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Laia Sanz: "He tenido que picar mucha piedra antes para poder llegar a correr con Ebro"
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Entrevista a la piloto española

Laia Sanz: "He tenido que picar mucha piedra antes para poder llegar a correr con Ebro"

La española Laia Sanz ha logrado un proyecto oficial en cuatro ruedas con el que alcanzar la cima de la categoría del Dakar. En su primer año con el equipo Ebro, Sanz acabó vigésima y repasa todo lo sucedido en la carrera

Foto: Laia Sanz, durante la entrevista con El Confidencial. (Javier Rubio)
Laia Sanz, durante la entrevista con El Confidencial. (Javier Rubio)
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Laia Sanz visitó la redacción de El Confidencial para compartir sus experiencias en el reciente Dakar con su primera participación con Ebro, que culminó con la vigésima posición. Crítica con algunos aspectos de la presente edición, se muestra satisfecha por lograr su objetivo de competir en cuatro ruedas con un proyecto oficial a varios años vista. Además, se hizo viral con su decisiva ayuda a Nani Roma en la penúltima etapa.

PREGUNTA: ¿Cuánto se tarda en desconectar físicamente y mentalmente de un Dakar?

RESPUESTA: Creo que en moto se tardaba más que en coches. Es relativamente rápido. A la que te activas, te pones a hacer deporte y ya está. Pero creo que es más un tema psicológico. Al final dentro del coche hay tensión, desgaste mental, tienes que ir muy concentrada. El pre Dakar también desgasta mucho, quizás más que el Dakar en sí, porque te presiona para tener todo listo. Además, este año es un proyecto nuevo, con más presión. Me acuerdo de que en el Dakar ya estaba pensando en entrenar en casa, en poder ir en bici, en ir al gimnasio. Pero es más un tema de coco, de necesidad una poco de desconectar.

P: Hace un año veía el futuro complicado, sin un proyecto para poder competir en coche. Un año después, con Ebro, y con el primer Dakar terminado. ¿Cómo se siente ahora?

R: Este es proyecto muy chulo porque, además, lo vi nacer desde el inicio. Creo que este año hemos hecho lo que teníamos que hacer. La primera semana empezamos con algún buen resultado de etapa, once, doce, trece… Un día, prácticamente un top 10. O sea, que creo que mostramos un buen nivel la segunda semana. Con el problema que tuvimos, luego no podíamos ya luchar para estar más adelante. Creo que fuimos conservadores, este año debíamos terminar, hacer experiencia y aprender.

placeholder Laia Sainz se mostró muy satisfecha de terminar su primer Dakar con Ebro. (Javier Rubio)
Laia Sainz se mostró muy satisfecha de terminar su primer Dakar con Ebro. (Javier Rubio)

En este sentido, es un Dakar superpositivo porque hemos hecho todos los kilómetros. Creo que nos tiene que servir de motivación para ver que podemos estar más adelante con trabajo. Obviamente, tengo que mejorar yo, el coche, pero nos tiene que servir de motivación para hacer bien las cosas. Ha sido un proyecto que arrancó tarde, y aun así se hizo muy buen trabajo para estar en Marruecos y en el Dakar.

Al final un 20 puede no parecer un superresultado y estoy de acuerdo. Soy competitiva y quiero estar más delante, pero también hay que ser conscientes de contra quién luchábamos, que te paras a mirar y había 30 coches top, muchos. Creo que hemos dado una buena imagen, en alguna etapa hemos sido bastante competitivos, pero queremos más, obviamente, porque no me quiero quedar aquí.

P: Once dakares en moto, cinco en coche. ¿Cómo y en qué ha cambiado la Laia Sanz de las dos ruedas, a la piloto de cuatro?

R: Pues lo que decía, al final creo que la esencia es la misma. Las ganas de trabajar, de ser profesional, de hacer bien las cosas. No fue fácil el inicio, la gente tiene el recuerdo de mí en equipo oficial, pero también piqué mucha piedra antes. No creo que haya dejado de ser yo. Es decir, me caracteriza lo mismo, que soy perseverante.

En el Dakar se va a cuchillo. Cuando corría en el Extreme E al inicio me costaba una poco, porque soy una poco más camello, estaba acostumbrada a carreras más largas, más duras, pero al final le pillé el truco y era rápida al final. Siempre soy una hormiguita al principio, pero siempre acabo llegando, Me ha pasado en todas las especialidades que he probado, tanto en la moto como en el coche.

P: Se ha mostrado crítica con algunos aspectos de este Dakar.

R: Lo que gusta es que hasta el último día no sepas quién va a ganar, pero ha habido pocas cosas. Un Dakar también tiene que ser un día en el que la gente se quede sin ruedas, y el pit stop (cambio de neumáticos en medio del desierto) para mí desvirtualiza. Está muy bien el show delante de las cámaras ahí cambiando ruedas, pero esto es un Dakar. Para mí, un pit stop en un Dakar no tiene ningún sentido.

