Ledecky, la reina de unas nadadoras de récord nacidas en un laboratorio
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SE ESTÁ VIVIENDO UNA ÉPOCA DE ORO CON LAS MÁS JÓVENES

Ledecky, la reina de unas nadadoras de récord nacidas en un laboratorio

Antes se nadaba más y a menos intensidad, ahora se nada menos y más rápido. Es la nueva filosofía de la natación y es la que ha adoptado Katie Ledecky. La estadounidense está reinando en Kazán

Foto: Ledecky, tras volver a batir el récord en 1.500 (Efe).
Ledecky, tras volver a batir el récord en 1.500 (Efe).

Antes se nadaba más y a menos intensidad, ahora se nada menos y más rápido. Es la nueva filosofía de la natación y es la que ha adoptado Katie Ledecky. Este martes, la de Maryland volvió a hacer historia en el Mundial de Natación de Kazán (Rusia) batiendo su propio récord del mundo de los 1500 al parar el cronometro en 15:25.48. Un día antes, lo había parado en 15:27.71. Su ritmo continuo y estable la han llevado a convertirse, a sus 18 años, en una de las mejores nadadoras de la historia de Estados Unidos.

Jon Urbanchek es un legendario entrenador de la Universidad de Michigan y en Rusia es el técnico que más Juegos Olímpicos lleva a sus espaldas. De Katie dice: “Es una persona normal en bañador, no le veo ningún músculo pero puede agarrarse al agua”, recoge El País. En lo que va de campeonato ya lo ha demostrado, pero todavía tiene pruebas por delante para seguir haciéndolo.

Junto a Ledecky, Sarah Sjöstrom y Katinka Hosszu, son las otras dos mujeres que también saben lo que es batir un récord en Kazán. La sueca, rebajó el tope mundial en las semifinales de 100 mariposa y la húngara mejoró la marca registrada en los 200 estilos donde se colgó la medalla de oro. A este buen momento de las nadadoras, también se unió el de Cameron Van Der Burgh, que batió el récord de 50 metros braza en las series y el de Adam Peaty, que lo volvió a destrozar en la final.

Ledecky puede perfectamente ser un ejemplo del cambio que ha sufrido el sistema de entrenamientos en natación en los últimos años. Si en los años 70, los nadadores hacían entre 15 y 20 kilómetros al día, ahora se hacen entre 5 y 8, dándole mucha más importancia a las series y a las velocidades. Se trata de nadar cada distancia al límite y exprimir al máximo las posibilidades de cada nadador. Como si de un laboratorio se tratara, todo está calculado al milímetro para sacar lo mejor de cada una.

En este sentido, también se ha perdido esa concepción de que las nadadoras tienen que ser auténticos 'armarios': “Ella es una persona normal en bañador. No le veo ningún músculo pero en el agua puede agarrarse. Nada a un muy buen ritmo de patada, continuo, parejo. Destaca por una buena rotación, un buen ritmo y, seguramente un buen aparato cardiovascular. Para hacer lo que hace ella necesitas un corazón que bombee mucha sangre, unos buenos pulmones, y, como los caballos de carreras, unas buenas narices para que entre el aire”, afirma Jon Urbanchek.

Todas estas características han hecho a Ledecky subirse a lo más alto del podio en dos pruebas, el 400 y el 1500. Por delante, todavía le quedan los 200 y 800. Katie buscará volver a deslizarse sobre el agua y seguir con esa precisión que la ha hecho ser la mejor y marcarse sus propios límites.

Katie Ledecky Katinka Hosszu
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