Cómo ser Cuba y no la India: las tres claves para ganar medallas en los Juegos Olímpicos
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TOKIO 2020

Cómo ser Cuba y no la India: las tres claves para ganar medallas en los Juegos Olímpicos

¿Por qué hay algunos países que ganan más medallas que otros pese a ser más pobres y tener menos población?

placeholder Foto: El boxeador cubano Robeisy Eloy Ramirez, oro en boxeo (56 kg) en Río de Janeiro en 2016. (Reuters)
El boxeador cubano Robeisy Eloy Ramirez, oro en boxeo (56 kg) en Río de Janeiro en 2016. (Reuters)

Más de 70 países en el mundo no han ganado nunca una medalla en los Juegos Olímpicos. Chad, Bosnia, Bangladesh o Gambia son solo algunos ejemplos. Y es poco probable que cambie en 2020, porque es una competición muy desigual. Si uno mira al medallero histórico, además, se lleva la sorpresa de que hay unas diferencias abismales entre unos países y otros que, 'a priori', resultan inexplicables. ¿Por qué Portugal solo tiene 24 medallas en toda la historia y Bielorrusia 84?

Los académicos llevan años rompiéndose la cabeza tratando de entender por qué unos países ganan más medallas que otros en los Juegos Olímpicos. Algunos hablan del factor del PIB per cápita y otros hablan de la población. Tiene sentido: cuantos más recursos tengas, más dinero puedes dedicar al deporte y más posibilidades tienes de subir al podio. Y cuanta más gente viva en tu país, mayor disponibilidad y concentración de talento para seleccionar a los mejores.

Sin embargo, aunque estos factores pueden ayudar, no son definitivos. En el caso de la gente que vive en un país, si fuera tan decisivo, Asia concentraría gran parte de los premios olímpicos ya que suma más de la mitad de la población mundial. Pero no es así. La India, con 1.300 millones de habitantes, no consiguió ni una medalla en 2004 y solo dos en los Juegos de Río de Janeiro en 2016. Por el contrario, Jamaica, con menos de tres millones de población, ganó 11 en Brasil.

Foto: Imagen: Learte

¿Y el PIB per cápita? Es innegable que el dinero juega un papel importante. El periodista Derek Thompson hablaba en 'The Atlantic' de un “magnetismo de talento” de los países ricos, que tienen buenas infraestructuras para los deportistas. Es común que los países más ricos ganen la mayoría de las medallas, tal y como ocurrió, por ejemplo, en 2008. El economista Mark J. Perry ya escribió que el medallero, como la distribución de los ingresos, seguía una distribución de Pareto (y no una normal).

Al fin y al cabo, el dinero juega un papel importante en el deporte. Algunas competiciones como el remo, el ciclismo, la vela o la equitación suponen un gasto considerable, por lo que un país en vías de desarrollo no se puede permitir soñar con el oro. Esto también tiene un efecto negativo incluso en los deportes menos caros. Según el estudio de Krishna, un aumento per cápita del PIB de 1.000 dólares supone un 0,06% más de las medallas. Pero no explica toda la historia.

Cuba no llega a los 9.000 dólares per cápita y subió a 11 deportistas al podio en 2016. El caso de Kenia es aún más extremo: tiene 1.800 dólares de PIB per cápita y logró 13 medallas, quedando 15º en el medallero por detrás de España. Por el contrario, Singapur (65.000 dólares) tan solo consiguió una medalla de oro. Irlanda, con un PIB per cápita de 78.000 dólares (en gran medida por los bajos impuestos para las grandes corporaciones), apenas dos de plata. Y Emiratos Árabes Unidos (43.000) una de bronce.

placeholder El atleta keniata Eliud Kipchoge ganó la maratón olímpica de 2016. (EFE)
El atleta keniata Eliud Kipchoge ganó la maratón olímpica de 2016. (EFE)

Incluso en la Unión Europea, donde hay más equilibrio económico, las diferencias en el medallero son muy grandes. ¿Por qué?

La web de los Juegos Olímpicos de 2016 publicó un artículo asegurando que cinco países podían ganar por primera vez una medalla: Kosovo (en judo), El Salvador (en natación) Fiji y Samoa (en rugby) y Turkmenistán (en levantamiento de peso). El mensaje que transmitían era que cualquier país podía conseguir llegar a lo más alto. Pero las cifras dicen lo contrario. La última vez que una mayoría de países conseguían llegar al podio fue en 1960. De hecho, en Londres 2012 tan solo 85 países (menos del 45% de los que participaban) ganaron una medalla.

En el libro 'Success and Failure of Countries at the Olympic Games', el analista Daniel Reyche proponía la fórmula 'WISE' para explicar el éxito de determinados países en los Juegos Olímpicos. Abogaba por promover la participación de las mujeres en los deportes, institucionalizar el deporte, especializarse en determinadas actividades y adoptar una estrategia temprana en esas disciplinas.