Este año ha sido una carrera una poco rara. Al principio empecé una poco tranquila, el año pasado fue muy duro, se autoeliminó media carrera, y te pasas el Dakar esperando. Pero realmente duros, para mí, hubo cuatro días que pasaran cosas de verdad, muchas etapas han sido de transición, ibas a 170 km/h con el limitador y la dificultad era no pinchar o pasar las piedras como pudieras. Ha habido poca arena para mí, poca navegación, ha habido navegación difícil, pero solo tres o cuatro días. No ha habido más días difíciles.

También es verdad que antes, si se llevaba este ritmo, los coches no aguantaban. Ahora los coches son mucho mejores y todo el mundo va al límite. Antes, quizá el límite no era el pilotaje, sino que era la mecánica. Ahora salen todos a cuchillo porque los coches no se rompen y aguantan. Esto también ha llevado una carrera en la que pasan pocas cosas. Ha sido un Dakar con para mí pocas etapas que hicieran la diferencia. Por ejemplo, Carlos se perdió un día, pero ya no tenía más días para recuperar y eso en un Dakar normal lo podía haber recuperado.

P: Con este sistema de navegación y esta carrera en la que es un drama perder unos minutos parece un drama. ¿Hay espacio para la intuición?

R: En el Dakar hay mucho margen para la intuición. En coche igual, o sea, para leer el terreno… La gente tiene que entender que en un Dakar tú pasas por un sitio por el que no has pasado nunca, no es un circuito. ¿Qué habrá detrás de una duna? Hay sitios que son cortados… Eso te lo da la intuición, la experiencia, y ayuda mucho el saber leer el terreno. La navegación es clave, pero igualmente el piloto puede ayudar a no comerte los peligros.

A veces hay peligros que no estás en el roadbook, el piloto también tiene que ver, no todo lo canta el copiloto. Hay veces que te crees que estás en una pista y no lo estás, y hay que tener la nariz para decir: aquí no estoy seguro.

P: En cualquier deporte, un partido de fútbol, una maratón, siempre hay momentos cíclicos para un deportista. En dos semanas de carrera tiene momentos de monotonía, momentos de cansancio, de desgaste, de que me quiero ir a mi casa... ¿Cómo son esas 2 semanas?

R: Es que trabajas tanto todo el año para esas dos semanas... que lo vivo bien. De hecho, recuerdo subirme al avión la mayoría de años que voy al Dakar y es un descanso. Es cuando viene lo bueno, la parte divertida. Porque tienes que hacer muchas cosas durante el año para prepararte que no te gustan. Entonces viene la parte de conducir, de disfrutar. Hay momentos de todo, etapas que son desagradables de hacer, como las típicas en que vas sin neumáticos de recambio y te quedan 80 km de piedra. Es muy desagradable hacer una etapa si no la disfrutas para nada,

Pero también hay momentos de disfrutar, de conducir, de pasarlo bien y en las dos semanas hay momentos de todo. De subidón cuando te ha salido una gran etapa, pero en el Dakar cambia todo tan rápido que el día siguiente te puedes quedar parado. Al final, tienes que intentar estar con la cabeza un poco fría durante los quince días.

P: Con la sensibilidad de haber pilotado en la moto, un Dakar que termina con dos segundos entre Luciano Benavides y Ricky Brabec parece un chiste, después de dos semanas y 5000 Km ¿Cómo ve la categoría de moto?

R: Creo que ahora ha cambiado. El Dakar en coche está en su mejor momento de salud, y tengo la sensación que en moto quizá las marcas no aprietan tanto como antes. O sea, los pilotos de adelante son mejores y las diferencias son mínimas. Son superprofesionales, pero hay menos cantidad de pilotos buenos, aunque la lucha es brutal. Me alegré mucho por Luciano, porque además es amigo mío, pero cuando pienso en Brabec, pobre, que también es un buen chaval y hace las cosas muy bien, hubiera sido su tercer Dakar. No me pongo en su sitio de perder un Dakar por dos segundos. Te tienes que querer morir en ese momento.

Hay un nivelazo de pilotos, y las motos de hoy en día, lo pequeñas que son, lo bien hechas que están, que no tienen problemas. También está todo muy profesionalizado, tanto en moto como en coches. El nivel es muy alto.

Laia Sanz visitó la redacción de El Confidencial para compartir sus experiencias en el reciente Dakar con su primera participación con Ebro, que culminó con la vigésima posición. Crítica con algunos aspectos de la presente edición, se muestra satisfecha por lograr su objetivo de competir en cuatro ruedas con un proyecto oficial a varios años vista. Además, se hizo viral con su decisiva ayuda a Nani Roma en la penúltima etapa.

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