Duplantis llega al cielo y bate el récord del mundo en salto de pértiga en los Juegos Olímpicos
El atleta sueco consiguió batir el récord olímpico y el récord del mundo en París para volar hasta los 6,25 metros. El Stade de France vivió una noche extraordinaria y única
El sueco alcanza el cielo. (Reuters/Kai Pfaffenbach)
Armand Duplantis es un extraterrestre. El sueco, mejor de salto con pértiga de la historia, superó el récord olímpico (antes en 6,03) y el récord mundial en los Juegos Olímpicos de París con un salto de hasta 6,25 metros de altura en el Stade de France. El nórdico consiguió su segundo oro olímpico consecutivo y puso en pie a todo el estadio al lograr mejorar su marca en el último intento.
El sueco, considerado un traidor en Estados Unidos al competir con el país de su madre (Suecia) y no bajo su bandera, solo tenía un rival por el oro: él mismo. Ya era campeón al superar los 6 metros de altura, unas cotas a las que Kendricks (plata) y Karalis (bronce) no llegaban. Su afán de superación y su inmenso talento le catapultaron al más difícil todavía.
Ya en el pasado Europeo de Roma, el pertiguista alcanzó los 6,10 metros de altura, pero no pudo superar el listón de los 6,25 metros. Sin embargo, no estaba lejos y daba la sensación de dominio absoluto en su disciplina. En París, Duplantis alcanzó el cielo para confirmar que está a años luz del resto.
🖼️LA IMAGEN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
🔥Una postal para la HISTORIA DEL ATLETISMO
👑Armand "Mondo" Duplantis asaltando el olimpo estableciendo el récord del mundo en 6.25m
El primer intento dejó claro que lo tenía a su alcance. Tras una carrera perfecta, con su técnica depurada y su impulso a las nubes, Duplantis estuvo a milímetros de rebasar el 6,25, pero se impulsó con las manos y el intento fue nulo. El protocolo decía que las medallas de los 100 metros lisos tenían que entregarse, pero tal acto se hizo antes del segundo intento, porque la proeza deportiva de Duplantis así lo merecía.
El público, organizadores y atletas sabían que estaban frente a un momento histórico. No hubo suerte tampoco con el segundo salto. Por un momento, Duplantis pudo recordar lo mismo que sucedió en Roma el pasado mes de junio, cuando su mejor intento había sido el primero. El sueco tocó el listón con los brazos y los pies.
Armand Duplantis es único. (Reuters/ Alina Smutko)
Todo cambió en el tercer intento, donde alcanzó la gloria eterna en una imagen que ya queda para la posteridad. Kendricks y Karalis le dieron la enhorabuena por un hito histórico y se fundieron en un emotivo abrazo mientras los aplausos y los gritos de alegría caían en cascada. El genio sueco logra superar el récord mundial, anteriormente en su poder, por novena vez.
Armand Duplantis es un extraterrestre. El sueco, mejor de salto con pértiga de la historia, superó el récord olímpico (antes en 6,03) y el récord mundial en los Juegos Olímpicos de París con un salto de hasta 6,25 metros de altura en el Stade de France. El nórdico consiguió su segundo oro olímpico consecutivo y puso en pie a todo el estadio al lograr mejorar su marca en el último intento.