SE PONE A PUNTO DURANTE SUS VACACIONES

El Tour es para el verano: Álex Márquez corona desde el Hautacan al Tourmalet

Álex Márquez ha hecho su propio Tour de Francia. El actual campeón de Moto2 ha quitado el motor a las dos ruedas para coronar Hautacan o el Tourmalet para ponerse a punto pensando en Indianápolis

Foto: Álex Márquez durante la presente temporada (Estrella Galicia).
Álex Márquez durante la presente temporada (Estrella Galicia).

“Cerrado por vacaciones”. Este es el cartel que cuelga en el Mundial de Motociclismo desde el 12 de julio. En el trazado alemán de Sachsenring, la competición echó el cierre hasta el próximo mes de agosto: el día 9 los motores volverán a rugir al otro lado del Atlántico, concretamente en el circuito de Indianápolis. Hasta entonces quedan tres semanas para que casi todo el paddock descanse y desconecte. Hacemos énfasis en el casi porque algunos de los pilotos de las tres categorías están invirtiendo parte de estos días de asueto participando en test, actos relacionados con sus patrocinadores o, directamente, machacándose. Es el caso de Álex Márquez que, en una entrevista concedida a su equipo, ya adelantó que pasaría la mayor parte de sus vacaciones siguiendo un plan para llegar lo más fuerte posible al inicio de la segunda parte del Mundial. Lo que no desveló es que haría su propio Tour de Francia. El actual campeón de Moto3 ha quitado el motor a las dos ruedas para coronar Hautacan o el Tourmalet.

“Este año voy a hacer de todo, montaña primero y después un poquito de mar”. El menor de los Márquez ha optado por combinar los dos destinos turísticos por excelencia para lograr los objetivos que se ha planteado durante el parón: descansar y llegar a Indy en forma. Por ello, dedicará parte de sus vacaciones a ponerse a punto para las nueve carreras que le restan a la temporada 2015: “Una semana seguro que va a ser para descansar, estar con los amigos y relajarme. Durante las otras dos seguiré con el plan de entrenamiento para estar fuerte de cara al siguiente gran premio”. Y es que así describe Álex su día perfecto de vacaciones: “Me gusta despertarme temprano con el fresquito de la mañana, ir a hacer un poco de bicicleta, después relajarme un poco, comer y por la tarde ir a tomar algo con los amigos. Luego cargar la moto e irme a hacer dirt track de noche, que es cuando se está mejor. Después quedar con lo amigos e improvisar un poco”.

 

 

En este esbozo encontramos una de las aficiones que el menor de los Márquez comparte con su hermano Marc: montar en bicicleta. Entre carrera y carrera es fácil ver a ambos dando pedales en los alrededores de Cervera; se trata de su ejercicio preferido y uno propicio para trabajar sus piernas. Se trata del complemento perfecto para su entrenamiento. Tanto que en su primera semana de vacaciones, Álex Márquez está recorriendo su propio Tour de Francia. Mientras la ronda gala recorre el país galo, el piloto de Cervera se ha trasladado hasta el sur del país vecino y a través de sus redes sociales ha ido descubriendo a sus seguidores las etapas que ha superado en los Pirineos Franceses.

Tras la primera toma de contacto con el terreno, Álex Márquez coronó Hautacam y Col du Spandelle: “¡Unas vistas increíbles!”. El primero de ellos es conocido por haber formado parte del Tour de Francia (1994, 1996, 2000, 2008 y 2014). Allí, ciclistas como Indurain o Rijs protagonizaron gestas con las que dejaron su nombre grabado en un puerto de 16,3 kilómetros con una pendiente media de 7,5% y un desnivel de 1.223 metros. El segundo, por su parte, es un puerto de primera categoría que recorre un distancia de 14,3 kilómetros con una pendiente media de 5,82% y un desnivel de 832 metros. El periplo de Álex Márquez tuvo como escenario, en su segunda jornada, el Tourmalet y Luz-Ardiden: “¡Experiencia inolvidable!”. Y tanto.

 

 

El primero de ellos es de sobra conocido para los aficionados al ciclismo pues, desde 1910, está intrínsecamente ligado al Tour de Francia. Famoso por su dureza e historia, es el paso de montaña que más veces ha sido incluido en la 'Grande Boucle'. Con una altitud de 2.115 metros y un desnivel de 1.455 metros, Márquez y compañía se han enfrentado (igual que los ciclistas que, actualmente, participan en el Tour) a 23 kilómetros de distancia con un desnivel medio del 6,33%. Luz-Ardiden, por su parte, ha estado presente en la cita gala en ocho ediciones de la misma desde 1985. A lo largo de los 14,7 kilómetros que se recorren, los ciclistas se enfrentan a un ascenso que va desde los 710 metros de altitud a los 1.700 con un pendiente media de 6,9% y una máxima del 10%.

Así las cosas, antes de desconectar por completo, Álex Márquez ha dejado la máquina perfectamente engrasada pensando en Indianápolis y sobre todo en Moto2, una categoría en la que sigue creciendo como piloto tras un inicio complicado y una adaptación dura: “Al principio fue difícil. Estar a un segundo de la cabeza te hace salir el vigésimo. Esta diferencia en Moto3 no era tan preocupante porque al final en carrera puedes salvarla con los rebufos, pero en Moto2 o trabajas bien en los entrenamientos o después es muy difícil recuperar posiciones. Está todo muy igualado y son los pequeños detalles los que te hacen recortar milésimas para luchar en el grupo de cabeza”.

En su caminar por la categoría intermedia del Mundial, el actual campeón de Moto3 ha podido comprobar que “las cosas que parece que te tienen que costar más al principio, son a las que más fácilmente me he adaptado y otros detalles, a los que nos les daba tanta importancia, me están costando un poco más. Lo más difícil ha sido adaptarme a la diferencia de peso, más que a la diferencia de potencia, porque al tener más peso tienes que anticiparte a todos los movimientos que tienes que hacer”. De momento, y tras hacer su particular Tour de Francia, es tiempo de descansar. A su manera, claro.

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