entrevista con JENNIFER PAREJA

"Veré los Juegos llorando en el sofá y lo más seguro es que deje el waterpolo"

“Hace un mes y medio que no nado en una piscina, no me apetece”, relata en charla con El Confidencial la referencia del waterpolo español, que no estará por sorpresa en Río

Foto: Jennifer Pareja, en un partido con la selección española (Cordon Press).
Jennifer Pareja, en un partido con la selección española (Cordon Press).

Cuando se apaga la grabadora Jennifer Pareja suspira y exclama: “¡No he llorado, eh! Es la primera vez que hablo de esto sin llorar”. Ha estado a punto en varias ocasiones, pero no, no ha llorado. La mejor jugadora del mundo en el 2013, la capitana de la selección de waterpolo que consiguió el subcampeonato de Europa en el 2008, fue campeona de Europa en el 2014, del mundo en el 2013 en Barcelona y plata olímpica en los Juegos de Londres en su primera participación, no estará en Río de Janeiro. El seleccionador, Miki Oca, tomó la decisión en el último momento alegando motivos deportivos.

A Jennifer Pareja se le volvió el mundo del revés y decidió poner tierra por medio “porque la casa se me venía encima y tomé la decisión de irme de un día para otro, una locura”. Acaba de regresar a España después de estar 24 días viajando por Estados Unidos: “Y pensaba que estaba mejor, pero he vuelto y me he dado cuenta que no. Allí desconecté de todo, incluso del móvil. Allí bien, pero cuando he vuelto… Pues otra vez. Incluso mi madre se ha dado cuenta y está encima y me pregunta constantemente cómo estoy. He aterrizado de nuevo en la realidad y me he dado cuenta de que no, que no estoy bien”.

Pregunta: ¿Qué es lo que más le cuesta?

Respuesta: Estar en casa. Saber que debería estar entrenando. Llevo sin tener un verano libre 16 años, que es el tiempo que he estado en la selección absoluta. De golpe tengo todo el verano y la rutina es lo que más me está costando. Me levanto por la mañana y digo, ‘¿qué hago?’ Es que no sé qué hacer. Aparte, mis amigas están ahí, preparando los Juegos de Río.

P. Además de ser la capitana del equipo y de que sean sus compañeras, tiene una relación de amistad con algunas. ¿Las evita ahora?

R. No, pero me cuesta. Mis mejores amigas son Laura y Mati (Laura Ester Ramos y Mati Ortiz). Yo sé el ritmo de entrenamientos que llevan y sé lo que cuesta quedar para cenar porque a mí me ha pasado, que llegas reventada a casa y sólo quieres estirarte en la cama, así que no se lo pido porque sé que me dirían que sí. Las he visto hace dos días porque ellas tenían el fin de semana libre y aproveché. Es muy raro. Ellas me preguntaron qué tal el viaje y les conté y claro, yo les pregunté también a ellas y lógicamente era todo waterpolo. En el momento bien, pero llegué a casa y no dormí nada esa noche otra vez. Dormir me sigue costando.

Me levanto por las mañanas y no sé qué hacer. La casa se me venía encima y tomé la decisión de irme de un día para otro; una locura

P. ¿Y a qué le daba vueltas?

R. A todo. Que sí, que ha estado muy bien lo de Estados Unidos... No sé quién fue el que me dijo ¡qué suerte el viaje! Yo pagaría por estar con ellas. Daría lo que fuera, lo que fuera. Incluso cuando colgaba una foto en Instagram al rato me sentía extraña y pensaba ‘si donde quiero estar no es aquí’.

P. ¿Y hasta agosto que empiecen los Juegos qué tiene planeado?

R. Ahora me voy unos días a la playa y me iré montando planes con quien quede libre. Mi gente o está en el agua o está trabajando y yo no sé ni qué hacer.

Miki Oca, junto a Jennifer Pareja (c) y Mati Ortiz (d), saludan a Pilar Peña, en el agua. (EFE)
Miki Oca, junto a Jennifer Pareja (c) y Mati Ortiz (d), saludan a Pilar Peña, en el agua. (EFE)

P. ¿Y cuando empiecen los Juegos?

R. Pues los veré, claro. Los veré seguramente llorando en el sofá, va a ser muy difícil.

P. ¿Temes que llegue el momento del primer partido de la selección en Río?

R.. Sí que lo temo. También cuando se vayan. Fíjate, es una tontería, un detalle, pero siempre me ha hecho ilusión cuando te dan las equipaciones y recuerdo el día que nos la dieron antes de viajar a Londres… Qué tonta, ¿no?

