Florentino ya tiene su gran éxito: el Bernabéu deslumbra a la NFL y ganan los Dolphins (16-13)
El primer partido de la NFL en España fue todo un éxito para la NFL, que sacó toda su potencia de fuego. El público, y el Bernabéu, respondieron y redondearon una jornada en la que faltó algo más de juego sobre el césped
La NFL tiene puestas muchas esperanzas en su desembarco en España. Lo ocurrido este domingo en el Santiago Bernabéu confirmó que la apuesta está saliendo bien. Y más por lo que pasó fuera del césped que en el encuentro como tal, donde los Miami Dolphins se impusieron por 16-13 a los Washington Commanders. El lleno en las gradas era esperado y esperable, pero el ambiente en los alrededores, con las calles y los bares llenos desde cuatro horas antes del partido, tiene que poner muy contentos a los ejecutivos de la NFL.
Le salió todo perfecto a la liga más potente del mundo. El Bernabéu dejó alucinada a la prensa norteamericana desplazada, la presencia de aficionados de los Dolphins, el equipo elegido por la NFL para tener más protagonismo en España, fue notable y la organización dejó poco que desear. Si acaso, las considerables colas si uno llegaba con cierta apretura de tiempo.
La presencia de aficionados de los equipos es algo que la NFL trata de impulsar desde hace tiempo. Los encuentros en Londres, sede fija de los partidos en Europa, son un caleidoscopio de camisetas, pero en Madrid la presencia de aficionados de Miami era muy notable. Es cierto que son un equipo mítico y que ha vivido eras doradas no hace tanto, con Dan Marino (presente en el Bernabéu) a los mandos, pero los esfuerzos de la franquicia por acercarse a los aficionados locales están saliendo bien. Los Dolphins volverán a Madrid.
Buenos esfuerzos van a poner desde el Real Madrid para que sea así. El club blanco, vetados Bad Bunny y Aitana por ruidosos, tiene de su parte un estadio que ha impresionado en EEUU y que, además, tiene césped natural. Esto en España no sorprende a nadie porque es más que habitual, pero la inmensa mayoría de estadios de la NFL tienen superficie sintética. Los jugadores llevan tiempo pidiendo pasarse al césped natural, pues es mucho menos lesivo, pero los propietarios no están por la labor: los gastos son mucho más altos.
Espectáculo americano
Himno estadounidense, himno español, banda militar, fuegos artificiales y banderas gigantes. El guion prepartido hizo check en todas las casillas de lo que es un espectáculo americano en condiciones, incluida una coreografía de las animadoras de los Dolphins al ritmo del Ave María de David Bisbal. Sonreía en el palco Florentino Pérez, sentado al lado del comisionado Roger Goodell, sabedor de que esto es un triunfo que puede poner en su haber.
Mientras, en el campo, lo mejor que se pudo decir de la primera parte es que llegó el descanso. El pírrico empate a 6 tantos, en un encuentro sin ningún touchdown, reflejó numéricamente lo que ya sabíamos de estos dos equipos: las lesiones han dejado unas plantillas con poca capacidad para anotar. Miami lo intentó algo más con Achane como principal argumento ofensivo, pero la línea defensiva de Washington, golpeada también por las bajas, aguantó bien. Por el lado de los Commanders, solo Zach Ertz, que lleva mil tiros pegados en esta liga, enseñó algo.
En el entretiempo, Bizarrap y Daddy Yankee fueron los encargados de espabilar al respetable, en una actuación que esperemos que no se parezca a la que Bad Bunny llevará a cabo en la Superbowl el próximo febrero. Estuvo especialmente tacaño el dúo del religioso puertorriqueño y el productor argentino: dos canciones y en una de ellas Daddy Yankee descansó. El ratito estuvo además tranquilo de decibelios. Ruido Bernabéu ni se despertó de la siesta. (Actualización: Ruido Bernabéu sí se despertó de la siesta)
Para cuando Florentino despertó de la melancolía de lo que pudieron ser los conciertos en la Castellana, el juego estaba en marcha de nuevo. Y nos regaló, a falta de alegrías musicales, el primer touchdown de la tarde, el que firmó para los Commanders el receptor Deebo Samuel. No pudieron responder los Dolphins, que no lograron avanzar las 2 yardas que les hacían falta para anotar, pese a que gastaron los cuatro intentos. Aguantó la defensa de Washington, que en los dos últimos partidos había recibido 84 puntos. Mediado el tercer cuarto, los de Mike McDonald solo se las habían apañado para poner seis enteros a su nombre.
