Laia Sanz: "Correr con Carlos Sainz fue brutal para empezar a competir en coches en el Dakar"
El Confidencial entrevista a la leyenda del trial y enduro que, desde hace tres años, compite en el Dakar en automóviles. También habla de su lucha con la rara enfermedad de Lyme desde 2020 y las dificultades que ha atravesado estos años
Leyenda en el mundo del trial y del enduro, Laia Sanz decidió asumir el reto de continuar su carrera deportiva en las cuatro ruedas, que inició de la mano de Carlos Sainz en el Extreme E. Desde su adolescencia, el Dakar fue su gran sueño. Hoy, ha logrado la proeza de terminar las 14 ediciones en las que ha participado, incluso entre los diez primeros de la general en la categoria de moto.
En 2025 afronta su tercer Dakar en coches, con la aspiración de ganar en su categoría, buggies de dos ruedas motrices. En la conversación con El Confidencial explica sus ambiciones y su pasión por la competición y el Dakar, con el transfondo de su férrea lucha contra la enfermedad de Lyme, que le ha acompañado durante estos cuatro últimos años.
PREGUNTA: Tras conseguir todo en el trial y el enduro para convertirte en leyenda en dos ruedas, ¿qué te hace seguir tan activa, con 39 años, en cuatro ruedas?
RESPUESTA: Pues mira a Carlos (Sainz)… Los que tenemos la suerte de dedicarnos a lo que nos gusta y que lo vivimos con esta pasión, ahí estamos. En mi caso, he tenido la oportunidad de probar cosas diferentes, nuevas motivaciones, nuevos caminos… En el Dakar, en coche, soy joven, me queda mucho. Cuando tienes la suerte de hacer lo que te gusta, es difícil cambiarlo.
P: En tu caso, has pasado de serlo todo en dos ruedas, a convertirte en una aprendiz en coches, cuando empezaste en el Extreme E con Carlos Sainz. ¿Se requiere una mentalidad especial para asumir tales retos desde abajo?
R: Es empezar en la casilla de cero, totalmente. Hay mucha gente que probablemente no se atrevería a hacerlo. De hecho, se vio el primer año en el Extreme E, era una rookie, pero me alegro de haberlo hecho. En las carreras del último año era ya de las chicas más rápidas y ganando a algunos chicos.
Yo he sido siempre así. Cuando empezaba en el enduro, en las cronos me metían treinta segundos y acabé ganando las carreras cómodamente. Todo requiere tiempo, trabajo y evolución. En coches estoy en un buen momento, porque he aprendido mucho y sigo aprendiendo, pero sí es verdad que me falta la oportunidad de tener kilómetros y poder hacer cosas durante el año para mejorar, para estar en el futuro centrada en entrenar y no tanto en estar buscando la manera de correr el Dakar.
P: Aunque lo has logrado todo en dos ruedas en el trial, desde joven el Dakar fue tu objetivo. Contabas una vez que, en tu debut en Sudamérica, con un millón de personas alrededor, llorabas en la salida y en la meta por la emoción de estar allí. ¿Qué significa un Dakar para Laia Sanz?
R: Es mi vida. Mi vida hace quince años gira en torno a esta carrera y todo lo que hago día a día es pensando en el Dakar. No solo a nivel profesional, también personal, al final tienes sueños y los quieres cumplir. El 90% de mis sueños giran en torno a esta carrera.
P: De un tiempo a esta parte, se te escucha la necesidad de reivindicarte. Sientes que tienes una posición de rendimiento más fuerte, quizás mejor de lo que te ofrece el mercado.
R: El motorsport es duro y cruel, no todo el mundo llega y, a veces, hay gente con talento que se queda por el camino, sobre todo en los coches. Sí que es verdad que he aprendido mucho, estoy en un buen punto, lo he visto en la evolución del Extreme E. Y he hecho tres Dakares en coche, pero estoy luchando al final con gente que corre todo el año, con un dos ruedas motrices…Mi sueño es poder rodar algún día con un 4x4 y en igualdad de condiciones. Me encantaría saber dónde puedo llegar, que es mucho más de lo que estoy haciendo ahora. No puedes pretender luchar de tú a tú en peores condiciones.
