se impone en una final de leyenda

La grandiosa Carolina Marín reina en Río y se cuelga la medalla de oro de bádminton

Grandiosa Carolina Marín. Desde el primer día dijo que iba a por la medalla de oro y ya es suya. En una tremenda final se impuso a la india Sindhu Pusarla por 19-21, 21-12 y 21-15

Foto: Carolina Marín posa con la medalla de oro ganada en Río de Janeiro (EFE)
Carolina Marín posa con la medalla de oro ganada en Río de Janeiro (EFE)

Grandiosa, enorme, épica, legendaria... Ya tiene la triple corona en su poder. Campeona de Europa dos veces, de los dos últimos Mundiales, Carolina Marín ya tiene las tres coronas sobre su cabeza. En un inolvidable partido, de una belleza espectacular y un nivel superior, la histórica jugadora española se impuso a la potente india Sindhu Pusarla por 19-21, 21-12 y 21-15. Un partido de bádminton inolvidable para el deporte español, de los que serán recordados durante años. Una final con letras mayúsculas.  En el podio, mientras sonaba el himno español, se emocionó como pocas veces, llorando de alegría por el hito conseguido. "Gracias a toda España", exclamó tras firmar uno de los más brillantes capítulos de la historia olímpica española.

Durante los 83 minutos que duró el encuentro, los asistentes disfrutaron de un partido sensacional. La onubense tuvo que remar y lo hizo con una garra infinita y una calidad superlativa. Cedió el primer set, que empezó dominando, por un ajustado 19-21. A partir de ese momento, y tras una charla con Fernando Rivas, su entrenador, a pie de pista, apareció una jugadora suprema, que ya dominó el partido hasta el final. Carolina reinó en Río...

En el segundo set se mostró tremendamente superior a su rival, superada casi siempre por el excelso juego de Carolina, todo pundonor de principio a fin. Ese dominio se alargó también en el tercero. En este la india mostró más resistencia que en el anterior, pero siempre estuvo a remolque de la española, dominando la situación hasta el final y templando los nervios cuando la hora del éxito se aproximaba.

Carolina Marín llora de alegría junto a Fernando Rivas, su entrenador, tras ganar la final (EFE)
Carolina Marín llora de alegría junto a Fernando Rivas, su entrenador, tras ganar la final (EFE)

La onubense hizo otra demostración más de por qué ocupa el número uno del mundo. A base de carácter, técnica, fuerza y juego dio la vuelta a un encuentro en el que la india, con tres volantazos en los cuatro puntos finales del primer set, se lo apuntó (21-20) en 27 minutos. En el segundo Marín no le dio opción. Siempre fue por delante y lo ganó en 23 minutos con un contundente 21-12. En el tercero vuelta a empezar porque Sindhu remontó la desventaja que tuvo siempre hasta empatar a 10. En 31 minutos la precisión y el juego de Carolina hicieron lo demás y, aunque su rival se acercó con un inquietante 16-14, la onubense se llevó el set, el partido y el oro de Río.

PV Sindhu, novena preclasificada, abrió el partido con su saque y se anotó el primer punto respondido inmediatamente por la zurda de Marín, que, siempre por delante, llegó a despegarse hasta 6 (6-12). A base de volantazos en la red la india ajustó el juego tras un punto espectacular, con envíos altos, largos y dejadas (16-15), como ocurrió después cuando la española desaprovechó tres puntos de ventaja y su rival se acercó a uno (19-18), para empatar después.

Marin no pudo responder a un volante desde media pista y la india se llevó el primer set, el primero que Marín perdió en Río. El marcador en contra sacó todo el coraje de la española. Tiró de precisión y de volantes ajustados para sumar puntos directos que llegaron a ponerla nueva por delante (11-2). Aunque la india tuvo capacidad de respuesta no pudo acercarse como en la primera manga, que fue para la española con dos dejadas finales en 23 minutos (21-12).

Carolina Marín firmó un partido para la historia ante la india Sindhu Pusarla (EFE)
Carolina Marín firmó un partido para la historia ante la india Sindhu Pusarla (EFE)

La doble campeona de Europa y del mundo vino a Río a por el oro y a minutos de lograrlo se le complicó el tercer set, en el que de un 6-2 a su favor se encontró con un 9-8 y un terrible acoso en contra que permitió una igualada (10-10). Cuatro puntos seguidos de la española y sus devoluciones ajustadas y precisas a los derechazos de Sindhu la iluminaron hasta llegar a un 20-14. Encajó el último punto de Sindhu y remató el partido con un 21-15 que la convierte en la primera campeona olímpica que no es de Asia. 

A pie de pista, con lágrimas en los ojos, ante el micrófono de 'TVE' Carolina recordaba "todo lo que hay detrás de esta medalla de oro", refiriéndose al exhaustivo y duro período de entrenamiento que afrontó antes de viajar a Río de Janeiro. "Ha sido un partido muy bonito y ajustado, con momento difíciles", reconoció, añadiendo que "no tengo palabras para reflejar lo que siento, estoy más nerviosa ahora que ha acabado el partido que dentro de la pista". Y con un "¡abuela, te quiero!", se marchó para celebrar con su gente el éxito. Y para recoger esa presea de campeona olímpica.

Juegos Olímpicos

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios