vuelven los leones al VI naciones B

La brava reacción de España de rugby al mayor escándalo en su historia

España arranca el VI Naciones B este domingo por la mañana en Madrid midiéndose a Rusia. Ha pasado casi un año desde el infausto momento en el que quedó fuera del Mundial

Foto: Imagen del España-Samoa jugado el pasado de noviembre. (Foto: Walter Degirolmo/Ferugby)
Imagen del España-Samoa jugado el pasado de noviembre. (Foto: Walter Degirolmo/Ferugby)

España pasa página. Han pasado 329 días desde aquel infausto 18 de marzo de 2018 en el que los Leones vieron cómo se esfumaba el sueño de la clasificación del Mundial de Japón debido a la incalificable actuación del árbitro rumano Vlad Iordachescu, la connivencia de Rugby Europe y la alarmante pasividad previa de las gestores de la Federación Española.

Los Leones estrenan un nuevo ciclo de clasificación mundialista ante Rusia, uno de los rivales llamados a pelear por las plazas que den derecho a jugar la Copa del Mundo de 2023 en Francia. Lo harán estrenando el formato matinal de los domingos, nueva fórmula por la que se ha apostado desde la FER para tratar de aprovechar el tirón mediático que vivió el XV del León el año pasado con la clasificación en juego.

Pero no es el único cambio. Santiago Santos es el primer beneficiado del nuevo escenario que rodea a la selección. Hace unos años venir a jugar con España más que un ejercicio de compromiso era una divertido pretexto para que los jugadores llegados desde el rugby francés pasasen un fin de semana en Madrid. España no era considerada entonces una candidata real a ganar una plaza para el Mundial y las dietas por vestir la camiseta del León eran pírricas. Hasta el punto que era frecuente ver cómo en las visitas más ásperas a lugares como Tiblisi o Bucarest se producía una desbandada de jugadores 'foráneos' y el seleccionador se veía obligado a completar la convocatoria con jugadores de clubes de División de Honor o incluso de selecciones inferiores como la Sub-20.

Sin embargo, la situación ha cambiado notablemente. En estos momentos los jugadores tratan de cuadrar sus compromisos de clubes con el calendario internacional para acudir a la llamada de Santi Santos y seguir contando para el seleccionador español. Los Leones se han convertido en un candidato real para estar en la próxima Copa del Mundo y los jugadores son conscientes de ello.

Hay jugadores que han demostrado su compromiso firme durante todos estos años como Gauthier Gibouin, Beñat Auzqui o David Barrera, entre otros, quienes en muchos casos han priorizado la selección por encima de sus clubes, lo que ha provocado que llegasen a jugarse sus contratos. Este año el Campeonato de Europa o VI Naciones B no es clasificatorio para el Mundial, por lo que la exigencia en ese aspecto es más relajada y los jugadores tendrán más disponibilidad en sus clubes. Así cuando llegue el momento de tensar la cuerda, dentro de dos años, podrán exigir a sus clubes que cumplan la reglamentación internacional que les obliga a liberarles en los periodos de ventanas internacionales para jugar con las selecciones.

La afición empuja

Son muchos los ejemplos que existen del vigente compromiso que se respira en la selección. En la posición de medio melé, en la que habitualmente el seleccionador incluye a dos jugadores en cada convocatoria, hay una nómina de cuatro o cinco nombres integrados en la dinámica de la selección. Guillame Rouet, jugador del Aviron Bayonnais de la PRO D2 francesa, es uno de los internacionales españoles sancionados tras lo ocurrido en Bruselas. Guillaume, llamado a ser titular en esa posición, ya ha advertido en una entrevista concedida a la revista 'Desde la Línea de 22' que "mi intención es acudir a un par de partidos al menos del Campeonato de Europa". Junto a él aparece la figura de Lucas Rubio, jugador del Agen del Top 14, que se ha dejado ver en noviembre y estará entre los elegidos para medirse a Rusia. Además están los hermanos Munilla. Facundo, jugador de Alcobendas, estará entre los 23 que se midan a los rusos el domingo, mientras Tomás, jugador del Beziers de PRO D2, también ha comunicado a Santos que su intención es estar al menos disponible en dos partidos para jugar con España.

Nadie se lo quiere perder porque además jugar con España ahora significa hacerlo respaldado por una grada que empuja, en lugar de hacerlo en un campo con las gradas semivacías, como ocurría hasta no hace mucho. Después del éxito de convocatoria del partido que los Leones ganaron en el Central de Madrid a Rumanía ante 15.800 espectadores y de los 12.000, incluido Su Majestad Felipe VI, que vieron a España pasar por encima a Alemania, la afición ha seguido acudiendo a la cita de los Leones. Así, ante Samoa el Central volvió a registrar una entrada superior a los 10.000 espectadores. Veremos cómo responde la afición en el estreno dominical.

En este aspecto destaca la insólita apuesta de las mentes pensantes de marketing de la Federación para recaudar más dinero en los partidos de España. A tal efecto han decidido delimitar una zona VIP en la parte más centrada de la grada del Central, elevando el precio de la entrada en esa zona hasta los ¡30 euros! Quien se siente en esa zona, que no está protegida de la lluvia ni dispondrá de servicio de bar, catering o atenciones especiales, pagará lo mismo que cuesta una entrada en la mitad de los campos del VI Naciones. Hay cosas que no cambian en la Federación... Especialmente la mayoría de sus inquilinos.

Rugby

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios