El día que Jessica Fox consiguió su deseada medalla de bronce... ¡gracias a un condón!
  1. Deportes
  2. Juegos Olímpicos
ACABÓ TRAS MAIALEN CHOURRAUT

El día que Jessica Fox consiguió su deseada medalla de bronce... ¡gracias a un condón!

La palista australiana consiguió doblete, tanto en C1 como en K1, pero lo que nadie sabía hasta ahora es que había logrado una de las medallas con un arreglo totalmente casero

placeholder Foto: Jessica Fox ganó un bronce gracias a un preservativo. (Reuters)
Jessica Fox ganó un bronce gracias a un preservativo. (Reuters)

Jessica Fox es uno de los nombres propios de los Juegos Olímpicos. La deportista australiana ha conseguido dos medallas olímpicas en piragüismo, consiguiendo el plan que se había propuesto cinco años atrás: era consciente de que, en Tokio, llegaría en plenitud de forma por su edad (27 años) y se veía con fuerza de competir tanto en K1 como en C1, soñando con subir al podio en las dos pruebas. La palista no solo lo consiguió, sino que lo hizo de una manera insólita.

Su primera participación olímpica fue en Londres 2012, cuando consiguió la plata en K1. Cuatro años después no faltó a su cita en Río 2016, donde consiguió 'rascar' un bronce también en K1. Pero tenía un plan: en Tokio quería hacer doblete, competir tanto en K1 como en C1, para lo que se entregó en cuerpo y alma para conseguir su gran sueño... y no falló. Dos nuevas medallas que se suman a su impresionante palmarés: 11 medallas de oro, tres de plata y tres de bronce en Mundiales. Casi nada.

Fue este jueves cuando Fox conseguía el oro en K1, haciendo un descenso increíble con el que logró subirse a lo más alto del cajón, gracias a un tiempo de 105.04, superando a Mallory Franklin y a Andrea Herzog. Esa primera posición le sirvió para redondear su actuación en Tokio, ya que escasas jornadas antes había logrado el bronce en C1, solo por detrás de la española Maialen Chourraut y Ricarda Funk..., pero esa medalla tiene más historia de lo que parece.

Durante las pruebas previas a la final, Fox se encontró con un problema: sufrió un pequeño percance con su canoa que la dejó dañada en su parte delantera. Había sufrido un golpe y eso había provocado una pequeña rotura en el casco, que era necesario restañar para competir con garantías. Pero la reparación no era sencilla, pues necesitaba tiempo para que pudiera secar el producto que había que aplicar y, materialmente, era imposible conseguirlo. Sin embargo, tenía una idea.

Foto: Maialen Chourraut durante la final. (Getty)

Para arreglar el desperfecto, aplicó una mezcla basada en carbono que, tras secar y endurecer, ofrecería la misma resistencia que el resto de la embarcación. Pero ¿cómo conseguir que el espacio fuera estanco y no estuviera en contacto con el agua, al no haber tiempo para que se secara? Muy sencillo: un condón. La australiana utilizó uno de los profilácticos que se les da a los deportistas en la villa olímpica para subsanar la avería de su embarcación y competir con garantías.

"Apuesto a que no sabían que los preservativos se pueden usar para esto. Tienen mucha elasticidad y son muy fuertes", apuntaba Fox en las redes sociales. Ese preservativo no solo la permitió competir con garantías, sino que dio lugar a que sumara el bronce en C1 y lograr su sueño, el doblete olímpico. Jessica Fox ha demostrado en Tokio que no solo es una de las mejores palistas del mundo, sino que, a ingenio, tampoco la gana nadie. A grandes males, grandes remedios.

Juegos Olímpicos de Tokio 2020 Piragüismo Maialen Chourraut
El redactor recomienda