P: Alguna virtud innata atesoras para llegar a lo más alto en una disciplina y empezar en otra de cero para subir y progresar de nuevo. ¿O es trabajo y disciplina?
R: Diría que el mundo del trial es más duro, porque al final tienes que ser un atleta. Pero lo que me gustaba de aquello es que dependías más de tu trabajo, de tu disciplina. Aquí, en los coches, entran más factores. A veces es estar en el momento y el sitio adecuados. Se tienen que alinear las estrellas. Este mundo es muy competido, pero lo que está claro es que por muchas ganas… Soy muy perseverante, aunque algo de talento habrá cuando haces varias disciplinas y se va dando bien un poco todo.
🇪🇸 Muy orgullosos del Dakar que hemos hecho! Con el nivel que hay, la cantidad de coches T1+, lo poco que hemos podido entrenar y yendo con un 4x2, ha sido un soplo de motivación ver que podemos luchar por estar más adelante (sigue)
— Laia Sanz (@LaiaSanz_) January 20, 2024
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En la moto, con perseverancia, llegabas a donde querías, porque con pocos medios puedes demostrar y luchar en igualdad de condiciones. Pero en el mundo de los coches no se llega solo con perseverancia. Quiero seguir, no me quejo, soy una afortunada, espero y deseo que aparezca la oportunidad. Y también creo que, cuando las cosas se ponen difíciles, las valoras mejor. Si llega la oportunidad, estaré mejor preparada.
P: El mundo de las cuatro ruedas también exige un conocimiento diferente, una tecnología. ¿Cómo le ha ayudado la experiencia junto a Carlos Sainz en el Extreme E para ese salto a los coches?
R: Me ha enseñado muchísimo. Ha sido una manera de acelerar este aprendizaje. Hubiera acabado haciendo muchas cosas, pero con muchísimo más tiempo y horas. En la moto vas mucho a sensaciones, pero en el coche hay una telemetría, es todo más científico. Es lo que más me costaba entender al principio, la puesta a punto, los clicks de las suspensiones, esas cosas. Y, claro, Carlos es uno de los mejores en esto y me ayudó muchísimo. Correr con él fue brutal para acelerar este proceso, fue un máster. Pero sí es verdad que, a diferencia de la moto, es todo mucho más técnico.
Gracias @LaiaSanz_ por echarnos una mano y aplicar tu gran profesionalidad en colaborar con los afectados pic.twitter.com/Exelu8iRiy
— BOMBERS PEL MÓN (@bomberspelmon) November 9, 2024
P: Cristina Gutiérrez, piloto oficial de Dacia, nos decía que su coche es como un "tanque de carreras". El suyo es un buggie con dos ruedas motrices, también un buen aparato ¿Cómo se pilota este tipo de coches?
R: Desde la moto, es un cambio radical, donde estás más expuesta al riesgo. Vas con un copiloto, en el que debes confiar al cien por cien, que era algo que al principio también me costaba.
El mío es un muy buen coche, tracción trasera, por lo que en las dunas tienes bastante más trabajo. Sobre todo, te permite muy poco fallo, el error lo pagas, claro, no tienes la misma tracción. Pero en etapas abiertas es muy divertido, muy cómodo de llevar. Es grandote y, además, lo que te decía antes, no es fácil de llevar. Si aprendes a ir con este coche y aprendes a ir rápido, es una buena mili el haber corrido con este coche para correr algún día con un 4x4. Te enseña mucho, hay que anticipar mucho. Con este coche no se puede luchar con los 4x4 actuales, que han evolucionado mucho. Tienes que adaptarte y hacerlo bien en la categoría, que es con lo que luchas al final.
P: ¿Te tomas este próximo Dakar como una oportunidad para llamar la atención de los equipos oficiales?
R: Si pasa algo bueno, no solo vendrá por hacer un buen Dakar. Al final, en el Extreme E se ha visto mi evolución. El año pasado tuvimos la oportunidad de brillar en alguna etapa y no pudimos (rodaba cuarta hasta que llegaron problemas mecánicos con un neumático). Espero hacer un buen Dakar. Si quieres optar a hacer un Dakar en un futuro subiendo escalón con un 4x4, tengo que hacerlo bien con las herramientas que tengo, probablemente hacer una muy buena etapa con este coche o ganar la categoría.
