MALABARES ECONÓMICOS PARA PENSAR EN GRANDE

El rugby español mete un gol de 200.000 euros a pase del fútbol

España comienza una temporada puente en la que intentará crecer en el césped y fuera de él para estar en las mejores condiciones posibles de cara a pelear por un hueco en Japón 2019

Foto: Daniel Snee celebrando un tercer tiempo.
Daniel Snee celebrando un tercer tiempo.

“Muchas gracias por haber venido. Ahora aprovechad este desayuno... que no suele ser muy habitual tenerlo”. Este jueves por la mañana -y en tono jocoso- el presidente de la federación, Alfonso Feijoo, despedía una rueda de prensa previa al torneo VI Naciones B que comienza para España el sábado 6 de febrero en Rusia. La broma sobre el café y los cruasanes remarcó la delicada situación económica en la que se mueve la Ferugby (Federación) y que había sido explicada hacía unos instantes. España quiere ascender de escalón en el mundo del oval, pero todavía se está sacudiendo de las piedras que tenía en la mochila (deuda).

La charla comenzó por la habilidad en la palabra que debe tener Jean Michel, encargado de convencer a los clubes franceses para que 'suelten' jugadores para la selección, y concluyó con los malabares que realiza para finiquitar una deuda económica heredada y salir adelante con un presupuesto anual de unos 3 millones de euros. El último empujón viene del deporte primo hermano del que nació -el fútbol-, quien se ha convertido en patrocinador aportando 200.000 euros para este 2016.

Una Heineken y si es doble, mejor

El gol de LaLiga o la cerveza Heineken con la que brinda son dos gigantes alegrías que se unen a las de los colaboradores, que aportan su grado de estabilidad en la fluctuante vida económica de la Federación. Subida al alambique, el movimiento de cualquier detalle en el presupuesto puede suponer cambiar drásticamente los planes. No hay espacio para un fondo de 'por si acasos'. “Si pongo dinero para esto, se lo quito a lo otro. Lo que está claro es que no vamos a gastar euros que no tenemos”. Es tan sensible que, por ejemplo, “si la utilización prevista de la Residencia Blume para una concentración se va al traste afectaría a alguna inversión prevista”. Es un caso práctico de la teoría del todo.

Los clubes de países de gran tradición como Inglaterra o Gales, durante este mes de enero, ha soltado a sus internacionales para que realicen unas miniconcentraciones de unos días con el XV de la Rosa y del Dragón, respectivamente, mirando ya al VI Naciones. En España, la idea se planteó pero realizando ese stage en Francia. “Teníamos pensado desplazarnos cinco técnicos y, como la mayoría de la Selección vive en Francia, ahorraríamos costes”. Finalmente no se pudo llevar a cabo porque la segunda categoría gala tiene algunos partidos los viernes y no hubiera sido viable. Un encaje de bolillos que define el 'modus operandi' de los leones. “Cuando la necesidad se convierte en virtud”, sostiene el técnico nacional, Santi Santos.

Con este panorama se actúa de cara a que las temporadas de 2017 y 2018 se puedan afrontar de la mejor manera. Estos son los años en los que cada partido del VI Naciones B puntuará para asistir a Japón 2019 y se intentará que, además de tener el “sí” de los clubes franceses donde juegan la mayoría de los leones, la Selección llegue en las mejores condiciones posibles. Se pretende ascender y tratar de ser como una Georgia o una Rusia. “Rusia lleva ya tres semanas concentrada para el partido. Para nosotros es imposible presupuestar o plantear algo así en estos momentos”.

El rugby español mete un gol de 200.000 euros a pase del fútbol

Buscando millones en forma de rugby

En ello se trabaja y se ha tirado la caña para tratar de obtener un patrocinador importante -en torno a dos millones de euros- y que, al menos, ayude a que España se parezca en algo a sus principales rivales para estar en Japón 2019 (la mencionada Rusia y Rumanía). Por ejemplo, “con dinero se podría tener un equipo B permanente” que ayudaría al crecimiento de España... Hoy por hoy es utópico. Pensar en grande; vivir dentro de las posibilidades.

Otra idea, con dinero, es la de obtener el visto bueno de la Federación Internacional y poner de césped artificial (el óptimo) el campo del Central. Evitarían disgustos como el de dentro de unas semanas: “Vamos a ser la vergüenza, pero no se puede hacer nada. Como al final depende de la contrata de la Complutense… A su vez dependemos de ellos y de sus plazos. Y para el partido ante Rumanía nuestro producto no va a lucir bien”. El césped que se pidió replantar hace meses no va a llegar para estar en óptimas condiciones y, como señala el presidente, no venderá el rugby por televisión de la manera más atractiva. De momento, patada a seguir.

Rugby

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios