Por qué solo es cuestión de tiempo que Tosha Schareina o Edgar Canet ganen el Dakar
Por primera vez desde 2015, el motociclismo español cuenta con dos potenciales ganadores del Dakar gracias a su enorme talento. Ambos, en diferentes generaciones, pero con un destino común
Tosha Schareina es uno de los grandes favoritos para ganar este Dakar. (EFE)
Uno tiene cara de niño mayor, con treinta años. El otro también, pero la que corresponde con sus veinte. No cumplen con ese estereotipo físico del rudo piloto que distingue a la singular cofradía de los raids. Pero cada uno a su manera, sus trayectorias meteóricas y su talento les llaman a la victoria en el Dakar a gritos. Será solo cuestión de tiempo si los peligros de las pistas y la arena no lo impiden. Son Tosha Schareina y Edgar Canet.
El primero terminó segundo en el pasado Dakar y fue subcampeón del mundo de raids. El único en batir a Daniel Sanders, el "Verstappen" de los raids en estos momentos. El valenciano se ha convertido en pocos años en una de las referencias a la victoria. Mientras, Canet protagonizó el debut más sonado en la historia del Dakar en 2025, octavo final y ganador de la categoría Rally 2.
El sábado, Canet seguía rompiendo esquemas. Se convertía con 20 años en el ganador más joven de etapa en la historia de la prueba. Repetía en la segunda y su techo no parece tener límites. Mientras tanto, el gran candidato español para coger el testigo de Marc Comaen 2015 es Tosha Schareina.
Schareina intentará arrebatar la victoria a los grandes favoritos, Daniel Sanders y KTM (Europa Press)
Schareina, listo para la victoria
“Todos los pilotos buenos de la historia, todos, han ganado el Dakar en su cuarto o quinto”. Nani Roma se refería a Edgar Canet en un reciente podcast, para pedir tiempo y paciencia con el joven prodigio. Sin embargo, su sentencia encajaría perfectamente para Schareina ya en esta edición. Porque ya está listo para la victoria
Aunque cuajado a mayor edad que la media dakariana por sus escasos medios para competir, en solo tres años el valenciano se aupó a la élite gracias a un elevadísimo ritmo natural. En 2021 debutó en el Dakar, decimotercero y mejor debutante. En 2023 volvió como privado. Algo vería Honda cuando le dejó una de sus motos, terminando segundo en su debut y ganando en la Baja Aragón y el Desafío Ruta 40. Al siguiente Dakar ya era oficial, pero se lesionó la muñeca en una tonta caída en la primera etapa. Había que esperar un año más para confirmar ese talento natural recién llegado a la élite y corresponder a la confianza de Honda.
El pasado Dakar fue épico para el valenciano. No podía cometer el mismo error de 2024, aunque en la quinta etapa se fracturó la clavícula. “Yo lo notaba, yo cada bache notaba el "clac-clac". Durante días corrían los rumores de la lesión, que no se confirmaba públicamente. “Me inmovilizaron el hombro hacia abajo con un vendaje en forma de ocho para evitar que el hueso subiera y perdiera la fuerza”. Días más tarde, Schareina volvía a sufrir una terrorífica caída que no afectó a su lesión. Apretando los dientes, terminó segundo, a nueve minutos de Daniel Sanders.
El australiano se mostró intratable en 2025. Después del Dakar ganó todas las pruebas del Campeonato del Mundo, menos una. Schareina sufrió con la recuperación de la clavícula hasta mitad de temporada, pero se recuperó y batió a Sanders en la cita final, Marruecos, lo que ha dado gran confianza al valenciano y a Honda para batir al australiano y a KTM.
“Ganar el Dakar sería un sueño. Suena muy típico, pero lo es porque, para mí, el significado de esta carrera es como el de un cambio de mi vida”, declaraba antes de la carrera. “De estar ahí sobreviviendo, de intentar buscarme un hueco en este deporte, a por fin encontrarlo. Desde pequeñito, siempre soñé en correrlo. No pensaba ni en ganarlo. Llevaba mucho tiempo persiguiéndolo y ahora quiero ganar”. Este es el cuarto Dakar de Tosha Schareina.
