El secreto de Carolina Marín que ha hecho que el maestro Nadal se convierta en alumno
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EL TENISTA ES EL MAYOR ÍDOLO DE LA ONUBENSE

El secreto de Carolina Marín que ha hecho que el maestro Nadal se convierta en alumno

La española no sólo se ha hecho un hueco en el deporte nacional, sino que ya puede considerarse una leyenda del bádminton después de ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016

placeholder Foto: Carolina Marín ya es una leyenda del deporte.
Carolina Marín ya es una leyenda del deporte.

Carolina Marín ya forma parte de la leyenda del deporte español. Con sólo 23 años, la raquetista onubense ha ganado la medalla de los Juegos Olímpicos de Río 2016 y ha sumado su segundo título de campeona del mundo de bádminton, con el que se convierte en la primera jugadora no asiática en conseguir este logro. Pese a su juventud, su capacidad para seguir superándose le ha servido para ser la número uno del mundo. Pero, ¿cuál es su gran secreto? Pues ni más ni menos que mucho entrenamiento e imitar el tesón de su gran ídolo, Rafa Nadal... ayudada por un psicólogo.

Carolina siempre se ha fijado mucho en la manera de jugar de Nadal y ahora, curiosamente, la alumna se encuentra en mucho mejor estado de forma que el profesor. Curiosamente, ahora que Carolina ha sido bicampeona del mundo, el mejor tenista español de todos los tiempos no encuentra la manera de seguir brillando en la pista. Y Fernando Rivas, el entrenador de la onubense, lo tiene claro: "Creo que ahora que parece que Rafa Nadal no está en su mejor momento, Carolina podría servirle de mucha inspiración", confiesa. Así, el que fuera maestro de Carolina pasaría a ser su nuevo alumno.

La española se ha convertido en una referencia mundial y lo ha conseguido gracias a mucho trabajo. Evidentemente, para ser la mejor jugadora del mundo hay que tener ciertas cualidades técnicas y físicas sólo al alcance de los más privilegiados. Pero para conseguir que Carolina Marín se haya convertido en una de las mejores jugadores de la historia hacen faltan muchas horas de trabajo para potenciarlas, mejorarlas y encaminarlas a marcar la diferencia. De ahí que el trabajo de Fernando Rivas haya sido fundamental en los éxitos de la onubense.

Pero si hay un hecho que marca la diferencia y que le ha permitido crecer como jugadora ese es, sin duda, su mentalidad ganadora. Desde muy joven, Carolina Marín siempre ha sido una jugadora que ha intentado superarse de manera constante, un factor clave en el éxito que atraviesa. En mayo, El Confidencial entrevistaba a su entrenador, que tenía claro cuál era la principal virtud de la ahora bicampeona del mundo: "Puede ser la resiliencia, es decir, su capacidad para superar las adversidades. Pero también la competitividad, eso es algo que salta a la vista", confesaba.

Carolina siempre ha sido una persona positiva, confiada de poder superar cada obstáculo y de seguir progresando en el deporte gracias a su mentalidad ganadora. Sin duda, unas características innatas que también son las que más valora de su gran ídolo, Rafa Nadal. De gran zurda, perseverante en la pista, que nunca da una jugada por perdida, que celebra los puntos como si fuera el último... y que muerde los títulos como si no se creyera que los acaba de ganar. Podríamos estar hablando del de Manacor, pero esta descripción también encaja a la perfección en la andaluza.

Pero su mentalidad ganadora ha sido reforzada con la ayuda de un psicólogo, algo que Nadal se ha negado a llevar a cabo. Escasas semanas antes del comienzo del Mundial, Carolina Marín sufrió una fractura por estrés en su pie derecho, lo que le hizo ser seria duda para participar en el campeonato. Obligada a descansar en lo físico, el trabajo con un especialista le sirvió para prepararse: "Hemos hecho mucha práctica imaginada, de forma que cuando se pudiera mover, esos contenidos ya estuvieran un poco asimilados", aseguraba Fernando Rivas.

Sentada en una silla, le hacían ver cómo podía ser una determinada jugada en su cabeza y su manera de actuar para que, cuando se recuperara, hubiera aprehendido ciertos movimientos. Pese a la complejidad, Carolina nunca vio su lesión como un obstáculo insuperable: "Al fin y al cabo, todas las cosas malas que te pasan en la vida te refuerzan y te hacen más fuerte. A mí, esto me hace más fuerte", aseguraba. Poco después, el tiempo le ha dado la razón. Carolina Marín ya es eterna, una leyenda del deporte que tiene nuevo objetivo: los Juegos Olímpicos de Río.

Carolina Marín Fernando Rivas Mundial de Bádminton 2015
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