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Fisher, la deportista total que superó la anorexia y se enamoró del rugby

Es una de las estrellas de la selección inglesa de rugby seven. Padece de alopecia nerviosa y ha superado grandes adversidades gracias a su amor por el deporte

Foto: Heather Fisher, en los Juegos Olímpicos. (EFE)
Heather Fisher, en los Juegos Olímpicos. (EFE)

"Nunca serás una atleta si no comes". El nutricionista de Heather Fisher, del que hoy ni siquiera recuerda el nombre, encontró la frase adecuada, la perfecta para ella que desde que era una niña soñaba con verse en unos Juegos Olímpicos. Igual a otra persona aquello no le hubiese sacado de la espiral en la que había entrado. Se encontró con la separación se sus padres, muy traumática, dejó de tener noticias de su progenitor. Tenía 12 años, una edad en la que el cambio es la norma y todo lo que ocurre alrededor pega fuerte. Fisher, que se dedicaba a remar siendo niña, se encontró presa en la anorexia y en un estado de ansiedad que terminó derivando años después en una alopecia nerviosa que le acompañará de por vida. Hoy la 'luce' en uno de los mejores equipos de rugby del mundo, el seven de Inglaterra.

"Perdí el control de mi existencia, todo estaba tan mal, tenía tanta rabia dentro que la única cosa que podía hacer era dejar de comer", rememora. "Mi madre me vio un día en el baño y me dijo que estaba demasiado delgada, yo sabía que estaba demasiado delgada, sabía que necesitaba ayuda, lloré muchas mañanas diciéndome a mí misma que eso no estaba bien, pero no podía controlarlo". Pero de eso también salió.

Ahora es una de las estrellas de la selección inglesa de rugby seven. Hay gente que se enamora de un deporte, otros, los menos, se enamoran del deporte, en genérico, sin especificar. Solo así se entiende que la remera, después de sus problemas psicológicos fuese competitiva en bobsleigh, hasta el punto de ser sexta en los campeonatos del mundo juveniles y, después, se pasase definitivamente al rugby donde encontró por fin el sueño de su infancia: vivir unos Juegos Olímpicos. Eso después de probar la bicicleta o el bádminton. Cualquier cosa que requiriese un esfuerzo físico y competitividad.

"Aún estoy con el bajón de Río"

Aunque ir a Río como experiencia bien, pero como resultado mal. Inglaterra fue cuarta y eso de vivir los Juegos se convirtió por arte de magia en sufrir los Juegos. "Aún estoy con el bajón de Río", expresaba en una entrevistas meses después de la gran cita brasileña. "El resultado fue el que fue y cuando volví pensé '¿era esto?' con todo el esfuerzo hecho no sabes dónde ubicarte".

Fisher resulta impactante a la vista. Sufre alopecia nerviosa, una dolencia que en España es bien conocida gracias a Dertycia, aquel carismático centrocampista del Tenerife que ayudó a chafarle dos ligas al Real Madrid. Ella misma reconoce que le costó acostumbrarse a su imagen, que pasó años evitando los espejos como quien los cree malditos y que aún hoy, a pesar de todo, no está del todo cómoda con su apariencia.

Juzgar el libro por la portada

"Me sentía muy fea, de algún modo aún lo siento, no te sientes atractiva porque como mujer quieres salir ahí y tener pelo, yo no tengo de eso. El problema en mi caso siempre se da fuera del entorno del rugby, la gente me mira y me pregunta si tengo cáncer y si ya estoy mejor", dice la jugadora. "Me confunden con un hombre todo el tiempo, siempre me dicen 'sí, señor', he empezado a responder que realmente es señora, me ha costado mucho dar ese paso".

Porque, por descontado, Fisher añade a su calvicie una complexión atlética. "Por mi deporte tengo este tono físico, me han perseguido en baños de varios países con la policía fuera pensando que era un hombre que se había colado en el baño de mujeres. Hay historias divertidas, pero soy un ser humano", relata una jugadora que basa su fuerza en una excelente potencia de piernas que le ha permitido competir con éxito en una gran cantidad de disciplinas distintas.

"No juzgues un libro por la portada"

"No puedes juzgar a un libro por su portada, todos tenemos cosas sobre nosotros mismos que nos gustaría no enseñar, lo que pasa es que la mía siempre está a la vista". Ella ha sido escogida embajadora de al ONG Alopecia UK, que trata de visibilizar un problema y normalizarlo. En sus charlas utiliza la frase "trabaja fuerte, se valiente, cree en ti mismo", para dar un empujón a quien la escucha porque, de tanto llevar el oval bajo el brazo, y con todo lo que ha ido pasando en su vida, se ha convertido en un ejemplo de superación.

Fisher sigue mirando con cuidado las comidas. Es una deportista profesional, pero no solo eso, también tiene que ver su pulcritud con el pasado. Hay enfermedades que te acompañan de por vida: "Aún tengo problemas para controlarme, pero al menos ahora sé lo que puedo hacer y lo que no".

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