la polémica adjudicación a una empresa alemana

La gran movida de la lucha antidopaje en España no tiene final

Todo empezó cuando la AEPSAD (Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte) sacó a concurso la adjudicación del servicio de toma de muestras de orina y sangre sangre y orina

Foto: La gran movida de la lucha antidopaje en España no tiene final

Todo empezó el año pasado, cuando la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD) sacó a concurso la adjudicación del servicio de toma de muestras de orina y sangre. Se presentaron la empresa sueca International Doping Test Management (IDTM) y la alemana Professional Worldwide Control (PWC). Hasta ese momento, quienes recogían las muestras era los Oficiales de Control de Dopaje (OCD), que pertenecían a la AEPSAD. El concurso lo ganó IDTM en primera instancia, pero las quejas de los OCD y una guerra de recursos entre los concursantes acabó con PWC como ganadora de esa batalla. Ésta empezó a trabajar el pasado 1 de julio, pero para entonces los 'vampiros' españoles ya se habían plantado, con una guerra iniciada y que por el momento no tiene capítulo final a la vista.

PWC citó a los OCD españoles para realizar el clásico seminario de actualización, pero previamente se les había informado de las nuevas tarifas; pasarían de cobrar 160 euros por control a 26, lo que provocó un tremendo malestar en el colectivo. Ya organizados como asociación (Asociación de Médicos Habilitados como Agentes de Control Antidopaje), entre un 80 y 90 por ciento no acudió a la cita, comunicando a la empresa su decisión de no trabajar a sus órdenes. Los afectados siguen movilizados y en permanente contacto para velar por el buen nombre de la lucha antidopaje, algo que en opinión de la gran mayoría no sucede. A este colectivo le consta que colegas alemanes han aparecido en escena en el deporte español y en estos momentos han iniciado una investigación para saber si están colegiados y habilitados por la AEPSAD.

Un OCD que prefiere, obviamente, permanecer en el anonimato, relata a este periódico un hecho sucedido el pasado viernes y que su colectivo quiere denunciar. Se celebró una velada de boxeo en el Casino de Torrequebrada de Benalmádena y PWC debía mandar a uno de sus oficiales para realizar un control. Según desvela el anónimo oficial, la empresa alemana “dejó colgado al organizador y no envió a ninguno de sus efectivos”. “In extremis, la federación contactó con un colega de Málaga, de los que decidieron dejar de trabajar para la AEPSAD después de muchos años, para que hiciera el correspondiente control”. Detalles como este son los que tienen en pie de guerra a los profesionales que durante años trabajaron para la AEPSAD, pues consideran que con la externalización de este servicio la lucha antidopaje en España queda bajo sospecha.

Guerra de comunicados

Ya con cuenta de Twitter operativa (@medicodopaje), los oficiales que hasta el momento realizaban los controles en nuestro país intuyen, de ahí la investigación, que muchas de las personas que han ocupado sus lugares no están perfectamente preparadas ni homologadas para realizar controles de sangre y orina. “Nos consta que un médico ya jubilado y ajeno a este trabajo durante su carrera profesional ha realizado algún control, con la única preparación del cursillo que ofrecía PWC”, relata a El Confidencial un OCD. Este colectivo, que sigue en la lucha aunque ya no ejerza, no ha encontrado respuesta por parte de la AEPSAD que dirige Enrique Gómez Bastida, al que trasladaron en repetidas ocasiones sus inquietudes por el nuevo escenario que hay en la lucha antidopaje en nuestro país.

La web consalud.es, que ha venido informando en las últimas fechas sobre la actual y convulsa situación, subrayaba en un editorial que "la AEPSAD ha mostrado una total irresponsabilidad en el proceso de seguimiento de la externalización del servicio de toma de muestras de sangre y orina", denunciando que "no ha tomado las mínimas medidas de control para asegurarse de que se producía un traspaso ordenado de las operaciones de control de dopaje que hasta ahora realizaba la Agencia y que a partir de 1 de julio desempeña PWC". Y resalta que como "consecuencia de este dejación de funciones es el colapso de los controles antidopaje y el daño que se puede ocasionar al mundo deportivo (…). El grupo alemán que ha ganado el concurso para la toma de muestras de orina y sangre de deportistas en los controles antidopaje, ha sido incapaz de poner en marcha el operativo necesario para cumplir con su contrato (…). La duda planea inevitablemente sobre la AEPSAD, PWC, los controles, el dopaje y -por ende- el deporte español en su conjunto. ¿Con qué medios y con qué garantías se van a efectuar los controles a partir de ahora?".

