Cómo pelearse con la arena, los pinchazos y las piedras del Dakar con una prótesis en la pierna
El copiloto francés cuenta con un palmarés único en los raids, pero el pasado año sufrió un accidente tras el que le fue amputada una pierna. No se rindió, y ha vuelto al Dakar con una prótesis en su pierna
Mathieu Baumel, con su pierna ortopédica, a punto de comenzar el Dakar. (AFP7/Florent Gooden)
Pocos días después del Dakar 2025, el 29 de enero de 2025, Mathieu Baumel acudió al Rally Montecarlo de vehículos históricos para ayudar a un amigo. Cuando se bajó de su coche para socorrer al conductor de otro averiado, una anciana de 73 años se lo llevó por delante. Sufrió fractura de ambas piernas. "Como sabéis, hace 15 días, estuve involucrado en un accidente de tráfico muy grave. Un coche chocó contra otro y este impactó contra mí desgraciadamente. Fui enviado al hospital, donde sigo, y ahora, diecisiete días después”, explicaba en las redes sociales días después de su accidente, “puedo explicaros que me encuentro mucho mejor, pero tuve que tomar una decisión muy dura: me tuve que amputar la pierna derecha". Y la izquierda no lo fue de milagro.
Baumel es uno de los copilotos de élite en el mundo de los raids, compañero inseparable en las victorias de Nasser Al Attiyah, a quien acompañó desde 2012 hasta 2023. "Tendré un nuevo sistema de carbono en mi nueva pierna, pero desgraciadamente no será mi pierna original.Tuve tres operaciones para poder arreglar mi pierna izquierda para que esté bien en el futuro. Así que a partir de ahora toca entrenarla para mantener todo en una buena dirección".
El pasado domingo, en la primera etapa del Dakar, Mathieu Baumel logró la victoria junto con su piloto Guillaume de Mévius. Fue el primer amputado en la historia del Dakar en lograrlo. El francés no quiso alejarse de los raids, a pesar de los desafíos que supone para un copiloto moverse por la arena, por ejemplo, o llevar a cabo los cambios de ruedas. Baumel parece haber encontrado el camino para seguir andando en la disciplina que tanto ama.
El copiloto francés cuenta con un impresionante palmarés en los raids junto a Nasser Al Attiyah. A sus cuatro victorias en el Dakar se unen cuatro títulos en la Copa del Mundo y dos Campeonatos del Mundo de raids. Debutó en el Dakar en 2005 y fue ascendiendo hasta emparejarse con Al Attiyah, un piloto de enorme exigencia y presión para trabajar. Hasta que en 2023 dijo basta.
Dacia fichó al catarí y Baumel decidió que era el momento de buscar otros aires, como ese matrimonio al que los años desgastan de manera irremediable. “Cuando llevas tantos años juntos, al más alto nivel, llega un punto en el que ya no avanzas. No es que no puedas ganar, es que ya no construyes nada nuevo”, explicaba Baumel para justificar la ruptura de la pareja más exitosa de los últimos tiempos junto con Carlos Sainz y Lucas Cruz. “El Dakar no es solo pilotar o navegar. Es gestionar presión, tensión, frustración. Y eso, año tras año, pesa mucho. Nasser vive para ganar. Yo también quiero ganar, pero necesito disfrutar del proceso. Volver a empezar un proyecto desde cero requiere una energía que, en ese momento, no sentía que tuviera”.
"No es lo mismo que antes, pero sabemos cómo hacerlo"
Baumel inició una nueva etapa con De Mévius y Mini x Raid, equipo que tuvo que abandonar en el pasado tras sus enfrentamientos con el propietario, Sven Quandt. A los pocos días de terminar el Dakar, llegó el accidente. Gran esquiador de competición, se vio forzado a abandonar la disciplina por una lesión. La sufrida ahora era infinitamente más grave. Como el propio Baumel cuenta, los médicos le auguraban dos años de recuperación. Se puso como meta estar presente en el actual Dakar.
Bumel, tras la victoria en la primera etapa del Dakar (Julien Delfosse)
Antes, se había puesto a prueba en dos raids de Portugal y Arabia Saudí. Tenía que aprender a moverse en acción con la nueva prótesis. ¿Cómo hacer reparaciones en el coche, en mitad de una etapa? ¿O moverse por la arena o cambiar una rueda? Además del esfuerzo físico y las dificultades para desenvolverse por terrenos pedregosos o muy arenosos.
“Guillaume y yo hicimos un buen trabajo preparándonos para situaciones en las que pudiéramos tener problemas con un pinchazo, o si tuviéramos que subir y bajar del coche”, explicaba antes del Dakar.“Claro que no es lo mismo que antes, pero sabemos qué hacer y cómo hacerlo. Así que estamos listos para empezar este Dakar”. Para ello, Baumel cuenta con dos juegos de prótesis, una de ellas más corta para poder trabajar de rodillas, aunque en el coche lleva otra más larga. La montura y su asiento fueron modificados y homologados para ajustar la posición de la prótesis.
Un equipamiento especial
Su mono ignífugo también fue modificado y homologado ex profeso por Sparco para poder cambiar las prótesis. El baquet fue diseñado para permitirle sentarse con comodidad según la posición de la prótesis. "No es fácil, porque ni siquiera mi pierna izquierda está completamente estable todavía”. De hecho, el francés debe seguir ejercicios de fortalecimiento muscular porque su pierna izquierda a punto estuvo de ser amputada.
Baumel ha trabajado estrechamente con un protésico, que le ha ayudado a diseñar el sistema que le permita moverse en un entorno tan complicado y en condiciones extremas de trabajo. Su piloto, De Mevius, ha decidido ser fiel a Baumel a pesar de los condicionantes para sus aspiraciones personales, al igual que Sven Quandt, con quien se tiraba los trastos a la cabeza en su experiencia con BMW.
De momento, Baumel y De Mévius ya tienen el premio de una etapa dakariana, como en 2025, cuando el francés estaba en plena forma. Sin embargo, de la experiencia del presente Dakar se verá si el copiloto francés sigue siendo un activo para un piloto de élite porque se pondrá a prueba durante dos semanas, tanto desde el punto de vista físico y mental como operativo.
"Ganar el Dakar de nuevo sería increíble, pero incluso ahora es fantástico ser el primer amputado en la historia del Dakar en tomar la salida con un coche de primera clase. El solo hecho de estar en la línea de salida ya es una pequeña victoria en sí misma". La de la primera etapa del Dakar, un gran triunfo.
Pocos días después del Dakar 2025, el 29 de enero de 2025, Mathieu Baumel acudió al Rally Montecarlo de vehículos históricos para ayudar a un amigo. Cuando se bajó de su coche para socorrer al conductor de otro averiado, una anciana de 73 años se lo llevó por delante. Sufrió fractura de ambas piernas. "Como sabéis, hace 15 días, estuve involucrado en un accidente de tráfico muy grave. Un coche chocó contra otro y este impactó contra mí desgraciadamente. Fui enviado al hospital, donde sigo, y ahora, diecisiete días después”, explicaba en las redes sociales días después de su accidente, “puedo explicaros que me encuentro mucho mejor, pero tuve que tomar una decisión muy dura: me tuve que amputar la pierna derecha". Y la izquierda no lo fue de milagro.