Davidovich, un soplo de aire fresco en el tenis español: "Si vengo a Tokio, es a por la medalla"
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Entrevista con el malagueño

Davidovich, un soplo de aire fresco en el tenis español: "Si vengo a Tokio, es a por la medalla"

Ha preparado su primera andadura en unos Juegos Olímpicos junto a Rafa Nadal, y disputará tanto las pruebas individuales como los dobles masculinos con Pablo Carreño

placeholder Foto: Davidovich, durante esta temporada. (Reuters)
Davidovich, durante esta temporada. (Reuters)

El apellido exótico de Alejandro Davidovich llama más la atención en cuanto contesta al teléfono con su marcado acento malagueño. A sus 22 años, el tenista ha dado un paso al frente en la presente temporada. Sus cuartos de final en Roland Garros le dieron acceso para los Juegos Olímpicos, adonde llega como número 36 del mundo para disputar tanto la competición individual como los dobles junto a Pablo Carreño. Algo cansado después de una dura jornada de trabajo en Manacor, más en concreto en la Academia de Rafa Nadal, atendió a El Confidencial. Allí estuvo preparándose durante varias jornadas junto al mejor tenista español de la historia. Alejandro tiene claro que su visita a Japón no es una aventura de turismo, sus aspiraciones en la cita olímpica van un paso más allá: “Como en cada torneo que voy, voy a ganarlo. Si vengo a Tokio, es para conseguir una medalla”. Su andadura comienza esta madrugada del viernes al sábado, cuando a las 4:00 se mida al portugués Pedro Sousa en la primera ronda del cuadro.

Davidovich reconoce sentirse “muy ilusionado” por la oportunidad, aunque sea en unas condiciones extrañas para cualquier deportista, sin público y en una burbuja permanente. “Sin covid, sería mucho mejor, pero, vaya, voy a estar en la Villa Olímpica y vamos a estar todos concentrados. Al final, no salir a dar una vuelta o a ver Tokio es más aburrido”, reconoce, para matizar que así tendrá "más tiempo para estar centrado en el tenis".

placeholder Alejandro Davidovich, en pleno punto de Roland Garros. (Reuters)
Alejandro Davidovich, en pleno punto de Roland Garros. (Reuters)

Eduardo y Tatiana, un matrimonio ruso afincado en Andalucía, tuvieron a Alejandro un 5 de junio de 1999 en La Cala del Moral, Málaga. ¿Habrá alguna duda de qué bandera les toca defender en estos Juegos Olímpicos? “¡Para nada!”, responde de inmediato el tenista con una leve carcajada: “Mis padres son rusos, bueno, mi padre tiene la doble nacionalidad sueca también, pero he nacido y me he criado en España. No es ningún aprieto para ellos, tienen claro a quién van a apoyar esta vez”.

Será la primera que Davidovich defiende el equipo español en competición internacional, nada menos que en Tokio. "Sí es verdad que es diferente. Representar a tu país… Toda España te va a ver porque son unos Juegos Olímpicos. Hay una presión de más, pero si lo llevas bien y has entrenado, no debería de ser mayor problema", afirma con seguridad. Alejandro, que durante el confinamiento se embarcó en un proyecto solidario contra el maltrato y abandono animal llamado Adoptas, está preparado para pasar semanas lejos de casa… Lo cual sería una gran señal para el casillero de medallas español.

Las enseñanzas de Nadal: “He sido una esponja”

Rafa Nadal, actual número tres del mundo, se pierde los Juegos Olímpicos por decisión propia. El tenista español más importante de la historia renunció a la cita debido a la necesidad de cuidar su estado físico en el apretado calendario del circuito. Sin embargo, el manacorí quiso poner su granito de arena para esta nueva Armada española preparando junto a Davidovich la competición. “Entrenar con él, estar con Rafa en pista… Nunca habíamos coincidido en el circuito y estoy superagradecido. La intensidad que pone en cada bola y en cada entreno es increíble, he sido una esponja para intentar absorberlo todo”, explica el malagueño.

No todo fue entrenar en Mallorca, Nadal también ejerció como una especie de tutor para el joven tenista, que vivirá la experiencia olímpica por primera vez en su carrera: “Hablamos de cuando ganó los Juegos o de su experiencia en Río. Te va diciendo cómo lo pasó y eso ayuda, claro”. Roger Federer, que se lesionó en Wimbledon, tampoco estará en Tokio. Unos JJOO sin los dos jugadores que han marcado una época —al final, Novak Djokovic sí viajó al país nipón, aunque su participación estuvo en duda hasta el último momento— y que podrían ser el ejemplo del tenis del mañana, aunque Davidovich tiene serias dudas al respecto. “Los llevas viendo desde muy pequeños, más yo que entré en el circuito hace poco, y parece que cuando se van a ir... cogen y vuelven a estar año tras año ganando torneos. Demuestran que tienen todavía la capacidad para seguir al más alto nivel”, explica.

Wimbledon, la espina clavada

En 2017, Alejandro Davidovich conseguía romper una mala racha española de 50 años al ganar Wimbledon Junior. Tenía 18 años y alcanzó la meta de Manuel Orantes, el último compatriota en alzar la copa en esta categoría, en 1967. Entonces una promesa del tenis, el malagueño se prometió volver para continuar su camino. La gran oportunidad llegó este mismo verano, después de una temporada de consagración que le permitió aterrizar en Londres como cabeza de serie. Ahí se enfrentó a Denis Kudla, al que dominó en el inicio del partido ganando dos sets y a punto estuvo de rematar en el 'tie break' del tercero. Pero la remontada del estadounidense se consumó. “Así son los Grand Slams. Son cinco sets, partidos muy largos. Me puse dos sets arriba, me pasó lo mismo en Roland Garros y ahí gané en el quinto. Es verdad que en hierba no se me dio tan bien como en París”, admite.

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Davidovich, tras perder un partido. (Reuters)

Fue precisamente en la capital francesa donde Davidovich se confirmó como una realidad del tenis español. Alcanzó los cuartos de final antes de caer ante Zverev, ya que los problemas físicos le jugaron una mala pasada. “Los partidos de las primeras rondas fueron muy tensos, de muchas emociones, duros. Podía haberlos definido antes y llegué tocado físicamente a los cuartos. Eso me impidió rendir al 100 por 100”, afirma con autocrítica.

En los Juegos Olímpicos, el malagueño disputará tanto las pruebas individuales como los dobles masculinos con Pablo Carreño, a la espera de que la delegación española confirme el equipo de dobles mixtos: “Estás jugando al mismo deporte, es a la mitad de pista, pero no cuesta adaptarse”. “Este año he practicado dobles precisamente por esto. Es verdad que tienes que tener cuidado con el saque o la volea. Te vas soltando entre partido y partido. Con Pablo, hemos jugado una vez y la verdad es que lo hicimos bastante bien. Vamos preparados y estamos enfocados”, sentencia.

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