consiguió el récord de 200 a la estela de bolt

Bruno Hortelano, el espejo de Lemaitre y una marca que hay que saber vender

El velocista Ángel David Rodríguez analiza las posibilidades atléticas del 'recordman' español de 100 y 200 metros, las posibilidades para mejorar su carrera y la necesidad del atletismo de promocionarse

Foto: Hortelano, en el mitin de Madrid (EFE)
Hortelano, en el mitin de Madrid (EFE)

Christophe Lemaitre es un espejo válido para Bruno Hortelano. Más allá del hecho de ser blanco, el mejor velocista blanco de su época, el francés tiene algunas características que le convierten en un referente bueno para la sensación del atletismo español. "Los dos en teoría son mejores en 200 que en 100, y si te fijas Lemaitre dobla su marca y Bruno todavía no", explica Ángel David Rodríguez a El Confidencial. Es decir, si se multiplica por dos el 10.06 que tiene el español en el hectómetro se puede calcular un 20.12 en 200 que todavía es seis centésimas inferior a la mejor marca personal, su récord de España, conseguido con enorme brillo en en mitin de Londres

"Le queda recortar tiempo, pero como a todos, los atletas siempre estamos pensando en bajar las marcas, en llegar a un poco más", concede 'el pájaro', que ha visto como Hortelano rebajaba sus récords nacionales. El atletismo, en ocasiones, es un deporte cruel. "Son años de preparación para llegar a esto, para llegar fino a este mes, con los Juegos Olímpicos, tienes que haber trabajado toda una vida", cuenta Rodríguez. No solo eso, la necesidad de llegar perfecto al momento justo, también está la competencia, que es humana y mecánica. "No corres solo, corres con siete competidores más y contra un cronómetro", cuenta Rodríguez. 

Bruno Hortelano no parece crispado antes de la carrera. Su rictus es tranquilo, como si no fuese a competir contra Usain Bolt en un estadio lleno de amantes del atletismo. Siempre parece concentrado al extremo. "En la velocidad es normal, sí que estás excitado, pero cada uno tenemos nuestras rutinas, igual el que baila no es que esté relajado sino todo lo contrario, lo haces para sacudirte la excitación", cuenta 'el pájaro', que tiene una larga carrera a sus espaldas y conoce su deporte como pocos. 

Bruno Hortelano, el espejo de Lemaitre y una marca que hay que saber vender

Rodríguez explica que su compañero lleva tiempo planeando brillar en el 200. Sabe Hortelano que su mayor potencial está en la prueba de la curva, y por eso plantea el calendario mirando sobre todo por esa disciplina: "Él tiene en la cabeza el 200 y no quiere correr mucho el 100, porque muscularmente la prueba es durísima y puede llevarte a lesiones. Corrió el mitin de Madrid en récord de España, está claro que está bien, pero no fuerza mucho en eso porque su objetivo está en el 200". En el atletismo, a diferencia de la natación, los deportistas extreman la especialización y cada prueba tiene sus matices. "Para mí es más exigente el 100 que el 200, porque tienes que ir a bloque, a tope todo el rato, el 200 es más una cuestión de ritmo, lo veo más parecido al 400, son muy pocos los atletas que hace bien el 100 y el 200. Sí, Bolt o Lemaitre, pero por ejemplo Edward solo corre el 200 y Gatlin no sube mucho del 100", analiza Rodríguez. 

La pregunta, entonces, sería por qué no se ven más competidores que compaginen el 200 y el 400, pero ahí la respuesta también es fácil y tiene que ver con la carga de trabajo. "Es que es mucho tute, son seis carreras muy fuertes. Además, últimamente en el 400 los atletas corren más en la semifinal que en la final, tienes que ir a fuego, porque hay muchos en muy poco tiempo y el noveno, el décimo o el undécimo tienen tiempos para el cuarto, quinto o sexto". Este verano se verá uno de esos gladiadores que intenten el más difícil todavía: LaShawn Merritt, un atleta que en 2010 dio positivo.

La conversación con Ángel David Rodríguez tiene meandros que van empapando de atletismo allá por donde pasa. Especializado en 'marketing' supura pasión cuando habla de la velocidad, del deporte más puro que, en ocasiones, es ingrato. Eso lo recuerda cuando piensa que Kendra Hendricks, la nueva 'recordwoman' mundial de 100 metros vallas, verá los Juegos desde casa al no haber superado la clasificación de su país. "En el atletismo un milímetro es un nulo, rozar una valla te deja fuera o pisar la calle de al lado, como le pasó a Martyna en el Europeo, te descalifica y te quita una medalla, en ese sentido es el deporte más cabrón, pero te pone las reglas muy claras", reflexiona Rodríguez. 

Las predicciones de Bolt

Por las mismas se vuelve al 200, a Lemaitre, a Hortelano y, por descontado, a Usain Bolt. Ganó el 200 en Londres con una buena marca, aunque aún lejos de su amenaza en la previa: quiere batir el récord del mundo en Río. "Margen tiene, pero hay que ver como llega a los Juegos, yo creo que estaba mejor en 2008 o 2010, pero le he visto hacer cada cosa...", dice Rodríguez. Lo deja ahí, en el aire, como recordándole al mundo que contra Bolt no se apuesta. 

