

Kolisi nació en 1991 en Zwide, un pueblo muy humilde cercano a Port Elizabeth. Fue el primero de tres hermanos -de padres adolescentes- cuya abuela llevó el peso de su crianza (su madre murió cuando él tenía 15 años), quien se ganaba el jornal de la familia limpiando cocinas. Kolisi comenzó a jugar al rugby con tan solo siete años viéndose en el espejo de su padre y abuelo, grandes jugadores de rugby de la región del Cabo Orienta. Siya dio sus primeras carreras y placajes en los campos de tierra de su localidad natal y lo hacía en calzoncillos (no tenía para comprarse unos pantalones deportivos). De esta guisa, se presentó a sus primeras pruebas provinciales.

Siya, la bandera y el himno sudafricano. (Reuters)
Siya, la bandera y el himno sudafricano. (Reuters)

Con doce años, fue visto por uno de los entrenadores de la escuela privada Gray y gracias a sus aptitudes para el deporte oval recibió una beca al completo. Allí comienzó una carrera vertiginosa desempeñando la posición en la que le veremos en la final del Mundial, flanker.

Si con 4 años no era consciente para vivir el primer título mundial para Sudáfrica, con 16 pudo ver y saborear el segundo. Era 2007 (precisamente ante Inglaterra), y Siya acudió a un bar a ver el partido ya que no tenía televisión en casa. El tercer Mundial sudafricano ya no sólo lo ha visto y vivido, sino que lo ha jugado en primera persona comandando a sus compañeros. Este sábado, Kolisi cumplió su cap número 50 con el combinado nacional y su vigésima participación como capitán del equipo.

Tras Francois Pienaar (en 1995) y John Smit (en 2007), Siya se ha convertido en el tercer capitán sudafricano en levantar una Copa del Mundo, el primero de raza negra. "Siya tiene más responsabilidad que yo o Francois porque representa a más personas", decía a las cámaras de 'SuperSport TV' Smit estos días, que estuvo en el estadio de Yokohama presenciando la final.

El respeto de su entrenador

En lo deportivo, el entrenador Rassie Erasmus otorgó a Kolisi su primer contrato profesional cuando tenía 18 años. El actual jugador de la franquicia de los Stormers en el Super Rugby y el seleccionador se conocen bien de su época de club y el tercera línea ha entendido el planteamiento de Erasmus a la perfección. Siya es el encargado de transmitir a sus compañeros el sistema de juego que quiere su técnico y estos le siguen como líder en el campo.

“Lo conozco desde hace tiempo. Ha entrenado a muchos de los chicos de diferentes uniones (provinciales), por lo que nos conoce y nos ha unido. Debimos convencernos de su plan y ha dejado claro que los Springboks son su prioridad. Puso nuestros pies en la tierra y nos dijo: 'Primero deben jugar bien, lo demás vendrá solo...'. Y es asombroso ver cómo se ha cumplido".

Kolisi dirigiéndose a los suyos. (Reuters)
Kolisi dirigiéndose a los suyos. (Reuters)

El tercera línea es un ejemplo de la Sudáfrica moderna y de la integración a través del equipo de rugby. Suele ser compañero de habitación de Eben Etzebeth, el gigante de raza blanca que ocupa la segunda línea de los ‘boks’ y con quien mantiene una larga amistad. Como anécdota, Kolisi cuenta que se quedó asombrado la primera vez que fue invitado por Etzebeth a una barbacoa por tanta opulencia de comida. A este tipo de actos 'familiares' acude con su mujer, Rachel, también de raza blanca y con la que vive junto a sus hijos (entre ellos dos hermanos adoptados).

Su padre, el regalo para Kolisi en la final

Este fin de semana, por primera vez en su vida, su padre salió de Sudáfrica para viajar hasta Japón y presenciar el partido más importante como jugador de rugby de su hijo. En la memoria -y el cielo- estuvieron presentes su madre, abuela y abuelo. Del '6' de Pienaar al '6' de Kolisi, quien, por cierto, nació un día antes de la derogación del 'apartheid'. En 2019, y 28 años después, el deporte sudafricano dio un nuevo ejemplo de integración social. Un país que todavía sufre las consecuencias de su extinguida política racista.

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