La AEPSAD respondió emitiendo el 8 de julio un comunicado en el que resalta el perfecto funcionamiento de la lucha antidopaje con PWC al mando. Destaca que la empresa alemana "a día de hoy ha cumplido íntegramente la planificación facilitada a esta empresa por el Departamento de Control del Dopaje de la AEPSAD y concretamente se ha procedido a la toma de un total de 72 muestras, siendo 40 muestras en competición (las cuales corresponden a los siguientes deportes: tiro olímpico, atletismo, piragüismo y aeronáutica) y 32 muestras fuera de competición (las cuales corresponden a los siguientes deportes: baloncesto, piragüismo, taekwondo, triatlón, atletismo, pentatlón, ciclismo, lucha grecorromana y natación)". Además, añadía que "la contratación de una empresa para la realización del servicio de toma de muestras permite la semi-profesionalización del servicio pudiendo trabajar con agentes de control de dopaje con una mayor disponibilidad, lo que facilitará la planificación y al mismo tiempo evitar que los controles se efectúen con agentes que presten sus servicios a la AEPSAD de forma esporádica, repercutiendo en la calidad del servicio".

Los fríos números

La respuesta por partes de los OCD no se hizo esperar, con un duro comunicado en contra de la AEPSAD. Sobre el cumplimiento de los objetivos marcados por parte de PWC, manifiesta su sorpresa puesto que el número de controles del que habla "supera con creces la media mensual de muestras tomadas durante el primer semestre de 2015 por la AEPSAD". "Y nos lleva a expresar una primera reflexión: ¿la supuesta mala gestión en la realización de controles de dopaje era debida a la planificación dentro de la propia AEPSAD o en la recogida de muestras por parte de los médicos habilitados?". Y recalcan que "entre el 80-90% de los médicos habilitados para la recogida de muestras en controles de dopaje nos hemos negado a trabajar con las pésimas condiciones impuestas por PWC, pero nunca nos hemos negado a trabajar para AEPSAD; de hecho, la Agencia nunca se ha puesto en contacto con nosotros ni se ha interesado por nuestra situación, a pesar de haber enviado en enero de 2015 una solicitud formal de audiencia".

El escrito de los OCD, por otra parte, subraya que "con solo un 10 o 20 por ciento de los médicos habilitados realizando (presuntamente) los controles, ¿qué tipo de gestión hacía la AEPSAD, si con el 100% de médicos no era capaz de cumplir con los objetivos? ¿O se están realizando los controles con otros 'profesionales'...?". Además, recuerda que "según la legislación actual, para poder realizar recogida de muestras para controles de dopaje hay que ser médico o enfermero (lo cual implica estar colegiado en alguno de los ilustres colegios de médicos o enfermeros -según sea el caso- en España, tal y como se encuentra regulado por el Consejo General de Colegios de Médicos (CGCOM) y además estar habilitado por la AEPSAD". Y se preguntan: "¿Qué interés tiene la AEPSAD en formar a otros agentes de control de dopaje -con el consiguiente gasto de dinero público- teniendo a su disposición más de 100 ya formados y con experiencia probada?".

También se preguntan si algunos agentes llegados de Alemania que han realizado controles "están cualificados y colegiados en España, requisito imprescindible para cualquier médico que quiera ejercer en el territorio nacional" e inciden en la cuestión económica. Recuerdan los oficiales que "la externalización de la recogida de muestras salió a concurso por 2.500.000 de euros" y que según los propios datos de AEPSAD, actualmente estaban pagando a 'sus médicos' 160 euros por control, lo que significa que con la planificación de 5.700 muestras anuales el gasto asciende a 912.000. "Si recordamos que el precio que pretende pagar PWC a los médicos es de 26 euros brutos por muestra, los beneficios para ésta empresa son aún más cuantiosos", dicen. Y a modo de conclusión, hacen un llamamiento a la sociedad en general: "Queremos llamar la atención muy especialmente a los deportistas, pero también a las federaciones deportivas y a la sociedad, que cuando vayan a someterse a un control de dopaje confirmen que el agente que les realiza la toma de muestra cumpla con la legislación vigente en nuestro país y estén debidamente acreditados por la AEPSAD".

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