Por qué el matrimonio entre Maverick Viñales y Jorge Lorenzo en MotoGP sí podría funcionar
Desde que se anunció el acuerdo de colaboración entre el piloto de KTM y el tres veces campeón mundial, muchos dudan de que llegue a buen puerto. Los dos se necesitan
Maverick Viñales y Jorge Lorenzo, cuando coincidieron compitiendo. (EFE/José Manuel Vidal)
La competición a menudo hace extraños compañeros de viaje. Por encima de las afinidades personales, las necesidades deportivas son el factor más poderoso para forjar relaciones profesionales, por raras que parezcan. Cuando Maverick Viñales y Jorge Lorenzo anunciaron que iban a trabajar juntos, muchos en el paddock levantaron la ceja, sabedores de la fuerte personalidad de ambos. Pero Maverick necesita a alguien que le saque su mejor versión y Jorge demostrar que sus métodos pueden marcar la diferencia.
Nunca es fácil para un deportista profesional decidir en qué dedicar tus energías el día que te retiras. Jorge Lorenzo lleva tiempo en este proceso y, después de diferentes proyectos, parece que quiere focalizarse en la labor de entrenador. Sin embargo, por extraño que resulte, esta figura no es muy habitual en el motociclismo de alto nivel. Los pilotos a menudo caen en la arrogancia de creer que ya lo saben todo y que nadie les tiene que decir que hacen bien o qué hacen mal. Maverick Viñales es un caso claro de ser reacio a dejarse aconsejar.
Jorge Lorenzo, empieza su carrera como entrenador, (disculpen, pero no me gusta lo de coach) con el caso más difícil del paddock. Muchos somos los que, como Lorenzo, creemos que Maverick es uno de los mayores talentos del paddock, quizá el único que durante un tiempo jugara en la liga de Marc Márquez. Desafortunadamente, la carrera deportiva del piloto gerundense ha sido un suma y sigue de promesas incumplidas y errores personales de bulto. No ha necesitado enemigos, porque el peor ha sido él mismo.
Maverick Viñales (12) podría ser el puntal de KTM si se marcha Pedro Acosta (37). (EFE/José Manuel Vidal)
La irrupción de Pedro Acosta ha relegado al olvido a Maverick Viñales como la posible kryptonita del superman Marc Márquez. Su crédito en el paddock se ha agotado después de irse por la puerta de atrás de todas las marcas en las que ha corrido. Tanto es así, que pese a que nadie discute su genialidad como piloto, pocos cuentan con él ya como un potencial campeón del mundo. Pero Jorge Lorenzo, está convencido que no es así: "Por velocidad y talento, Maverick es mejor que Pedro", afirmó recientemente.
No hay tiempo que perder
Maverick Viñales tuvo la oportunidad en 2016 de que Sito Pons, ejerciera con él un rol parecido al que ahora va a hacer con él Jorge Lorenzo. Aquella posible unión no fructificó y quizá fue uno de los mayores errores de Maverick. Sito demostró con Quartararo o incluso con el propio Mav cuando competía en Moto 2, que tiene una gran capacidad para extraer lo mejor de un piloto. Pero Sito no era una persona fácil como tampoco lo va a ser Lorenzo. Ambos son exigentes y odian perder el tiempo con alguien que no siga sus consejos.
Es una muy buena señal que Maverick, desde que ha terminado la temporada, se haya puesto el mono de trabajo y esté entrenando sin parar. Lejos de dedicarse a descansar y desconectar de las motos por un tiempo, el piloto está siguiendo a rajatabla un régimen de trabajo que tiene mucho de militar. Y no es de extrañar. Es el método lo que hizo a Jorge Lorenzo un grande de la historia del motociclismo. Es obvio que tenía talento, pero su secreto nunca fue ese, sino el trabajo. Si Márquez es Messi, Jorge Lorenzo es Cristiano Ronaldo.