P. Vamos a repasar. ¿Cuándo tiene la primera noticia por parte de Miki Oca de que está dudando de su participación en los Juegos?

R. Hubo una reunión a finales de abril antes de la convocatoria para el campeonato de Europa y ahí es cuando me dice que no voy a Rusia.

Estuve reventada. Me agarraba a la frase que me dijo, la de que se estaba equivocando y me repetía ‘no puede ser, no puede ser’

P. ¿No se lo esperaba? ¿No le había dado antes ninguna pista?

R. Cero. Nada. Fue un shock total. Me dio un ataque de ansiedad. Primero me llamó y me dijo ‘no vas a Rusia y quiero hablar contigo’. Esto por teléfono y luego ya quedamos cara a cara. Él me da unos motivos, que ya he dicho que no voy a hacer públicos, pero se los doy la vuelta y al final de la conversación me dice ‘creo que me estoy equivocando’. Y pasa después un mes entero que fue horrible hasta la decisión final que debía ser a finales de mayo.

P. ¿Y durante ese mes cuál era su estado de ánimo?

R. Reventada. Me agarraba a la frase que me dijo al final, la de que se estaba equivocando y me repetía ‘no puede ser, no puede ser’. Aún hoy mismo pienso, ‘¿es verdad lo que está pasando?’ Es que me parece irreal, irreal... Yo no le digo entonces nada a nadie excepto a Mati y a Laura, ni siquiera a mi familia para que no se preocupe. Durante ese mes jugábamos una final de Champions y de Liga y se suponía que yo tenía que rendir, porque a lo mejor en esas competiciones estaba la decisión, pero jugar con esa presión… No dormía, no comía...

Jennifer Pareja protege el balón ante la estadounidense Rachel Fattal. (EFE)
Jennifer Pareja protege el balón ante la estadounidense Rachel Fattal. (EFE)

P. ¿Y no vuelve a hablar con Miki Oca durante ese mes?

R. Una vez solo y me dice que sigue sin tenerlo claro.

P. ¿Y no se moría de ganas de preguntarle?

R. Claro, pero no sabía que hacer. Si le preguntaba igual le agobiaba. Me daba miedo el no, esa es la verdad.

P. ¿Y cuándo se entera finalmente de que se queda fuera de la lista para Río?

R. Antes de la rueda de Prensa que convoca, me lo dice media hora antes. Habíamos ganado la Liga el sábado y me llamó por la tarde para decirme que quería verme el lunes. Hasta pasé el fin de semana bien porque me pareció que el tono de voz era bueno… Imagínate. Cuando llegué al CAR de Sant Cugat sabía que en cuanto le viera la cara, porque nos conocemos, sabría si era que sí o que no. Y cuando le vi la cara lo supe, estaba fuera. Le mandé incluso un mensaje a mi hermana; ‘¿pero ya has hablado?’, me preguntó. Y le dije ‘no, pero estoy fuera’.

Le dije a Miki que iba a los Juegos de aguadora, ‘hago de masajista, me da lo mismo’, que iba a animar, que iba a estar con el equipo

P. ¿Cuánto dura esa reunión?

R. Poco, poco. Cuando se sienta delante mío y me dice que son motivos deportivos, yo como deportista no me queda otra que aceptarlo. No tengo cómo rebatirle. Hacía un mes era una cosa, luego otra… Parece que lo que quería era dejarme fuera y ya está. Ahora pasado el tiempo tengo cada vez más la sensación que de todas las maneras posibles, ésta ha sido la peor. Si es una cuestión de rendimiento, yo no bajo del preolímpico a mayo, en un mes no pasa eso. Si iba a tomar la decisión de dejarme fuera de los Juegos hubiera sido mejor en enero. Habría sido duro, seguro, pero no tanto como cuando ya te has clasificado, cuando has disputado el preolímpico y ganado la plaza, cuando ya estás ahí, cuando ya te ves, cuando ya has puesto ‘road to Río’ hasta en el Twitter. Nunca habría sido un buen momento, pero 70 días antes me parece muy cruel, muy cruel...

P. Siendo la capitana y uno de los pilares de la selección, ¿usted habría aceptado un cambio de rol? ¿Habría aceptado ir a los Juegos sabiendo que iba a jugar poco?

R. Yo le dije que iba de aguadora, ‘hago de masajista, me da lo mismo’, que iba a animar, que iba a estar con el equipo. Que si él creía que no estaba ni para jugar un minuto, que tampoco creo que fuera así, pero que si él lo creía yo llevaba el agua. Era mi sueño y lo había conseguido… (se le rompe la voz y carraspea). Hay días que me sigo preguntando qué ha pasado.