El final, mucho más emocionante
Con el arranque del último cuarto, alguien en el banquillo de Miami debió recordar que la defensa que tenían en frente venía siendo especialmente porosa. Su quarterback, Tua Tagovailoa, recibió el mensaje y se puso manos a la obra para orquestar un buen drive ofensivo que devolvió la igualdad a 13 al marcador. Nos quedaba por delante un partido nuevo a 12 minutos que, además, difícilmente iba a ser tan malo como el que habíamos presenciado hasta entonces.
Parecía que los Commanders iban a devolver el golpe, gracias a un carrerón de su quarterback, Marcus Mariota. El natural de Hawai, que fue el mismo instituto que Tagovailoa, dejó a los suyos a la puerta de la end zone rival. Con el público desgañitado al ritmo de Sweet Caroline, provocando un nuevo disgusto a Ruido Bernabéu, los de Washington fueron incapaces de avanzar el balón un (1) metro para anotar, perdiendo una oportunidad de oro.
Para terminar de rematar el asunto, los de Washington, otrora conocidos como Redskins, se dejaron caer un balón en su propia mitad del campo y fueron los Dolphins los que recuperaron el oval. A falta de cuatro minutos, el balón estaba en manos de Tagovaiola con empate a 13 y medio estadio rezando para que no hubiera prórroga.
En un arranque de sentido común, McDonald puso el balón en manos de Achane, de lejos el mejor jugador en el campo, y Miami empezó a carburar. Cuatro carreras del número 28 pusieron a los locales a centímetros de la anotación. Unos centímetros que se hicieron tan largos que los Dolphins no consiguieron pasar de ahí. Yo les prometo que sumar 2 yardas es más fácil de lo que demostraron ambos equipos en el Bernabéu.
La decisión del técnico de Miami, que podría haber chutado un field goal y sumado tres puntos a su marcador, no se estudiará en la escuela de buenos entrenadores. McDonald mandó hacer una carrera por el centro carente de toda imaginación y sus jugadores la ejecutaron con todavía menos finura. Los Commanders se encargaron de castigar a McDonald y con dos pases de Mariota se plantaron en campo rival. Para ahondar en el despropósito, el kicker de Washington falló la patada que les daba el triunfo y, para alegría de nadie, envió el partido a la prórroga.
No por empezar un nuevo periodo se terminó el espectáculo. Marcus Mariota, olvidándose de que los suyos eran los de blanco, le entregó el balón al rival a 33 yardas de su propia zona de anotación. Achane, que tenía problemas de espalda y era duda, volvió al campo y siguió jugando contra los rivales y, a ratos, contra su propio equipo, entregado a la tarea de empañar la aseada tarde del corredor. Esta vez McDonald sí ordenó una patada y los Dolphins se llevaron la victoria del Bernabéu.
W EN MADRID! 🇪🇸 pic.twitter.com/A9x8LuCItq
— Miami Dolphins (@MiamiDolphins) November 16, 2025
No fue un partido brillante, pero el desembarco de la NFL en Madrid va más allá de lo que ocurriera hoy sobre el césped. El Bernabéu y Madrid dejaron encantada a la liga más rentable del mundo. En el palco, Florentino sonreía. Será que es fan de los Dolphins.
La NFL tiene puestas muchas esperanzas en su desembarco en España. Lo ocurrido este domingo en el Santiago Bernabéu confirmó que la apuesta está saliendo bien. Y más por lo que pasó fuera del césped que en el encuentro como tal, donde los Miami Dolphins se impusieron por 16-13 a los Washington Commanders. El lleno en las gradas era esperado y esperable, pero el ambiente en los alrededores, con las calles y los bares llenos desde cuatro horas antes del partido, tiene que poner muy contentos a los ejecutivos de la NFL.