Nadal no se conforma con una medalla, quiere también la que más le sabe
  1. Deportes
  2. Juegos Olímpicos
sufrió a bellucci y al público, pero ganó

Nadal no se conforma con una medalla, quiere también la que más le sabe

Nadal obtuvo el pase a las semifinales después de dos horas de partido y se enfrentará a Juan Martín del Potro por un puesto en su segunda final olímpica de estos Juegos Olímpicos

Foto: Rafa Nadal busca las medallas en individuales (Fernando Maia/EFE).
Rafa Nadal busca las medallas en individuales (Fernando Maia/EFE).

Primer reto del día superado. Rafa Nadal remontó la ventaja de Thomaz Bellucci para lograr el triunfo y la clasificación para la lucha por las medallas en el cuadro individual masculino de Río 2016. Es decir, está a un paso de luchar por su tercera medalla olímpica en dos Juegos Olímpicos, después de que se asegurara este jueves una plata o un oro en la final de dobles con Marc López. Sí, Nadal no se puede relajar ni un rato en Río. Si no está jugando, está descansando, pero la paliza física, por ahora, le está mereciendo la pena. Lo que hubiera pasado en el mixto no lo sabremos ya nunca, pero pudieron ser tres medallas en los mismos Juegos, una proeza para un tenista.

Nadal obtuvo el pase a las semifinales después de dos horas de partido y se enfrentará Juan Martín del Potro, que se cargó a Roberto Bautista, en un duelo muy especial: dos jugadores que lo han pasado mal, que han tenido lesiones constantes que le han mermado sus lujosas trayectorias en los úlitmos tiempos y que de repente, cuando menos lo esperaban ellos mismos, están a un paso de entrar en una final olímpica. Uno al menos lo hará, el otro aún podrá soñar con un bronce que tendrá un sabor muy dulce.

Se tapó la cara Nadal y miró al cielo. Río le ha rehabilitado definitivamente como competidor. Dos semanas atrás su futuro estaba empañado por el estado de una muñeca que no terminaba de sanar. En Brasil, el español, finalista en dobles con una medalla al cuello asegurada y semifinalista en individual, ha evidenciado que su recuperación es una realidad. Rafa lanzó bolas firmadas al publico. Quiere ser cercano el balear, que no guardó rencor alguno a una grada habitualmente cercana con él pero hostil en esta ocasión. Pretende mantener el cariño de esta gente Rafael Nadal, que puede necesitar su apoyo en el duelo de semifinales. Especialmente contra Del Potro, por aquello de ser argentino y jugar en Brasil.

Y eso que durante dos horas Rafa tuvo que asumir el vendaval de un público en contra y un rival desatado. Extramotivado. Nunca Bellucci, en sus cinco enfrentamientos, había inquietado en exceso al español. Pero esta oportunidad era diferente. Brasil tenía ante sí la ocasión de disparar cerca del podio a un tenista por primera vez en su historia.

Es Bellucci un jugador sin excesiva repercusión. La raqueta de Tiete, de 28 años, transita con indiferencia por el puesto 54 del ranking con cuatro éxitos a sus espaldas. Al de Santiago en el 2010 añade tres en Gstaad, que incluye su triunfo más reciente, en el 2015. La grada de la pista central del Centro Olímpico de Tenis se volcó con su jugador, que supo controlar bien sus emociones. Cada punto era celebrado como un gol por cada seguidor. Le costó a Nadal encontrar el ritmo al partido y enmudecer a la grada. Pasó un set, que ganó el brasileño después de romper en el cuarto parcial y mantener su saque, para que el español acertara con la lectura del partido.

Bellucci jugaba profundo. Estuvo certero con su potente derecha aunque en el segundo parcial decayó. Fue ahí donde Nadal, que celebraba con frecuencia sus puntos para compensar el aliento que el seguidor propinaba al rival, obtuvo su primera rotura y se situó con 3-1 en el marcador y después 4-1. Sirvió para ganar pronto el set pero el sudamericano se resistió, quebró y obligó al español a tener que cerrar la manga desde el resto.

Con el marcador apretado y el público aplacado Rafael Nadal transitó sin freno. Volvió a hacer 'break' y a obtener ventaja. Bellucci, que minutos atrás ya había perdido la frescura de antaño, empezó a delatar miedo a perder. Y perdió ante un público entregado que supo recompensar su esfuerzo y también el de Nadal.

Rafa Nadal
El redactor recomienda