P: En tu caso, navegas con mar de fondo, la enfermedad de Lyme, de diagnóstico tan difícil y complicado, que tanto ha condicionado tu vida en estos últimos años. Una experiencia dura y desconcertante…
R: Estuve varios meses sin saber que la tenía y, por suerte, me puse muy pesada hasta que se me diagnosticó. Incluso una doctora se enfadó porque decía que tenía depresión. Tenía síntomas tan raros que me quería medicar contra la depresión y yo le decía que no tenía depresión. Es que me moría de ganas por hacer cosas, pero no podía. Yo no tenía depresión y me enfadé mucho y decía a los médicos: 'Sí que voy a acabar con una depresión porque, si no me encontráis lo que tengo, sí que me voy a volver loca'.
Por suerte, aunque tardamos meses, encontramos que se trataba de la enfermedad de Lyme. He tardado años hasta estar bien. Mejoré. Tuve un año muy malo, pero fui mejorando. La pillé en el 2020 y te diría que este es el primero en que físicamente vuelvo a estar bien, que puedo entrenar a un nivel alto, que mi cuerpo ha recuperado la forma y la musculatura, pero me ha costado muchísimo. La gente que no conoce ni imagina el sufrimiento que es esto.
P: Lo que pone más si cabe en valor tu motivación en estos últimos años. Porque es una enfermedad que deja sin fuerzas.
R: Es una enfermedad muy desconocida, para la que te dan el típico tratamiento y ya, y luego tienes que buscarte la vida. La mayoría de los que hemos pasado por el Lyme nos hacemos expertos, leyendo y hablando con otra gente. Mucha gente me ha llamado pidiéndome consejo. Al final, cada caso es particular, con muchos tipos de síndrome, de síntomas, hay gente que le afecta de forma distintas y te vuelves un poco loco. Yo vi a médicos, viajé…
También tuve la suerte de tener un entorno que me apoyó mucho y tener mucha disciplina para ponerme bien. Aún con fiebre, iba al gimnasio a hacer cosas suaves para tener la mente ocupada. Fue muy duro.
🇪🇸Menuda victoria en el #ExtremeE!🥇Muy especial con el nivelazo de este año! Qué batallas! Buen inicio de temporada con @FrazzzMcConnell! Ha estado genial y hemos trabajado muy bien juntos! Gracias al @AccionaSainz!❤️ Creo que el jefe está contento🫡@CSainz_oficial
— Laia Sanz (@LaiaSanz_) February 19, 2024
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P: Y, aun así, terminando todos los Dakares en los que has participado, los 14, tanto en moto como en coche.
R: El último que hice en moto todavía estaba en tratamiento de antibióticos. Lo pienso ahora y no debería haber ido. Por el riesgo que tenía, por lo mal que lo pasé, lo mal que me encontraba.
Ha sido un proceso muy largo, los dos primeros años fueron duros. Ahora he cambiado a los coches, pero en moto no podría haber corrido más Dakares porque no podía correr al cien por cien. En el coche no me afecta, creo que estoy ya a mi cien por cien. En moto, es mucho más exigente. El año que hice trial y enduro, en 2021, lo pasé muy mal físicamente y, si no hice más carreras, fue por el tema físico. Sufrí mucho. Carreras de enduro que antes acababa relajada, sufría para acabarlas. He tardado mucho para estar bien físicamente.
P: ¿Qué le pide entonces Laia Sanz a este Dakar?
R: No tener mala suerte, porque estoy convencida de que, si no tenemos mala suerte, vamos a poder mostrar que vamos bien, que somos competitivos. Más que tener suerte, es no tener mala suerte, que sería suficiente para mostrar nuestro ritmo y hacerlo bien. No pido más.
Leyenda en el mundo del trial y del enduro, Laia Sanz decidió asumir el reto de continuar su carrera deportiva en las cuatro ruedas, que inició de la mano de Carlos Sainz en el Extreme E. Desde su adolescencia, el Dakar fue su gran sueño. Hoy, ha logrado la proeza de terminar las 14 ediciones en las que ha participado, incluso entre los diez primeros de la general en la categoria de moto.