El deportista a seguir | El nuevo niño de Ferrero es el español que marcará una época dentro del golf
Ángel Ayora es una de las grandes promesas del deporte nacional, quien este año va a empezar a trabajar con Ferrero, alguien que ayudó a convertir en leyenda a Alcaraz
Ángel Ayora, gran promesa del golf mundial. (EFE/EPA/Ali Haider)
Hace un puñado de semanas, tenía lugar una de las noticias más inesperadas del deporte español: Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero rompían su vinculación contractual. El número uno del tenis mundial cambiaba de entrenador, después de que no se llegara a un acuerdo en los términos de la renovación, lo que provocó la salida del equipo del valenciano. Una ruptura dolorosa incluso para el aficionado, que veía en ambos un tándem ganador y competitivo.
Aquel suceso afectó mucho a Ferrero, que a día de hoy confiesa que sigue sintiendo dolor por lo sucedido. Pero, pasadas unas semanas, ya ha anunciado cuál será su próximo proyecto y, aunque ha tenido opciones de volver a entrenar a otro jugador del circuito ATP, ha decidido probar otras experiencias en un deporte diferente y, por supuesto, con un rol distinto. Así, quien también fuera número uno del mundo, ha decidido dar el salto a otro mundo: el golf.
Así, Ferrero trabajará mano a mano con Ángel Ayora, una de las grandes joyas del golf mundial. "Encantado de anunciar una nueva colaboración profesional en 2026. Trabajaré con Ángel Ayora, un joven golfista con gran potencial, y su entrenador Juan Ochoa. Trabajaremos en el lado mental del rendimiento y el desarrollo profesional". Pero no será un entrenador al uso, sino un coach mental, un miembro dentro del equipo para motivar y ayudar al jugador.
Ayora siempre amó el golf desde que era un niño, con Severiano Ballesteros como gran referente en su vida. Comenzó a jugar cerca de su Marbella natal y, de familia humilde pero convencido de sus posibilidades, pronto comenzó a demostrar en torneos amateur que tenía algo diferencial, especialmente en las distancias largas, donde se confirmaba que era un gran pegador. Su evolución fue tan brillante que, con solo 19 años, dio el salto al circuito profesional.
Ahora cuenta con 21 años y empieza a sonar como uno de los jugadores que pueden pelear por tocar metal a muy corto plazo entre los mejores. Y lo más importante: Ayora tiene las ideas muy claras. Ha rechazado en varias ocasiones a LIV Golf y su primer gran sueño es hacer historia en el PGA Tour. La lástima ha sido que el pasado año no consiguiera la tarjeta que daba acceso al circuito norteamericano por muy poco. Pero será cuestión de tiempo que lo logre.
Sobre todo, porque es un golfista especial. En 2025, no solo fue el segundo mejor rookie de toda la temporada, sino que puede presumir de haber sido el golfista que más veces acabó en el Top Ten y el que más birdies logró a lo largo del año. Si a eso le sumamos la enorme pegada que tiene, el swing tan acertado con el que cuenta y el perfecto juego de tee a green que ha demostrado, Ayora tiene muchas papeletas para poder ser un referente mundial en los próximos años.
Pero, detrás de todo ello, hay un secreto extra: Severiano Ballesteros. Y es que el cántabro no solo es su referente e inspiración, sino que sigue siendo su principal ayuda para tratar de triunfar en el golf mundial. ¿Cómo? Su hijo, Javier Ballesteros, es el mánager encargado de conducir su carrera. Palabras mayores. Y no solo eso, sino que es el único jugador del circuito mundial que porta la marca deportiva de Seve, con ese famoso logo que llevó Europa en el milagro de Medinah.
Con Seve en el pecho, en la cabeza y también protegiéndole las espaldas, Ayora es uno de los golfistas que más esperanzas levantan en el panorama internacional. Y, ahora, también contará con alguien tan importante como Juan Carlos Ferrero en su equipo. Es un jugador excepcional, capaz de codearse con los más grandes y que sueña con hacer historia. Lo hace de la mano del hijo de una de las grandes leyendas del deporte... y también de un técnico que llevó a Alcaraz a lo más alto.
Hace un puñado de semanas, tenía lugar una de las noticias más inesperadas del deporte español: Carlos Alcaraz y Juan Carlos Ferrero rompían su vinculación contractual. El número uno del tenis mundial cambiaba de entrenador, después de que no se llegara a un acuerdo en los términos de la renovación, lo que provocó la salida del equipo del valenciano. Una ruptura dolorosa incluso para el aficionado, que veía en ambos un tándem ganador y competitivo.