"A los barcos les pasa lo mismo que a Alonso: si no aciertas con el 'set up', cualquiera puede ganar"
Agustín Zulueta es CEO de las 52 Super Series, una de las competiciones más importantes y exclusivas del mundo de la vela. Habla con El Confidencial de los retos que están por venir
Agustín Zulueta, CEO de las 52 Super Series. (52 Super Series)
El circuito más destacado de monocascos se ha convertido en uno de los eventos más importantes de la vela internacional, donde los mejores equipos y navegantes del mundo se reúnen en busca del título de campeones. Agustín Zulueta, CEO de esta destacada competición náutica, atiende a El Confidencial, donde explica los pormenores del campeonato, la composición de los equipos e, incluso, algunas de sus anécdotas con Juan Carlos, el Rey emérito.
Director general de las 52 Super Series desde 2013, ingeniero técnico industrial de formación y amante de la vela, Zulueta es una de las personas más destacadas de este mundo. No será hasta el próximo mes de mayo de 2026 cuando comience la nueva edición del campeonato, pero se antoja como una de las más emocionantes de los últimos años: 190 días para el pistoletazo inicial, pero las tripulaciones y los barcos ya se preparan para tratar de hacer historia.
PREGUNTA: Para quien no lo sepa, ¿qué son las 52 Super Series?
RESPUESTA: Es el circuito internacional más importante de monocascos, de barcos tradicionales, es una competición internacional, que se celebra por todo el mundo, pero sobre todo en Europa. Existe desde 2012 y en estos momentos compiten trece embarcaciones de diez países diferentes. Cada equipo tiene aproximadamente un total de 25 o 30 personas, de los cuales 13 son tripulantes del barco. Se divide en cinco regatas por temporada y cada dos años se traslada a un continente diferente. Por ejemplo, hace unos años estuvimos en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), en 2024 estuvimos en Newport (EEUU) y en 2027 el plan es visitar Tailandia.
P: ¿Con qué otro deporte se puede comparar?
R: Podemos decir que es como la Fórmula Uno del mar, pero de vela tradicional. Lo más importante del circuito es que en una semana se congregan los mejores navegantes del mundo, tanto de Copa América como de Vuelta al Mundo o SailGP. Es la mayor concentración de tripulantes de la vela que hay sobre el planeta, una especie de campeonato mundial con los mejores.
P: La competición consta de cinco eventos. ¿Por qué en 2026 cuatro de ellos serán en España?
R: Efectivamente, son cinco pruebas, todas ellas muy diferentes entre sí, y en cada evento hay diez regatas. En cada sede estamos 8 días: dos de entrenamiento, uno de prácticas y cinco de competición de puntos. Y, después, se hacen dos regatas cada día. Buscamos un balance entre sitios de buen viento, con lugares glamourosos e interesantes. Pero, aunque cuatro sean en España, son muy diferentes entre sí. Por ejemplo, para muchos de los participantes, Lanzarote será como ir a otro país, más que nada porque es la primera vez que la flota va a las Islas Canarias. Una regata será en Marina Rubicón y otra en Puerto Calero.
P: ¿Qué ofrece este campeonato que no tenga otro?
R: El alto nivel de competitividad y el buen ambiente. Todo el mundo va con el cuchillo entre los dientes, pero luego hay mucha confraternidad en los actos externos. Los armadores de los barcos también utilizan esta competición como la base de su ocio, donde se desplazan con aviones privados y yates, en una gran oportunidad para traer empresarios y disfrutar.
P: Por tanto, es un evento muy rentable a nivel económico
R: Sí, claro. Para las sedes supone un gran ingreso. Cada vez que vamos a una sede, ingresan entre 5 y 10 millones de euros. Pensemos que hay cerca de 500 personas que se tienen que alojar una media de diez días, más el coste de los amarres, los hoteles, la alimentación... Y, claro, a todo eso se le suma la presencia de la familia, los amigos, los patrocinadores o acciones de hospitality, entre otras cosas.
Imagen en plena competición de las 52 super Series. (52 Super Series)
P: ¿Cómo un ingeniero técnico industrial, profesional de la vela desde 1987, llega a este mundo?
R: La verdad es que fui aprovechando las oportunidades que me fueron saliendo. Primero, me llamaron para una regata y, tras ganar varios Mundiales y competir en la Copa América, formé mi propio equipo de Copa América en 2007 de Valencia llamado Desafío Español. Cuando todo acabó en 2011, me llamaron los dueños de este circuito para cogerlo. Pensé que iba a ser solo durante un par de años, pero ya llevo doce al mando.
P: ¿Por qué no hay un equipo español en las 52 Super Series?
R: Es cierto que barco español no hay, pero sí muchos tripulantes. Es una cuestión de patrocinio y tampoco hay un armador interesado. Es extraño e ilógico que no haya un barco español, con todas las pruebas que se hacen en nuestro país y el alto nivel de nuestros deportistas. En el pasado, hace no mucho estaba el Rey Juan Carlos, que atraía muchos patrocinadores y competidores. Por eso, es ilógico que Felipe VI no esté en este circuito.
P: Tú participaste en la construcción del Bribón XII IMS 52 (2003)...
R: Sí, el Rey y yo nos conocíamos desde hacía mucho, porque había formado parte de su barco y la vela es una familia muy pequeña. Como constructor, hice dos o tres barcos con mucho éxito y me encargó hacer uno para él. Trasladamos el astillero a Getafe y lo construimos en cinco meses. Parece curioso pero, a veces, se hacen barcos en naves donde los barcos no caben por la puerta, pero no hay problema: la rompes, luego la arreglas y listo. Eso sí, en tierra se trabaja mucho más tranquilo que en un puerto, porque tienes menos visitas e interrupciones.
P: Con respecto a la creación de un barco, ¿cómo sabes que ha salido bueno?
R: En el caso de la 52 Super Series, la competición es muy competitiva y se tarda mucho un barco en ponerse a punto. Es lo mismo que le pasa a Fernando Alonso en una carrera: se tarda en ajustar el set up, lo que hace que cualquier barco pueda ganar dependiendo de las condiciones. Por ejemplo, un barco puede lograr la victoria en un evento a pesar de que no ha ganado ninguna regata, pero sí ha sido el más regular. Nunca sabes cómo es de bueno un barco hasta que lo pruebas con los demás. Pero tu embarcación puedes ganar con unas condiciones y, de repente, cambia el tipo de ola y el viento, y se vuelve muy malo.
P: Al final, en este tipo de competición, debes pelear con un elemento exógeno, como es la velocidad y las condiciones de viento...
R: Sí, es muy complejo, no es nada sencillo. Pero la ventaja que tenemos es que está muy bien valorado el deportista español, porque somos una potencia importante de la vela. Y no solo en Juegos Olímpicos o la Vuelta al Mundo.
P: ¿Qué aplicaciones para la vida real tiene la tecnología punta que usáis?
R: Sobre todo, en el caso de los materiales y la fibra de carbono, que es lo que más se ha desarrollado. Por ejemplo, King Marine, un astillero que montamos para la Copa América de 2007, y que se encuentra en Valencia, a día de hoy es un centro tecnológico que desarrolla para la industria aeroespacial. Diseña la más alta tecnología posible, lo más puntero que existe. Aunque parezca extraño, el mar y el espacio comparten características, donde los materiales deben de ser vanguardistas, con resistencias realmente elevadas.