También habla de Lemaitre, el francés que cambió el paradigma de la velocidad, el blanco -por el momento, el único- que bajó de diez segundos en 100 metros. Su pasada temporada fue decepcionante, y en esta, por el momento, está por debajo de Hortelano. "Hizo 20.30, pero viene de estar parado por una lesión de gemelo. No está tan espectacular como en 2010, pero está ahí", comenta. 

Lemaitre, como ahora Hortelano, se desempeña en una prueba dominada con mano dura por los caribeños, una cuestión que está ahí y se asume. "Todos competimos para mejorar, todos, los de color y los blancos. Genéticamente tienen algún plus, pero eso mismo se decía de los lanzadores al revés y ahora ver algunos como Yego, que es keniano, siendo importantes en la jabalina. Lo cierto es que allí el 95% de la gente puede salir velocista y aquí solo es un 25%, pero no es ese el problema", comenta 'el pájaro'. 

Hortelano tiene una pequeña ventaja competitiva con el resto de atletas: compite en el 100 y el 200, pruebas casi míticas, las que marcan los más rápidos. Otras son más difíciles de vender al gran público. "Llama la atención, la prueba en sí lo hace", explica Ángel David. "Hay unos cuantos atletas españoles a los que igual no se valora tanto, lo que está haciendo Ruth Beitia, por ejemplo, que es la mejor y más regular en su prueba desde hace un año y medio y va a ganar la Diamond League", comenta. 

Un agente que vela por el negocio 

La necesidad de ser vendible es algo que se plantea con frecuencia 'el pájaro', por atleta que es y por especialista en 'marketing', que también. El atletismo necesita abrirse a la sociedad, que la gente conozca los nombres y se ilusione con ellos. Hay trabajo. "Bruno tiene una persona, que habrá gente a la que no le guste, pero se mueve muy bien, es Alberto Armas. Hay cosas que hay que enseñar a los jóvenes, y es que esto no es solo entrenar y competir, eres una marca, tienes equis años de carrera por delante y hay que ganar los cuartos para poder vivir. Eso se empieza con hacer bien la comunicación, hablar en público, controlar cierto tipo de comentarios...", cuenta Rodríguez.

Mover al atleta, saber promocionarlo bien, es clave en el deporte. Por ir a un ejemplo cercano, la selección para las pruebas de la Diamond League, las más codiciadas, es compleja y en ella intervienen muchos factores. "Se mira el 'ranking' mundial, pero no siempre corren los ocho mejores, por un lado están las grandes estrellas como Bolt, que cobran un fijo, y después se mueve la cosa por los mánagers, hay mucha rotación". Es decir, que Bruno Hortelano compitiese en Londres tiene que ver con su excelente estado de forma, con su campeonato de Europa, con sus piernas y capacidad, pero también es importante saber vender todo eso, que el mundo se entere que ese chico existe y tenga curiosidad por verlo. 

Lo dice 'el Pájaro', que después del excelente resultado en Twitter recomendó a su compañero abstraerse un poco, pues este fin de semana compite de nuevo, esta vez en el Campeonato de España (este domingo por la mañana, Hortelano renunció a competir por una sobrecarga). Lo dijo en tuit aun sabiendo que es una dicotomía difícil, hablar o no hablar puede perturbar algo la competición, pero también es necesario para que el deporte se desarrolle. 

Como amante de lo suyo, entiende que en ese camino se tienen que encontrar los protagonistas. "Se pueden hacer cosas para acercar el atletismo, el de pista es el que más nos gusta, pero igual se puede hacer algo a través del 'running que tan de moda está, competiciones en la calle, aplicaciones, uso de la tecnología...", cuenta el atleta. Ve con buenos ojos el rumbo que está tomando la IAAF, después de años de infamia dirigidos por el, hoy se sabe, muy sospechoso Lamine Diack. "Con él daba la sensación de que los atletas trabajábamos para él, mientras que Sebastian Coe trabaja para los atletas. Aprovechó muy bien el tirón de los Juegos de Londres, ha conseguido que la inversión de mantenga, tiene muy claro el tema de 'marketing' y consultoría. Hay que evolucionar el producto y él lo sabe", dice Rodríguez. 

"Es hacia donde muchos queremos que vaya el atletismo, también en España, y que la federación comercialmente se crea que tiene que vender licencias, al equipo nacional o a sus atletas. Se empiezan a hacer cosas, pero va lento. Yo ahora pongo el ejemplo del triatlón, o de Carballo en la gimnasia, se pueden hacer más cosas", cuenta Rodríguez. 

El atletismo vivirá dentro de unos días su gran prueba. Llegará Río, mandará el tartán y los sueños e ilusiones verán recompensa o dolor. Es siempre así, el deporte primigenio, del que salieron todos los demás, la medición de los atletas. Es lo que pasa en la pista, pero no solo. Y eso, en el entorno de Bruno Hortelano, parece que lo saben.

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