"Es como si pones a un piloto de rally a conducir un F1": la revolución de los drones en los JJOO
Las retransmisiones de la cita olímpica de invierno han mostrado unos planos increíbles gracias a la incorporación de drones de visión en primera persona. Parece un videojuego
Los drones han llegado a las retransmisiones de los Juegos Olímpicos. (Reuters/Christian Hartmann)
Se estrenaron en los Juegos Olímpicos hace 12 años, pero la sorpresa ha llegado ahora. Nadie había reparado en los drones presentes en las retransmisiones olímpicas hasta que en Milano-Cortina han transformado las competiciones en una partida de videojuego. Apreciar la bajada de cualquier esquiador se ha convertido en algo hipnótico. También ese sutil zumbido que, a veces, se cuela en el sonido de la emisión.
Los JJ. OO. de 2026 cuentan con la cobertura más avanzada y completa de una edición de invierno. En total, habrá 6.500 horas de emisión, un aumento considerable (550%) respecto a los celebrados hace dos décadas en Turín. La incorporación de los drones de visión en primera persona (FPV), con el objetivo de generar una perspectiva inédita, está marcando la diferencia.
¿Qué ha cambiado para que en 12 años se aprecien estas diferencias? David Simón, trabajador de Sector Dron y especialista en la materia, responde en El Confidencial a estas dudas: "El cambio más grande ha sido en los sensores. Además, los drones tienen ahora más precisión a la hora de posicionarse, las cámaras cuentan con un zoom mejor y con más calidad, el tiempo de vuelo es mayor y ha mejorado la seguridad del software y del hardware".
Los drones han cambiado tanto en la última década que los accidentes suenan a utopía. "Salvo que el piloto sea malo, es muy difícil que tengas un problema", resume Simón. Construidos antaño con piezas, ahora están mucho más testeados. La revolución definitiva, sin embargo, ha llegado con la irrupción de la inteligencia artificial.
"La inteligencia artificial se está implantando para detectar los obstáculos. Tras esta mejora, comprobaremos si le saca más o menos rendimiento al dron. Pero te impacta que el dispositivo pueda tomar decisiones propias con esta implementación". Los drones son capaces de llegar sin órdenes desde un punto a otro gracias a estas mejoras y sin necesidad de que la referencia esté bien definida.
Simón explica las diferencias entre los tipos de drones para que se comprenda por qué los FPV son la apuesta para estos JJ. OO. "Son más rápidos, de ahí que se utilicen especialmente en los descensos. Son muy útiles en competiciones como el esquí, pero sirven de poco en una competición como el tiro con arco".
La clasificación de los tipos de drones, según Simón, es la siguiente: "Existen los FPV, que buscan el dinamismo y los planos que se mueven en el horizonte. El piloto los dirige con unas gafas. Por otra parte, están los estabilizados, en los que el piloto mira una pantalla con unos datos para controlarlo. Estos se usan en las tomas sin movimiento".
No sé quien es más 'arrecho' el deportista o el que maneja el drone.
Estas diferencias provocan que los pilotos se especialicen en uno de los dos tipos de drones. "Son destrezas distintas. Es como si a un piloto de rally le pones a conducir un Fórmula 1. Podrá hacerlo, pero no está especializado en ello". La capacidad de los pilotos en el FPV se puede comprobar en cualquier retransmisión en Milano-Cortina.
Estos drones están cada vez más presentes en las retransmisiones por el tipo de plano que ofrecen. Existe regulación en la materia en España, pero para aquellos que pesan menos de 250 gramos es más laxa. "Por eso hay muchos que se fabrican con esas características y se usan para este tipo de eventos". Su batería es corta (cuatro minutos), pero suficiente para los planos necesarios para estas emisiones, normalmente de 30 segundos. La revolución ha llegado… para quedarse.
Se estrenaron en los Juegos Olímpicos hace 12 años, pero la sorpresa ha llegado ahora. Nadie había reparado en los drones presentes en las retransmisiones olímpicas hasta que en Milano-Cortina han transformado las competiciones en una partida de videojuego. Apreciar la bajada de cualquier esquiador se ha convertido en algo hipnótico. También ese sutil zumbido que, a veces, se cuela en el sonido de la emisión.