Maverick Viñales no para, esta a full. Cada minuto de trabajo, de esfuerzo se debe de ver recompensado, no tengo dudas. Metodología Chicho Lorenzo 💪#Motogppic.twitter.com/glQLwmffci
No es la primera vez que Maverick Viñales tiene un entrenador, porque durante varias temporadas tuvo a su lado a Julián Simón. Pero mientras estuvieron juntos, Maverick no consiguió salir del bucle que ha marcado su carrera deportiva. Si tenía el día inspirado era absolutamente intocable, pero si su universo no estaba alineado, era presa de una mediocridad inexplicable. Y no fue por culpa de Simón. Si acaso, el problema es que Maverick no le dotó a su entrenador de la autoridad necesaria para cantarle las cuarenta cuando lo merecía.
Maverick ha hecho autocrítica de sus errores. Tarda mucho tiempo en reconocer que el problema está en él y no en los fantasmas que tan a menudo le atormentan. Pero lo hace. Y si reconoces los errores, como hizo con su famoso autodespido con Yamaha, es que tienes voluntad de cambiar. El problema es que a pesar de numerosos propósitos de enmienda, el piloto de Rosas volvía una y otra vez a las andadas. ¿Por qué ahora si podría ser capaz Lorenzo de lograr lo que nadie ha sido capaz hasta la fecha?
El método Lorenzo
El principio de autoridad podría ser uno de los factores para que Maverick acepte con Lorenzo cosas que nunca ha sido capaz de hacer. Cuando te entrena un Johan Cruyff o un Zinedine Zidane, da igual lo estrella del futbol que te creas, que cuando te miran a los ojos se te pasa la tontería. Ver a Maverick poniéndose a hacer ochos en la escuela de Chicho Lorenzo, cual principiante se tratara, demuestra que hay voluntad y confianza. Jorge debió decir a su pupilo algo así como 'Maverick, esto a mí me ayudó y quiero que lo hagas'.
Es lógico ser una estrella de MotoGP y decirte qué c... haces haciendo unos ejercicios que te pueden resultar ridículos. Por eso, aquí podríamos estar ante una señal de que la unión Jorge-Maverick podría funcionar. Chicho Lorenzo es un personaje, que como su propio hijo reconoce, tiene una personalidad difícil. Pero que nadie se engañe, el padre del tricampeón mundial es una persona muy inteligente y quizá el mayor estudioso que existe de todas las facetas del pilotaje en el motociclismo. Los Lorenzo padre e hijo podrían dar con ese clic que siempre le faltó a Viñales.
El piloto español de MotoGP, Maverick Viñales. (EFE/Javier Cebollada)
A Maverick le quedan pocas balas en su carrera deportiva. Su última oportunidad podría estar en 2027 con la entrada de la nueva reglamentación. Si KTM acierta con la moto y Pedro Acosta se marcha de la marca austríaca, como todo parece apuntar, podría quedarse como jefe de filas. Por supuesto que si en 2026 KTM se pone a la altura de Ducati podríamos ver si la unión piloto-entrenador está resultando fructífera, pero parece algo aventurado pensar que la hegemonía Ducati haya llegado a su fin.
Maverick Viñales se juega mucho. Más le vale que, en esta ocasión, no desaproveche la oportunidad que le brinda Jorge Lorenzo. Pero igualmente Jorge Lorenzo necesita de forma imperiosa que su apuesta con Maverick funcione. Si el resto de la parrilla y sobre todo, el talento emergente, ven que su metodología es capaz de crear impacto, Jorge tendrá futuro enseñando. A menudo los matrimonios que mejor funcionan son aquellos en los que las dos partes se necesitan.
La competición a menudo hace extraños compañeros de viaje. Por encima de las afinidades personales, las necesidades deportivas son el factor más poderoso para forjar relaciones profesionales, por raras que parezcan. Cuando Maverick Viñales y Jorge Lorenzo anunciaron que iban a trabajar juntos, muchos en el paddock levantaron la ceja, sabedores de la fuerte personalidad de ambos. Pero Maverick necesita a alguien que le saque su mejor versión y Jorge demostrar que sus métodos pueden marcar la diferencia.