En la imagen, Miki Oca, seleccionador nacional (EFE)
En la imagen, Miki Oca, seleccionador nacional (EFE)

P. ¿Y qué se contesta?

R. No lo sé… Bueno, sí intuyo cuál puede ser porque le conozco y cuando se ofusca con algo… Pero no quiero hablar de eso por respeto a mis compañeras. El que me ha decepcionado es él y algunos temas no ayudarían al equipo.

P. ¿Cuando salió de la reunión del CAR de Sant Cugat qué hizo?

R. Llorar mucho. No me lo creía. Me estaba esperando un amigo en Sant Cugat, suerte que estaba porque no era capaz ni de conducir. Nos paramos en un bar, llamo a mi hermana y lloro, lloro mucho.

P. Y mientras, Miki Oca da la rueda de Prensa y se hizo público. ¿Qué sucede a partir de ese momento?

R. Una locura. Me quedé sin batería en dos horas, no paraba de recibir mensajes y llamadas. Y en ese momento decido que no quiero hablar con nadie porque no hubiera sido yo, sino el calentón. Sé como soy y mi discurso no habría sido lógico, pero pasó una semana y concedí algunas entrevistas porque también quería dar mi versión. Lo suyo me pareció muy frío, tan frío, está fuera y ya está.

Mi madre me llama cada cinco minutos. ‘Jenni, qué haces, dónde estás, no te quedes sola, ve a casa de tu hermana’. Le daba miedo mi reacción

P. ¿Cuántos mensajes recibió?

R. Ni lo sé. Tengo algunos por contestar todavía. Me preocupaba mi familia mucho en ese momento.

P. ¿Ya estaban entonces al tanto?

R. Sí. Yo les digo el domingo que al día siguiente tengo una reunión porque se filtró una semana antes que existía la duda. Mi padre, que está en las redes sociales, lo vio. Y les conté, con mucho cuidadito, por encima, no quería que se preocuparan. Y cuando pasa todo… Me sabe mal por mí claro, pero por ellos fatal. Mi padre se estaba mirando billetes para Río… (se le rompe la voz y carraspea de nuevo). Se quedan súper jodidos ellos. Mi madre me llama ahora casi cada cinco minutos. ‘Jenni, qué haces, dónde estás, no te quedes sola, vete a casa de tu hermana’. Le daba miedo mi reacción. Mi hermana fue automática, ‘te vienes a casa y no pasas ni un segundo sola’. Ahí es cuando decido irme a Estados Unidos.

Miki Oca junto a Jennifer Pareja (EFE)
Miki Oca junto a Jennifer Pareja (EFE)

P. ¿Cómo se plantea ahora el futuro?

R. No lo sé. Le estoy dando muchas vueltas. En el CN Sabadell me han hecho una propuesta interesante, se han portado muy bien conmigo. El Consejo Superior de Deportes también me ha llamado para ver cómo podía enfocar mi futuro y he hablado con ellos y también me ha parecido interesante, pero necesito un tiempo para pensarlo todo. En un primer momento dije que iba a seguir jugando al waterpolo, pero no sé.

Hace mes y medio que no nado en una piscina. Me he bañado, me he tirado y salido, un chapuzón, pero no he nadado. No me apetece

P. ¿Va a dejar de jugar?

R. Creo que sí, que ha llegado el momento. Es el momento de romper con todo. Yo no hubiera sido capaz por mí misma de ponerle fin. Pensaba, ‘bueno llego hasta Río y luego ya veremos’; luego pensaba que había un Europeo en el 2018 y creo que es el momento de ponerle fin. Ha sido un palazo, la ilusión que tenía por jugar se me ha quitado y siendo inteligente creo que es el momento de dar el paso. A lo mejor es muy heavy, de estar en la selección a dejar el waterpolo. Tengo que acabar de darle una vuelta, pero lo más seguro es que lo deje.

P. ¿Le han hecho alguna oferta para comentar los Juegos en medios de comunicación?

R. Sí y creo que no soy capaz. Este año no. No porque hay demasiados sentimientos por medio. Sí que voy a ver los partidos, pero está muy reciente todo y sé que tendré momentos de bajón.

P. ¿Cuándo se ha metido por última vez en una piscina?

R. Hace un mes y medio, cuando ganamos la Liga. Me he bañado, me he tirado y salido, un chapuzón, pero no he nadado. No me apetece.

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