Un destino inexorable
Quien ha visto las placas y tornillos en la espalda de Edgar Canet con solo 16 años se quedó asustado. Cuatro años más tarde, el joven de La Garriga lidera el Dakar tras ganar un prólogo de 20 kilómetros, aunque también la primera etapa de 305 km. El lunes se enfrentará a otra nueva prueba de fuego en su corta experiencia dakariana al abrir pista.
La precocidad de Canet no tiene parangón en el Dakar, donde los pilotos suelen llegar con años de experiencia previa en el enduro. Desde los tres años empezó a practicar el motocross y subió escalones hasta competir en el Mundial Junior, pero sufrió un brutal accidente en el que se fracturó cinco vértebras, tres costillas y la rodilla. "Pasé siete días sin comer ni beber por un coágulo en la médula. Luego me operaron en Barcelona, me pusieron dos placas y diez tornillos y me sacaron hueso de la cadera para reconstruir las vértebras".
🇪🇸 Edgar Canet repeats history. Eleven years after Marc Coma, he becomes the first Spanish rider to lead the Dakar overall for two consecutive days, topping the prologue and extending his lead in Stage 1! #Dakar2026#DakarInSaudipic.twitter.com/fvEnktIvaq
Suficiente para hacer coger miedo a la moto o pensar en otras cosas. Todo lo contrario. Tenía el Dakar entre ceja y ceja. Ha contado con tutores como Nani Roma, quien le sigue muy de cerca, de su mujer Rosa Montero o de Joan Barreda. Roma quiso disuadirle con los raids, pero abandonó el motocross cuando ya competía en 250 cc y se buscó la vida por su cuenta con una determinación propia de quien se sabe citado con un destino inexorable.
Sus resultados en raids puntuales llamaron la atención de Jordi Viladoms, el manager de KTM, quien le ofreció probar una moto oficial en un test informal. De aquí le llamó a otro en Estados Unidos junto a los oficiales de KTM. Tras lo que vio, Viladoms quedó convencido definitivamente de estar ante un prodigio: en el Dakar 2025 participaría con el equipo oficial en la categoría Rally 2, la única que permite la organización a un piloto que no haya acabado antes la prueba.
En el prólogo de su debut quedó tercero. Sorteó sin grandes caídas la carrera y las dificultades de navegación para un primerizo, terminó octavo y ganó la categoría Rally 2. Este año se ha llevado de calle el título mundial y de manera aplastante.
Con solo veinte años, Canet se ha convertido en el más joven ganador de etapa en motos en la historia del Dakar (Florent Gooden)
Ver en acción a Canet es todo un espectáculo, un ‘natural’ de la moto que se siente cómodo en todo tipo de terrenos, con un estilo terriblemente fluido, pero demoledor. El catalán es un superdotado de madurez insólita para su edad, como apunta Viladoms. Sin embargo, los desafíos más duros llegan ahora. Entre ellos, gestionar la creciente presión que le rodea para alcanzar los resultados que se esperan de su enorme talento natural.
Nani Roma articulaba ese desafío: “Es un tío con talento, con una pasión, un tío cabeza, está haciendo las cosas muy bien hasta ahora, espectacular”, exponía el hoy piloto de Ford en cuatro ruedas, “pero terminó el año pasado octavo, a una hora y media del quinto y a dos horas del primero. Cuidado. Y ahora ha ganado el mundial de manera espectacular porque es un tío con un talento, pero estos señores (los líderes de la categoría) le sacaban diez o quince minutos cada día”.
Es decir, en reducir ese cuarto de hora diario radica el gran riesgo y peligro para Canet, de evitar ese gran accidente siempre acechando cuando se intenta alcanzar el ritmo de los grandes. “Por tanto, ahora tenemos que dejarle el tiempo”, remataba Nani Roma. “Tendrá un Dakar muy duro, muy difícil porque está muy expuesto, y aunque la gente lo piense, no está para ganar”. Es solo su segundo Dakar, y si la regla es cuatro para ganar…
Uno tiene cara de niño mayor, con treinta años. El otro también, pero la que corresponde con sus veinte. No cumplen con ese estereotipo físico del rudo piloto que distingue a la singular cofradía de los raids. Pero cada uno a su manera, sus trayectorias meteóricas y su talento les llaman a la victoria en el Dakar a gritos. Será solo cuestión de tiempo si los peligros de las pistas y la arena no lo impiden. Son Tosha Schareina y Edgar Canet.