1. Más mujeres, más medallas

Cuantas más mujeres estén presentes en los Juegos Olímpicos, más opciones tienes de ganar más medallas. De hecho, hay estudios que demuestran que cuanto más igualitario sea un país más opciones tiene de ganar más medallas. Una prueba de ello son los países islámicos que, con la excepción de Irán y Turquía —y algunos pese a tener un PIB per cápita alto— consiguen pocas medallas.

Irán hasta 2016 había conseguido 60 medallas, todas ellas logradas por hombres. En Río, Kimia Alizadeh hizo historia al convertirse en la primera mujer iraní en subir al podio de unos Juegos Olímpicos al conseguir el bronce en taekwondo. En 2020 huyó del país “por la hipocresía, las mentiras y la injusticia” a las que se veía sometida en Irán.

Foto: Inauguración oficial de los Juegos Olímpicos de Tokio. (EFE)

“Esa es una de las razones por las que China ha estado ganando más medallas que ningún otro país que no fuera Estados Unidos”, escribía Reiche hace unos años en el ‘Washington Post’. “Las mujeres atletas chinas han sido el 51,1% del equipo olímpico, siendo la tasa de participación femenina más alta del mundo”.

2. Un plan nacional para ganar

Los países que invierten dinero en instituciones, federaciones e instalaciones deportivas tienen más posibilidades de lograr más medallas. Reino Unido es el mejor ejemplo de ello. A finales del siglo XX decidieron cambiar de estrategia tras el fracaso de Atlanta y Sídney (donde lograron solo 28 medallas) y Atenas (30), y empezaron a regar de dinero la estructura deportiva. Poco a poco empezaron a llegar los resultados.

En 1996 quedaron en el puesto 36 del medallero. En Pekín 2008, donde consiguieron 47 medallas, cuartos y en las celebradas en Londres ascendieron al podio: terceros (65).

Un ejemplo de promover el deporte nacional es la Unión Soviética —y otras dictaduras y regímenes autoritarios—. Corea del Norte ha ganado el doble de medallas que la India. La Unión Soviética y Cuba, por ejemplo, siempre han conseguido un buen resultado. Según Xun Bian, analista de la Universidad Wesleyan de Illinois, “los países que carecen de libertad política y derechos civiles tienden a hacerlo mejor en las Olimpiadas”. Bian lo atribuye al hecho de que los eventos internacionales son importantes por dos motivos: para aumentar el sentimiento nacionalista y promover una imagen positiva del país fuera.

3. No se puede ganar a todo: especialízate

La mayoría de países centran sus recursos en un tipo de deporte, como demostraba este divertido informe de Goldman Sachs para los Juegos Olímpicos de 2016. Muchos se centran en su ventaja comparativa. Más de un tercio de las medallas que ha ganado Australia han sido en natación. China ha conseguido alrededor de la mitad de las medallas de oro de levantamiento de peso y Turquía ha conseguido la mayoría de sus podios en ‘wrestling’.

Por otro lado, salvo que el país tenga muchos recursos, es más beneficioso centrarse en deportes que tengan como recompensa varias medallas. Por ejemplo, los juegos de equipo como el hockey, el fútbol o el baloncesto son muy caros porque hay muchos jugadores y solo suma una medalla al medallero, frente a otros como natación o atletismo. Michael Phelps le ha dado 28 medallas a Estados Unidos; Pau Gasol, uno de los mejores deportistas españoles de toda la historia, ‘tan solo’ tiene tres.

Foto: Imagen: El Confidencial Diseño.

“Los países más pobres o pequeños tienden a tener un enfoque más preciso”, escribe Reiche. "Por ejemplo, Etiopía invierte en atletismo: las 45 medallas que ha ganado en los Juegos Olímpicos han sido en ese deporte, muchos de ellos en carreras de larga distancia. Jamaica ha conseguido todas menos tres medallas en carreras. Y Cuba se centra en el boxeo, ganando 73 de las 226 medallas que ha conseguido en toda la historia. Gracias a eso, pese a estar lejos de ser uno de los países más poblados de Latinoamérica, ha conseguido más medallas que Argentina, Brasil o México".

Para ello, sin embargo, debe haber un interés nacional en dedicar recursos al deporte. Para muchos países en vías de desarrollo supone un ‘trade off’ que, en ocasiones, no es rentable. La India, por ejemplo, es un país especializado en hockey hierba. Pero el cambio de hierba natural a sintética —mucho más cara— en los Juegos Olímpicos de 1976 dejó rezagado al país asiático.

Como decía el psicólogo deportivo Madhuli Kulkarni a Euronews en 2012, el deporte nunca ha sido una prioridad para la mayoría de los indios. “De hecho, tenemos un dicho en Hindi: ‘'Kheloge kudoge to honge kharab, padhoge likhoge to banoge nawab', que significa que tirarás tu vida a la basura si te dedicas a jugar, pero si estudias o lo haces bien en el colegio serás el rey”.

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