El fútbol, el consuelo de las '22 medallas perdidas' de España: por qué puede ser el salvador
El deporte rey nunca copa las portadas en los Juegos Olímpicos. En París, puede engrandecer el medallero nacional, que ha perdido muchos metales inesperados por el camino
Fermín, el MVP de España. (Reuters/Nir Elias)
Por
Javier Llaneza
Cada 4 años los Juegos Olímpicos nos dan una lección de vida que muchas veces pasamos por encima: en cualquier tipo de competición, lo normal es perder, no ganar. España, en París, ha vivido en sus propias carnes el lado más amargo del deporte. Estos Juegos Olímpicos, salvo sorpresa de última hora, serán una decepción. Pero dentro de ese fracaso, el fútbol puede salvar algunos muebles y dar a la delegación española un bronce y mínimo una plata, que ojalá sea oro.
España ha perdido 22 opciones más o menos claras de medalla: Adriana Cerezo, Adrián Vicente y Javier Pérez en taekwondo; Ana Peleteiro en triple salto; Ai Tsunoda, Laura Martínez, Niko Sherazadishvili y Tristani Mosakhlishivil en judo; Carolina Marín en bádminton; Fátima Gálvez y Mar Molné en tiro al plato; hockey masculino; Hugo González en natación; Jon Rahm en golf; Jordi Xammar y Nora Brugman en vela; Maialen Chorraut, Miquel Travé y el K4 500m femenino en piragüismo; Nadalcarazen el dobles masculino de tenis; 110v con Llopis (sobre todo por su desempeño inesperado); Ray Zapata en gimnasia artística; y waterpolo masculino.
En contraposición, ha ganado muy pocas medallas que no estaban previstas: una plata, la de baloncesto 3x3 femenino; y los bronces de Moreno y Domínguez en piragüismo C2 500m; Bucsa y Sorribes en el dobles femenino de tenis; natación artística; y Pau Echaniz en piragüismo. El contraste es demoledor. Una profunda reflexión por parte del Comité Olímpico Español y las federaciones de los diferentes deportes será necesaria para hacer balance y autocrítica.
El fútbol, por el contrario, domina como no lo ha hecho nunca. En masculino, la absoluta ganó en julio la Eurocopa (la selección con más títulos continentales) y en 2023 la Nations League. Además, la sub19 es la actual campeona continental. En femenino, España ha ganado el Mundial y la Nations League con la absoluta; los mundiales sub20 y sub17; los europeos sub17 y sub19; y cuenta con la actual —Aitana Bonmatí— y la anterior — Alexia Putellas— ganadora del Balón de Oro y del The Best, que juegan para el FC Barcelona, campeona de la Champions League y que es, con diferencia, el mejor equipo del mundo.
La selección masculina no es favorita en la final ante Francia, aunque su torneo ha sido claramente de menos a más. En frente, Les Bleus, llegan a la final invictos, con 11 goles a favor y uno en contra. España se deberá agarrar a Fermín y compañía para hacer la machada de robarle el oro a la anfitriona. El Parc des Princes no lo pondrá fácil. A las 18:00 horas, la hora de la verdad.
La selección femenina, en condiciones normales, debería ganar a Alemania. Sin embargo, la dura eliminación ante Brasil plantea una incógnita a resolver a partir de las 15:00 horas: ¿serán capaces de reponerse? No está siendo el torneo del equipo de Montse Tomé, pero la motivación de una medalla olímpica debería ser suficiente para levantarse con más fuerza si cabe.
España, hasta ahora, suma 13 medallas (dos oros, tres platas y ocho bronces). A esas, hay que añadir las garantizadas en fútbol masculino, waterpolo femenino y Ayoub Ghadfa. Ha perdido alrededor de 20. Y las 22 de Barcelona 92' parecen ya inalcanzables. Turno para el balompié. A por el oro. A por el bronce.
Cada 4 años los Juegos Olímpicos nos dan una lección de vida que muchas veces pasamos por encima: en cualquier tipo de competición, lo normal es perder, no ganar. España, en París, ha vivido en sus propias carnes el lado más amargo del deporte. Estos Juegos Olímpicos, salvo sorpresa de última hora, serán una decepción. Pero dentro de ese fracaso, el fútbol puede salvar algunos muebles y dar a la delegación española un bronce y mínimo una plata, que ojalá sea oro.