el español sigue reclamando ser el número 1

Maverick Viñales y el amago de subirse a las barbas de Valentino Rossi en Yamaha

Maverick Viñales sigue reclamando que Yamaha se decante por una opción de motor diferente a la que ha tenido que emplear esta temporada, en la que no han ganado

Foto: Maverick Viñales reclama a Yamaha que trabaje para él. (Reuters)
Maverick Viñales reclama a Yamaha que trabaje para él. (Reuters)

Con el título de MotoGP resuelto, quedan por decidir las plazas de honor. Andrea Dovizioso y Valentino Rossi pugnan por el segundo puesto del campeonato, separados por nueve puntos. Esa proximidad entre ambos es una sensación engañosa, obviamente, fruto de la constancia y regularidad de Rossi, que solo ha dejado de puntuar en una ocasión, Argentina, mientras que Dovizioso suma cuatro ceros en su casillero. Pero todo el mundo sabe que es una situación no es real porque la distancia entre la Ducati de Dovizioso y la Yamaha de Rossi es mucho mayor.

En Australia se sigue hablando de los motores de Yamaha. Tras la carrera de Japón, Maverick Viñales volvió a lamentarse por tener que usar un motor que no le gusta, un motor diferente al empleado en la pretemporada y que sí usa Johann Zarco, pero que finalmente no fue la configuración elegida por el equipo oficial, que se decantó por la versión de 2018. "Al final tuvimos que ir con este motor y ahora lo estamos pagando", dijo Viñales.

La Yamaha de esta temporada le gusta más a Rossi que a Viñales. (Reuters)
La Yamaha de esta temporada le gusta más a Rossi que a Viñales. (Reuters)

Al llegar a Phillip Island, Viñales insistió en este detalle, y no pudo evitar comparar su pasada etapa en Suzuki con la actual en Yamaha. "Suzuki trabajaba para mí. Yo les decía una cosa y ellos hacían exactamente lo que yo quería, y así construyeron una moto para mí", dijo. Pero sus palabras más reivindicativas hacia Yamaha fueron otras. "Que hagan una moto para mí y podrán estar delante ganando carreras, ya está. Yo no voy a cambiar más mi pilotaje porque al final pierdo mi esencia", alegó.

Parece que, de una forma más contundente, Viñales vuelve a lanzar un mensaje a Yamaha, reclamando más atención. Hace unas semanas se quejó de falta de cariño. "Me he sentido un olvidado, apartado. Me gustaría haber recibido en algún momento un abrazo", dijo en Tailandia. Aquí reclama más atención técnica.

"Que hagan una moto para mí y podrán estar delante ganando carreras. No voy a cambiar más mi pilotaje porque pierdo mi esencia", dijo Viñales

Diferencias entre Suzuki y Yamaha

Lógicamente, este tipo de declaraciones provocan todo tipo de comentarios y suspicacias. Pero conviene recordar las circunstancias y lo diferente que es cada situación. No es lo mismo trabajar con Suzuki que hacerlo con Yamaha. Cuando un fabricante disfruta de concesiones en el reglamento, como las que tuvo Suzuki en el periodo en el que Viñales corrió en el equipo, o esta misma campaña, no se encuentra con las limitaciones que tienen Honda, Ducati y Yamaha. Gracias a las concesiones hay más motores disponibles, los propulsores pueden evolucionar a lo largo de la temporada y no hay límite para realizar entrenamientos privados.

Honda, Ducati y Yamaha, y también Suzuki a partir de 2019, parten con una base mecánica que no pueden modificar. Además, solo se puede emplear una única configuración de motor en el equipo, es decir, que no pueden trabajar con motores de diseño diferente. A Rossi le satisface el motor 2018, pero a Viñales no le gusta, nunca le ha gustado. Mucha gente se pregunta si esto no es contraproducente para un fabricante, y puede que algunos critiquen la reglamentación, pero el reglamento de MotoGP no es algo impuesto desde la dirección del campeonato, sino consensuado con los fabricantes.

La Comisión de Gran Premio, el órgano de gobierno del campeonato, que es el encargado de redactar la reglamentación, cuenta con un representante de la Asociación de Fabricantes (MSMA), y en materia técnica las decisiones se adoptan después de una posición unánime por parte de la MSMA. La presidencia de la comisión solo interviene cuando no hay una postura unánime, como sucedió en el pasado con el conflicto sobre la aerodinámica.

Para un fabricante es inviable trabajar en dos opciones diferentes dentro del mismo equipo de fábrica, porque implica multiplicar el trabajo de desarrollo y elevar los costes, y precisamente el argumento económico es uno de los que más peso tiene en la actualidad en las competiciones de motor. Es cierto que los fabricantes con equipos satélite (Honda, Ducati, Yamaha) pueden emplear diferentes configuraciones, y vemos cómo Honda y Yamaha tienen motores distintos en los equipos satélite, y Ducati llega a poner en pista hasta tres configuraciones diferentes, pero siempre partiendo de la base de anteriores campañas.

Inevitablemente, mucha gente suele recurrir a reivindicaciones nostálgicas de situaciones del pasado, pero el momento actual de MotoGP no es comparable con el Mundial de 500 cc, porque entonces podían permitirse motos diferentes y sin límites porque los costes eran infinitamente menores.

Valentino Rossi (i) y Maverick Viñales en un acto de Yamaha en Tokio (Japón) la semana pasada. (EFE)
Valentino Rossi (i) y Maverick Viñales en un acto de Yamaha en Tokio (Japón) la semana pasada. (EFE)

Sin diferencias de trato

Además, solo hay que pensar en las suspicacias que podría provocar dar a los pilotos de un mismo equipo, en el que teóricamente no hay diferencia de estatus, motos diferentes. En Yamaha siempre ha sido política de empresa dar a los dos pilotos oficiales el mismo material. Por ejemplo, Jorge Lorenzo nunca reprochó a Yamaha que tuviera un trato diferente respecto a Rossi. Al contrario, en su despedida del equipo destacó que siempre contó con el mismo material que el italiano.

No hubo diferencias entonces y no las habrá ahora. Tanto Rossi como Viñales pelean por tener la autoridad, por marcar el rumbo a seguir, aunque a la vista de las quejas de Viñales, parece que de momento pesan más los galones de Valentino a la hora de tomar decisiones técnicas. Tampoco debe extrañarnos: si valoramos los puntos aportados por cada piloto a la clasificación de fabricantes, los conseguidos Rossi duplican la cifra de Viñales. La competición tiene tantos matices que resulta imposible hablar de justicia. Al final, lo único equilibrado es ceñirse a las cifras, y los números respaldan la opción de Valentino.

Motociclismo

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios