perdió la movilidad en las piernas en la cárcel

"Sí, llevo 22 años siendo Chano, el paralímpico que militó en los GRAPO"

El deportista, que lleva 16 medallas paralímpicas, sigue siendo recordado por lo que fue encarcelado hace décadas y copando titulares con ello. Con 59 años, afronta sus quintos Juegos en Río

Foto: Sebastián Rodríguez en una competición. (IPC)
Sebastián Rodríguez en una competición. (IPC)

Sebastián Rodríguez, más conocido como Chano, es un deportista muy particular, ya que se trata del más veterano de la delegación española en los Juegos Paralímpicos de 2016 con 59 años. También por su pasado, unido al GRAPO, el considerado brazo armado del Partido Comunista de España (reconstituido). Su vinculación con el asesinato de Rafael Pedura, un empresario andaluz, le llevó a pasarse muchos años en la cárcel, donde hizo una huelga de hambre de 432 días que le afectó a varios órganos, lo que supuso que perdiera la movilidad en las piernas. "O ves la vida pasar, o la vives", se planteó una vez quedó postrado en una silla, tal y como asegura a El Confidencial.

Eso supuso que ocultara, de cara a los Juegos de Sidney 2000, el motivo de su minusvalía. Aseguró que fue por un accidente de tráfico, pero una vez ganó seis de las dieciséis medallas que tiene en total, la gente comprobó su currículum y la realidad salió a la luz. Incluso se planteó la idea de quitarle las medallas conseguidas, pero finalmente pudo mantenerlas gracias al Comité Paralímpico Internacional (IPC), que falló a su favor.

Los de Río 2016 serán sus primeros Juegos Paralímpicos en libertad total, ya que el año pasado cumplió su pena después de llevar desde 1993 en libertad condicional. Aunque el Gobierno de Zapatero le indultó en 2007, Sebastián no cumplía los requisitos para que este se ejecutase, por lo que finalmente tuvo que esperar hasta 2015 para liquidar la deuda con la sociedad por sus pecados del pasado. "Mi pena física con la sociedad está pagada, la moral es mía, como cuando estás solo con la almohada, donde uno juzga o no su pasado".

El más veterano de Río 2016

Con 59 años, afronta sus quintos Juegos Paralímpicos. Le saca nada menos que 44 años a Marian Polo, que con 15 años debuta por primera vez en una cita de estas características. Pese a que a su edad la mayoría de personas ya piensa en la jubilación, Sebastián Rodríguez se encuentra "como un chaval" y considera que poder estar en la ciudad carioca "es un regalo", aunque con mucho trabajo en la piscina. Su objetivo es "intentar disfrutar y dar lo máximo en el agua".

Daniel Dias, felicitado por Chano (CPE)
Daniel Dias, felicitado por Chano (CPE)

Como el veterano que es, puede hablar con autoridad sobre los avances del deporte paralímpico. "Aún estamos lejos de donde queremos llegar, pero ha habido muchos avances desde que empecé", asegura. Para él, todo cambió en Atenas 2004, ya que hasta entonces los deportistas paralímpicos no contaban con plan ADO. "Se dijo que el deporte paralímpico necesitaba patrocinadores y a partir de ahí, se comenzó a trabajar".

Eso sí, asegura que es duro renovar año a año la beca. "Nuestra beca no va por cita olímpica, sino año a año a través de europeos o mundiales", algo que no sucede con los atletas olímpicos, que obtienen una cantidad fija por estar en unos Juegos que se incrementa en función de los resultados en otras competiciones. Cree que la gente debe concienciarse de que "el deporte es una inversión", porque "a nivel social, es mucho más importante tener a un chaval enganchado al deporte que a la videoconsola".

La política, descartada en el futuro

Sebastían Rodríguez no tiene claro si seguirá nadando después de Río 2016. "Poco antes de finalizar la competición tomaré la decisión, ahora mismo no lo tengo determinado, es una cuestión de saber si puedo seguir aportando al deporte paralímpico", afirma. Aunque si decide seguir, Tokio 2020 no está en su cabeza. "Hay que pensar primero en los Mundiales de México del próximo año, por lo que si sigo, será con la mente puesta en ello". Pero en caso de retirarse, no piensa en la política, a la que estuvo relacionada de manera radical como miembro del GRAPO y después como miembro de la lista de BNG para Vigo.

'Chano' añadirá un nuevo tatuaje a su brazo con Río 2016. (CPE)
'Chano' añadirá un nuevo tatuaje a su brazo con Río 2016. (CPE)

Considera que la decisión de entrar en política en aquella época fue "poco acertada" y asegura no pertenecer "a ningún partido" en la actualidad. "Pensé que era un proyecto que podía lograr algo" y de ahí, la decisión. Afirma que si en algún momento se relacionase con la política, se dedicaría a materias relacionadas con el deporte "para enseñar a la juventud a no cometer los errores que hemos cometidos los mayores".

De hecho, 'Chano' ya se dedica a eso. Va a colegios y conferencias, donde habla de su pasado, el cual no oculta y donde aplica la frase "aprender del pasado, vivir el presente y trabajar para el futuro". "No me cierro a hablar con nadie, desde niños a mayores, voy a dar charlas de donde me llaman y la gente es libre de preguntar". Asegura no sentirse "profesor o ejemplo", ya que se limita a explicar su vida "lo mejor posible".

Porque él sabe que su historia interesa a mucha gente. De hecho, le entristece, en cierto modo, llevar copando los mismos titulares desde que salió en 1993 de la cárcel, ya que ocurrió hace mucho tiempo y eso hace que cuando se habla de él, el deporte pase a un segundo plano. "Llevo 22 años siendo Chano, el que pasó del GRAPO al podio paralímpico".

Comienzos en baloncesto

Una vez salió de prisión, decidió vincularse al deporte. Y su primer acercamiento al paraolimpismo fue a través del baloncesto. En concreto, jugó en el club vigués Amfiv, aunque sabía de sobra que lo suyo era nadar. "Siempre le decía al presidente Pablo Beiro que la natación era el único deporte que me podía permitir llegar donde he llegado".

Sebastián Rodríguez posando con sus medallas de Londres 2012 (CPE)
Sebastián Rodríguez posando con sus medallas de Londres 2012 (CPE)

Y desde entonces, comenzó a entrenar en natación. "Los médicos me dijeron además que era bueno para la rehabilitación, mantener la masa muscular y la flexibilidad", asegura. Hasta hoy, como cuando empezó, entrena con "niños, chavales de 20 años y seniors", algo que le ayuda a no sentirse mayor. 

En sus comienzos no pensaba en los Paralímpicos, tampoco a largo plazo. Fue poniéndose objetivos a corto plazo y mejorando "escalón a escalón", como cuando hace sus travesías a nado en el mar. "Te dices que hace frío y por qué no parar, pero entonces uno dice dos brazadas más y así, hasta el final".

Esa mentalidad le ha servido para participar en cinco Juegos Paralímpicos si se cuentan los de Río 2016, con un palmarés de dieciséis medallas totales. Y las que faltan, en caso de conseguir alguna más en la cita paralímpica brasileña, donde aún le quedan categorías en las que pelear por medallas. Porque como él dice "el que manda es el crono" y de momento, este le da la razón al nadador cada vez que se lanza a la piscina.

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