japón podría salir beneficiado de todo esto

El ridículo del Mundial de rugby con el tifón y cómo podría dejar fuera a un grande

La suspensión de partidos del Mundial de rugby por problemas meteorológicos (en pleno siglo XXI) afecta a la clasificación y a los cruces de cuartos de final... y podría beneficiar a la anfitriona

Foto: Gales y Fiji en plena melé. (Reuters)
Gales y Fiji en plena melé. (Reuters)

La aparición del tifón Hagibis -"la tormenta más potente en la Tierra", como la han calificado los expertos en EEUU- ha provocado la suspensión de varios partidos del Mundial de rugby de Japón y planea en suspender más, lo que ha despertado un encendido debate. No parece muy lógico que en pleno siglo XXI, con los servicios meteorológicos existentes y las previsiones que existen, el comité organizador no haya sido capaz de modificar las sedes y el calendario para que esos partidos no se vean afectado por la llegada del tifón (como también ha pasado con el GP de Fórmula 1).

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No se entiende que se suspendan pudiendo llevarse los partidos a otra zona de Japón alejada del sur, donde va a impactar el tifón Hagibis, o trasladarlos a cualquier otro escenario de los majestuosos estadios en los que se están disputando los encuentros (algunos incluso cerrados ajenos a las inclemencias meteorológicas). Este jueves se han suspendido los partidos Nueva Zelanda-Italia y el Francia-Inglaterra. La suspensión conlleva, por la reglamentación existente, el empate entre los dos equipos y consiguientemente la conquista de 2 puntos para cada equipo, perdiendo la opción de ganar los cuatro que se consiguen por victoria y los bonus ofensivos o defensivos.

Malestar en Francia

Nueva Zelanda pasará, en cualquier caso, como primera de grupo, siendo segunda Sudáfrica, a la que los All Blacks ganaron en la primera jornada. Así que eso no afecta a la clasificación. El problema viene con el otro partido suspendido, el que tenía que medir a Francia e Inglaterra. Los dos están ya clasificados para los cuartos de final, pero estaba en juego quién pasaba como primero y quién como segundo. Los ingleses son líderes y el XV del Gallo pasará como segundo, al darse por empatado el partido y no jugarse. Aunque los pronósticos eran claramente favorables a los ingleses, muchos entienden (sobre todo en Francia) que se ha producido una adulteración de la competición, al no decidirse en el campo el resultado final del grupo y el camino que emprenderán a partir de ahora unos y otros en el cuadro de cruces de cuartos y semifinales.

Lo que sí ha logrado evitar la organización es alterar el desenlace del grupo A, en el que a falta de la última jornada, es líder Japón con 14 puntos, con Irlanda segunda con 11 y Escocia en tercera posición con 10. Estaba en jaque la suspensión del Irlanda-Samoa, que finalmente se disputará, lo que es un alivio para los irlandeses, que en caso de no jugarse el partido solo sumarían dos puntos y peligraría seriamente su clasificación porque no podrían alcanzar a los nipones y si Escocia ganaba el duelo ante los anfitriones ganaba cuatro puntos y les dejaban fuera. Pero Irlanda jugará.

El tifón Hagibis explicado en el Mundial de rugby. (Reuters)
El tifón Hagibis explicado en el Mundial de rugby. (Reuters)

La organización sigue pendiente de la evolución del tifón y podrá tomar decisiones sobre los cuatro partidos que se jugarán el próximo domingo hasta seis horas antes de los mismos. Los encuentros en cuestión son el Namibia-Canadá, Estados Unidos-Tonga, Gales-Uruguay y Japón-Escocia. Ninguno de las cuatro selecciones que se miden en los dos primeros partidos tiene opciones de clasificarse para cuartos ni se juega nada más que la honra y el farolillo rojo en su grupo. Gales sí se juega el liderato de grupo, pero si se suspendiese y no se jugase sumaría dos puntos, con lo que llegaría a 16, pudiendo empatar con Australia en la primera posición (si suma los cinco puntos ante Georgia el sábado como se espera). Al decidirse el resultado entre ambos en caso de empate, los Dragones pasarían como líderes y no les afectaría porque doblegaron a los Wallabies en su partido.

El gran problema del Mundial

Pero el problema llega con el Japón-Escocia. Si no se juega, Japón y Escocia sumarán dos puntos. Y eso condenaría a los del Cardo sin jugar porque si los europeos ganan a los asiáticos negándoles el bonus defensivo (siete puntos o menos de diferencia) los que se clasifican son los caledonios. Así que la decisión es trascendental para el desarrollo del torneo. A Japón le valdría con esos dos puntos para ser líder, porque terminaría empatado con Irlanda (si logran los cinco puntos ante Samoa), pero los japoneses ganaron a los irlandeses en el duelo directo. Y así, sin jugar y sin poner en peligro su clasificación ante Escocia, sellarían su billete para cuartos y se ahorrarían el duelo con los del Cardo. Pero sería un precedente muy peligroso y completamente inexplicable.

No parece lógico que presumiendo de la utilización de las últimas tecnologías como ha hecho el rugby desde hace años (más que nada con la utilización del TMO (el juez de vídeo)), y sabiendo -como se sabía- que la Copa del Mundo se jugaría en tiempo de tifones, no hubiera preparado un 'plan B' para evitar la alteración del torneo.

El rugby se ha subido a la máquina del tiempo y vuelve a ser ese deporte decimonónico que nació en los campos del colegio. Justo en el Mundial señalado para dar el salto rompiendo la alternancia entre las Home Unions europeas y las potencias ovales del sur. Esta novena edición de la Copa del Mundo estaba marcada en la hoja de ruta de World Rugby por muchos motivos: ingresos, publicidad, audiencias... Pero va camino de pasar a la historia por este ridículo enorme de la suspensión y alteración de partidos a causa de un tifón que lleva anunciado semanas.

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